Tarta de ternura y crueldad en '2036 Omena-G'
Els Joglars inicia su cincuenta aniversario con este espectáculo, que sale al escenario del Teatro Principal mañana y se queda hasta el martes. «Nuestro sarcasmo habitual nos lo aplicamos a nosotros mismos»
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A.S.R. / Burgos
El Teatro Principal de Burgos es una plaza fija en las giras de Els Joglars. Son de las pocas compañías que aguantan en cartel más de dos noches. Ellos estarán cuatro. Cuatro funciones de su último montaje, 2036 Omena-G, con el que inician los actos de celebración de su cincuenta aniversario, que se cumple el próximo año. Subirán al escenario mañana, domingo, lunes y martes (20 horas, entre 8 y 20 euros).
El veterano grupo catalán se siente cómodo en la ciudad del Arlanzón a pesar del mal rato que los hizo pasar, querellas y tribunales mediante, la representación de su Teledeum en 1984. «Eran tiempos en los que la sociedad española iniciaba la democracia con el primer gobierno de Felipe González y esta obra ocasionó una polémica enorme. Por eso seguí en la compañía, porque a mí me afectó mucho, nunca pensé que el teatro podía provocar tanto. Era una comedia de curas, de chistes, no tocaba nada trascendente», recuerda Ramón Fontseré, integrante de la compañía que ayer presentó la propuesta con la que regresan a Burgos.
Este tesón y este rigor por querer hacer las cosas siempre perfectas ha provocado que sumen años hasta convertirse en la compañía privada más longeva de España y, probablemente, de Europa. «Es algo insólito mantener una estructura, con un director, un grupo de actores, un centro de producción... Es un acto quijotil por como va el mercado. Nosotros mantenemos a toda costa, por nuestra tozudez, ensayos durante seis u ocho meses antes de la gira. Hemos vivido medio siglo de la historia de España muy ligados a la evolución de su sociedad. Nos inspiramos en la realidad que nos envuelve que es más imaginativa que la propia fantasía y la propia imaginación», expone Fontseré a modo de introducción de 2036 Omena-G, un «antihomenaje» en el se imaginan ellos mismos dentro de 25 años, en su 75 aniversario: «Qué será de nosotros, cuántos habremos palmado, cuántos aguantaremos... Aquí está el juego del espectáculo: el sarcasmo que hemos aplicado en nuestros anteriores espectáculos nos lo aplicamos a nosotros mismos sin ningún tipo de contemplación».
Y ahí se ven los supervivientes, con más canas, más barriga, asistiendo al homenaje organizado por una entidad financiera y otras empresas y dirigido por dos jóvenes artistas que se comunican a través de SMS. «El contraste es evidente: unos en el ocaso de sus carreras manteniendo destellos de dignidad e ingenio y otros en el cénit de sus vidas, estridentes, potentes, entonados...».
Una escenografía sencilla, futurista, arropa esta vista adelante. «Nuestra mirada es severa y tiene, en la misma proporción, dosis de crueldad y ternura», apunta el actor, quien habla de una propuesta divertida, cruel, sarcástica y emotiva. «La gente lo pasará bien», dice. De ellos se encargará Fontseré, que comparte reparto con Jesús Agelet, Jordi Costa, Minnie Marx, Lluís Olivé, Pilar Sáenz, Xavi Sais y Dolors Tuneu. Dirigidos por Albert Boadella.