La okupación inquieta en varios pueblos de Burgos pese a que solo constan siete casos en la provincia

La Guardia Civil tiene «localizados» a los usurpadores de viviendas y la Subdelegación del Gobierno llama a la tranquilidad frente a las«humaredas que se levantan en las redes sociales»

Reunión de alcaldes en la Subdelegación del Gobierno para abordar el problema de la okupación.TOMÁS ALONSO

Publicado por
Burgos

Creado:

Actualizado:

La okupación inquieta sobremanera en varios pueblos de la provincia de Burgos directamente afectados. Los problemas de convivencia y el temor de los vecinos a que el fenómeno se expanda es cada vez mayor, sobre todo en el Alfoz. Sin embargo, a la Guardia Civil le constan actualmente siete usurpaciones de vivienda en todo el territorio. 

«Los casos puntuales los conocemos de sobra», aseguraba este miércoles el subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente, a sabiendas del malestar que impera actualmente en Cardeñadijo, Modúbar de la Emparedada, Cogollos y Valdorros por la llegada de okupas que generan problemas de convivencia. 

Presente en la reunión del subdelegado con los alcaldes de estos cuatro municipios, el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Burgos, José Javier González, indicó que tanto los usurpadores como los propietarios de las viviendas afectadas están perfectamente «localizados». 

A diferencia de un allanamiento de morada, donde se puede actuar de manera inmediata, la usurpación requiere poner los hechos en conocimiento de la autoridad judicial. De ahí que el proceso, inevitablemente, se alargue en el tiempo mucho más de lo deseado por los dueños de los inmuebles y de los vecinos que sufren -en determinados casos- actos vandálicos o violentos. 

Cargando contenidos...

Satisfecho de la labor que desarrolla la Benemérita en el medio rural, a día de hoy «en su mejor momento de efectivos», De la Fuente quiso remarcar que la provincia atesora uno de los «índices de criminalidad más bajos de España». En base a ello, hace un llamamiento a la tranquilidad frente a las «humaredas que se levantan en las redes sociales y que no responden a las realidades profesionales y concretas que trabajamos», sino más bien a «información espuria» que, a base de «manipulación», pone en tela de juicio «el buen funcionamiento de las instituciones».