Un músico con el mundo por montera

Pedro Luis Arribas, Sami, salió hace siete años de su ciudad para hacerse un hueco en la música y, poco a poco, lo está consiguiendo

-

Burgos

Creado:

Actualizado:

A.S.R. / Burgos

La historia de Pedro Luis Arribas arranca como la de muchos jóvenes que quieren hacerse un hueco en el mundo de la música. Pero continúa por derroteros distintos. Sami no quiso quedarse en su ciudad esperando a que llegara su tren. Hace siete años, cuando tenía 25, hizo el equipaje y salió en su búsqueda. Lo encontró en Barcelona. Allí conoció al productor Austin, de Redroom Factory, y de su mano empezó a acariciar su sueño de juventud.

El nombre de Sami dirá poco a la mayoría de los burgaleses. Se ha prodigado con cuentagotas por aquí. Recientemente se dejó caer con el firme propósito de encontrar algún bolo, alguna actuación, para poder decir en la Ciudad Condal que es profeta en su tierra. Esta meta no le quita el sueño, pero reconoce que le gustaría escuchar el aplauso de sus paisanos. «Es triste que te conozcan en muchos países y no en tu ciudad, me da pena, aunque en Barcelona y Madrid yo ya tengo un nombre», dice.

De momento, pocas han sido las oportunidades que ha tenido de demostrarlo. Recuerda que sólo ha actuado una vez, en San Pedro, invitado por un buen amigo. En otra ocasión también estuvo a punto de colarse en el cartel de las fiestas mayores, pero tampoco pudo ser.

Tal vez su hora llegue el próximo año. Aunque nada tiene atado ni hablado con nadie, asegura que regresará a la capital del Arlanzón con un macroconcierto en el que invitará a artistas nacionales e internacionales. «Será un gran espectáculo que se montará aquí, en Burgos», anuncia sin entrar en más detalles.

Hasta que este momento se convierta en realidad, Sami tiene otros proyectos. A punto está de entrar en el estudio para grabar su próximo sencillo, en el que cuenta con la colaboración de Pedro Javier Hermosilla. Espera tenerlo listo a finales de año para que empiece a girar a lo largo de 2011. Luego si el éxito le acompaña llegará el álbum.

«La gente piensa que un cantante se sienta en el estudio, saca un disco y la gente lo escucha. Y no es así. Haces un trabajo musical, se machaca, se presenta, se pone en las radios, en las televisiones y, según la aceptación, grabas el disco», explica el músico burgalés, quien sólo espera que tenga el «mismo éxito» que su anterior videoclip, Mentiras, que se puede ver en internet.

La escasa presencia que ha tenido en España se contrapone con el reconocimiento obtenido, según Sami, en Latinoamérica. «Hay veces que por desgracia el producto español no es tan apreciado aquí como en otros países y es una auténtica lástima porque hay mucha calidad», comenta el artista, quien pone el ejemplo del grupo La Quinta Estación, que emigró a México y cuando regresó a España lo hizo como ídolo de masas.

Poco a poco espera que esta situación cambie y su nombre empiece a sonar más por este lado del charco. Sabe que es difícil. «El problema que tenemos aquí es Operación Triunfo, de repente doce músicos salían de un programa de televisión, la mitad se hacían famosos y cortaban las alas a la gente que había estado durante años currándoselo», lamenta, muy seguro de sí mismo y sin perder la esperanza de llegar a ser alguien encima del escenario.

Una eslovena en su camino

En los planes de Sami se ha colado una chica. El burgalés confiesa que su vida cambió hace dos años cuando en su camino se cruzó la modelo eslovena Sanja Grohar. Se enamoraron e iniciaron una carrera al unísono, tanto en el mundo de la música como en otros campos. Pronto abrirán un restaurante en Eslovenia y ya están comercializando la marca de pantalones vaqueros Double S.

Hace un año y medio que Sami se ha ido a vivir al país centroeuropeo. Su vida al lado de la modelo y presentadora de televisión, muy popular en su país, ha cambiado su día a día. «Apenas disponemos de intimidad. A todas horas tenemos paparazzi en la puerta de casa», comenta más orgulloso que apesadumbrado.

Cargando contenidos...

Y los focos que allí no se apagan, aquí continúan sin encenderse. Aunque Sami confía en que acabarán alumbrando su vida. En la música, en la moda, en la restauración, en el cine -rodó Dos billetes, con Fernando Guillén-, en la televisión     -para la que ha grabado varios anuncios publicitarios- o dónde sea.