Los camioneros se encomiendan a la protección de San Cristóbal
Briviesca honra al patrón de los conductores con un pasacalles por el casco histórico
El sacerdote bendijo todos los vehículos que desfilaban, entre ellos el nuevo camión de los bomberos voluntarios de Briviesca.-G.G.
San Cristóbal, patrón y protector desde las alturas de los conductores, recibió ayer un cálido y sonoro homenaje por parte de los miembros de la peña de conductores de Briviesca que llenaron la Plaza Mayor con sus camiones y turismos.Una comitiva de vehículos pesados, coches y hasta vehículos eléctricos engalanados con flores, banderas y estampas de San Cristobal, celebraron la efeméride del Santo por las calles del casco histórico de la localidad haciendo resonar sus potetentes motores y, sobre todo, sus bocinas.Los transportistas se esmeraron en dejar reluciente su herramienta de trabajo y no dudaron en decorar sus camiones con una ingente cantidad de flores, como si de un pasoprocesional se tratara, liberando las cabezas tractoras de su habitual remolque.Desde su llegada a la Plaza Mayor, los vehículos pesados se convirtieron en el foco de atracción de mayores y pequeños. De hecho, más de un niño tuvo la oportunidad de subirse a las cabinas y ponerse al volante.Tras la tradicional misa en el templete de la plaza, los camiones desfilaron por delante del sacerdote que bendecía los vehículos y a sus conductores mientras que desde ellos se lanzaban caramelos a los centenares de vecinos que acudieron a esta singular procesión.Aparte de los ‘gigantes’ de la carretera y de los turismos que también buscaban la bendición de San Cristóbal, la cita contó con un coche eléctrico, propiedad de un vecino de Briviesca, que también quiso recibir la protección del patrón. Asimismo, el nuevo vehículo de intervención de los bomberos voluntarios tampoco quiso perderse esta celebración.El trabajo de la peña de conductores y camioneros de Briviesca, que con sus blusas moradas organizó un año más el acto, tuvo recompensa. Y es que decenas de espectadores aplaudieron a rabiar una procesión que se enmarca en el amplio programa de actividades que cada año se incrementa tanto para los miembros del colectivo como para los vecinos en general.El esfuerzo da sus frutos y el número de asistentes crece en cada edición. Ayer, tras el recorrido urbano, los participantes se desplazaron junto a sus familias al área de servicio de la Nacional I, situada a la entrada de Briviesca, llevando la animación al lugar donde decenas de camioneros, de multitud de nacionalidades, realizan su parada del fin de semana lejos de sus hogares.