El restaurante de Aranda que visitó la infanta Elena sin que la reconocieran: «La tratamos igual de bien que a los demás»

Ubicado en el centro de Aranda de Duero, a pocos metros de la iglesia de Santa María, donde Nelson y Nury han cambiado Colombia por una nueva vida en la Ribera del Duero

Nelson con la infanta Elena y otro compañero del restaurante La Esquina Ribera, en la calle Barrionuevo de Aranda de Duero.ECB

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Cuando la infanta Elena entró por la puerta del restaurante La Esquina Ribera, en la céntrica calle Barrio Nuevo de Aranda de Duero a la hora de la comida, Nelson Alexis López no la reconoció a primera vista. Quizá influyó que la infanta se tocaba con un sombrero de ala ancha. «Al rey de España sí, tanto al emérito como al actual, Felipe VI, pero en Colombia la figura de la infanta no nos resulta tan cercana» explica el responsable del negocio, emplazado a pocos metros de la iglesia de Santa María.

Pese al revuelo posterior de vecinos y clientes curiosos que desde entonces piden sentarse en la misma mesa que ocupó la infanta, el recibimiento en el restaurante a la infanta Elena fue impecable, porque, aunque «no sabíamos quién era al principio, pero la tratamos con el mismo cariño y dedicación con el que atendemos a cada persona que cruza nuestra puerta. Para nosotros cada cliente es igual de importante y ella se fue encantada», según ratifica la esposa de Nelson, Nury Alexandra Rincón, también de origen colombiano. Tanto es así, que días después de su visita a La Esquina Ribera ya no recordaban ni qué había comido ni con quien compartió mantel. Solamente que la comida y el ambiente fueron de su gusto.

Aunque entre las mesas de alrededor varios comensales sí se percataron de la insigne visita, fue la duquesa que acompañaba a la infanta quien sugirió capturar el momento en una fotografía de recuerdo que posteriormente difundieron en sus redes sociales. «Ha sido un verdadero privilegio recibirla, un espaldarazo enorme para este proyecto que acabamos de arrancar con tanta ilusión y con vocación de largo plazo», asegura Nelson.

De origen colombiano, este matrimonio encontró en Aranda de Duero la oportunidad de emprender un nuevo camino. Tras años dedicados al marketing y la ingeniería en su país natal, sintieron que era el momento de buscar horizontes más estables. Así, siguiendo el consejo del hermano de Nelson, que ejerce como médico en Huerta de Rey y es además pastor evangélico, y guiados por una profunda fe, tomaron la decisión de trasladarse a la capital ribereña junto a su familia.

«Empezamos a vivir en casa de mi cuñado, y su mujer, que han sido maravillosos. Ayudábamos en la iglesia y yo empecé a hacer tartas personalizadas, porque siempre se me ha dado bien y mi idea era abrir un estilo boutique de tartas, pero un día al terminar en la Iglesia hablando con otras dos parejas salió la idea de montar un restaurante porque las dos familias hondureñas con las que nos unimos, habían trabajado ya en el sector y tenían experiencia previa», relata Nury.

Freddy, A las brasas

El equipo se reparte el trabajo para cuidar cada detalle del servicio. La familia López Izaguirre aporta la sazón en la cocina, con Juana al frente, acompañada por su esposo, Gilberto, y su hijo, Osman. La parrilla es terreno de la familia Rueda Tolosa, con Freddy al mando de las brasas, secundado por Janet en la cocina y sala, y Dana en la atención en barra. Por su parte, Nury Alexandra elabora los postres caseros y Nelson coordina la sala y el servicio de barra.

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La carta se centra en platos españoles, como la parrilla, el pulpo y las carnes, pero también incorpora «toquecitos» de Colombia y Honduras, como el ceviche o el plátano maduro a la brasa. «Sentimos mucha gratitud por el recibimiento que nos ha dado Aranda. La visita de la infanta Elena ha sido un honor inolvidable, pero nuestro verdadero compromiso diario es que cada persona que nos visite se sienta igual de bien acogida, rodeada de la calidez, la amabilidad y el buen servicio que definen a La Esquina Ribera», concluye Nury.