El Ministerio concede protección transitoria de la raza Assaf a la IGP
La nueva raza protegida se identificará de manera diferente y tendrá sus propias etiquetas dentro del Consejo para diferenciarla de la churra, la castellana y la ojalada
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L.V. / Aranda
La Indicación Geográfica Protegida del Lechazo de Castilla y León cuenta ya con el permiso provisional para ampliar la zona protegida hasta que resuelva finalmente Bruselas. Así, se publicó ayer en el Boletín Oficial del Estado que reconoce la modificación del pliego de condiciones de la Indicación Geográfica a los efectos de la protección nacional transitoria.
De esta forma, si hasta ahora la IGP amparaba tres razas: la churra, la castellana y la ojalada y solo admitía cruces entre las razas acordadas, con la entrada en vigor de la nueva normativa, se incluirá la incorporación de la raza 'Assaf', que fue creada por absorción con las razas autóctonas de Castilla y León, a partir de 400 animales vivos procedentes de Israel hace más de 35 años.
Con el objetivo de garantizar la calidad, la nueva raza protegida se identificará de manera diferente y tendrá sus propias etiquetas dentro del Consejo. «Con estos cambios la Indicación Geográfica Protegida espera incrementar considerablemente el número de ganaderías en un futuro próximo, así como la cifra de lechazos sacrificados», explican mientras recuerdan que también aumentará el volumen de comercialización y «mejorará la posición de los lechazos de Castilla y León frente a otros productos de cordero lechal del resto de España y del extranjero».
También aumentará de forma significativa el presupuesto que podría llegar a triplicarse, tal y como apuntaba el presidente de la IGP, Alfonso Sanz hace unas semanas. «En el primer año tras la aprobación se podrían superar los 800.000 sacrificios. Vamos a ser el Consejo Regulador más importante de Castilla y León», advertía entonces.
Por el momento, la IGP vive un momento álgido tras cerrar un 2010 histórico con 230.549 sacrificios, 66.913 más que en 2009. Una tendencia que también se observa en el 2011 ya que en los primeros meses se han sacrificado 49.817 lechazos; lo que supone un incremento del 12 por ciento.
Las buenas noticias se extienden además al aumento de ganaderías que se han inscrito en la IGP a lo largo del 2011, que con 68 nuevas suman ya 850. El crecimiento se completa con la inclusión de 12 operadores nuevos, que suman 111, y 31 mataderos, 3 más que en 2010.
La historia de esta Indicación Protegida se remonta al año 1993 cuando un grupo formado por agentes del sector presentó ante la Junta de Castilla y León, la solicitud en el registro de la marca de calidad 'Lechazo de Castilla y León'. El objetivo era claro: poner en valor un producto tradicional de la Comunidad. «Se trata de proteger e identificar al lechazo, como producto de calidad reconocida, aportando una garantía a los productores, a los comercializadores y a los consumidores, haciendo más viable las explotaciones y respetando el medio natural», explican en la web de la IGP. La concesión de la marca llegó el 28 de mayo de 1997.
Desde entonces el crecimiento ha sido paulatino así como la apuesta por la promoción con la presencia en ferias y una imagen renovada que pasa de la recreación clásica del lechazo a una más limpia y moderna con líneas simples y rectas.
Por otro lado, la IGP Lechazo de Castilla y León editó el pasado mes de marzo su primer 'Boletín Informativo', cuya periodicidad será anual y con el que buscan reforzar las vías de comunicación de la organización con los ganaderos y operadores comerciales inscritos, así como con todos organismos colaboradores. Cada edición contará con 3.000 ejemplares que se distribuirán de forma gratuita.