RIBERA
La riojana Marqués de Cáceres desembarca en Ribera del Duero
Adquiere una bodega y 60 hectáreas de viñedo en la localidad de Roa
La bodega se encuentra en el término burgalés de Roa.-ECB
Es una de las bodegas referentes en la D.O. Rioja y ahora desembarca en Ribera del Duero. Es Marqués de Cáceres, la última bodega en unirse a una Denominación de Origen (DO) con la que pretenden seguir cosechando éxitos con calidad y productos prime. Para ello ha adquirido una bodega en el término burgalés de Roa que se encuentra dentro de la finca La Capilla, nombre con el que inician esta nueva andadura.A la hora de decantarse por esta opción, explican desde Marqués de Cáceres, ha pesado la calidad de las sesenta hectáreas de viñas viejas repartidas entre La Horra, Anguix y Roa, una «zona de reconocido prestigio dentro de la Denominación de Origen donde la Tinta del País demuestra una adaptación óptima. Efectivamente en este paraje las características llegan al límite para el cultivo de la vid: en una altitud media superior a los 800 m., inviernos extremadamente fríos y duros, y veranos muy cálidos y secos», concretan desde la bodega inversora.Se muestran convencidos de que en zonas donde las parcelas disfrutan de un periodo de maduración lento y completo (con contrastes de temperatura entre el día y la noche superiores a los 20º C de amplitud térmica), las condiciones favorecen vendimias de uvas ricas en «taninos potentes, gran riqueza de color y una excelente arquitectura polifenólica».ParcelasCon este objetivo -continúan-, las parcelas están diferenciadas y catalogadas por su potencial cualitativo según el tipo de vino final y traducen muchos parámetros fisiológicos evaluados anteriormente como la orientación, la topografía, la fecha de plantación o los portainjertos. «Un criterio fundamental y al que más peso se le ha dado para la zonificación y selección, ha sido el tipo de suelo», concretan satisfechos porque los viñedos se encuentran en suelos heterogéneos «de alto valor vitícola, predominando sobre todo suelos antiguos, de origen terciario, pobres y con bajos niveles de materia orgánica», explican.«De textura franco-arenosa arrojan muy buenas condiciones de aireación y drenaje. Predominan sobre todo arenas limosas con alternancia de capas calizas de aspecto blanquecino que aportan elegancia y finura, así como arcillas arenosas con excelente capacidad de retención de nutrientes, que creemos darán lugar a vinos equilibrados, aromáticos y de gran longevidad en envejecimiento», argumentan. Para evitar heladas, los viñedos están protegidos por molinos anti-heladas para hacer frente a las condiciones extremas.Aunque el grupo riojano mantendrá a los trabajadores de la plantilla ribereña, la familia Forner aportará su experiencia desarrollada tanto en su Grand Cru Classé de Burdeos como en sus bodegas de Rioja y Rueda y en los mercados internacionales. «Finca La capilla inicia su andadura con marca propia y equipo propio de experiencia ampliamente verificada en la zona», anuncian.Con esta nueva inversión, el grupo empresarial redobla su apuesta por Castilla y León tras adquirir hace cinco años 125 hectáreas en la DO Rueda, en los municipios de Serrada y La Seca. Según detallan a este periódico, tras la compra llevarán a cabo una remodelación de la bodega ribereña para ajustarse a las necesidades de su proyecto.MovimientoEsta nueva adquisición se une a otras bodegas que han cambiado de manos en los últimos años. Juvé & Camps (grupo catalán formado por la familia Juvé y un fondo holandés), compró en 2018 Torres de Anguix, una bodega que también estuvo valorando la propia Marqués de Cáceres antes de decantarse en 2014 por Rueda. También hubo movimiento en el año 2015 en la bodega Páramo de Fresnedo (Aranda de Duero), comprada por el empresario de origen chino, Shu Ping Xu.Junto a Marqués de Cáceres han invertido en Ribera otras bodegas riojanas como Luis Cañas, con Dominio de Cair, o Roda, la empresa propiedad de Mario Rotllant y Carmen Daurella, que invirtió en el año 2010 con bodegas La Horra.