POESÍA
Escribir no tiene edad
Fernando García Arnaiz, poeta con 79 años, publica su primera obra: «Para andar por casa»
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CARMEN ARROYO / BurgosEl pelo canoso, una afable sonrisa y la voz cascada es lo que caracteriza a Fernando García Arnaiz, poeta burgalés recién descubierto. Fernando acaba de publicar su primera obra titulada «Para andar por casa», con 79 años. En ella recopila poemas de todo tipo que son un testimonio de su paso por la vida, una biografía en verso.Aunque Fernando se dedicó a la decoración de interiores, nunca se olvidó de tener a mano un boli en caso de que le llegara la inspiración. Y mientras hacía los planos, escribía versos. «Un pensamiento que apuntas, una vivencia ordinaria, un sentimiento ante algo... y el poema sale solo. Es una consecuencia de lo que se vive», comenta Fernando. Desde joven le encantaba escribir y leer, pero a medida que iba creciendo, se centraba más en su trabajo o en leer prensa. Eso sí, no dejó de mirar cualquier concurso de poesía que existiera.El problema consistía en los numerosos requisitos que exigían en los concursos: tantos versos, tal estructura... «Al final dije ‘la poesía la voy a hacer para mí y cuando lo tenga, lo junto y lo mando. Y punto’», sonríe Fernando. Y así ganó el primer premio del XXI Certamen Poético «Cid Campeador» en 2009. Pese a esta confirmación de su talento, Fernando estuvo un año sin escribir nada más. «Leí mucha poesía contemporánea y yo no sabía escribir ese tipo de poesía, así que lo dejé. Pensé que no era para mí», explica él. Pero pasado un tiempo, comenzó a escribir de nuevo.Al hablar de su poesía, Fernando sonríe satisfecho, pues «es un cuadro que refleja lo que estoy viviendo. Son relatos con numerosas vivencias de la naturaleza». Así, al escribir lo hace hablando para dentro, para sí mismo, y a su vez dirigiéndose a otra persona. «Siempre piensas en alguien: mi madre, una hija, un nieto, mi mujer...». Su inspiración, entonces, es su familia, de quien habla con orgullo, y su propia vida, pero también las sombras de la catedral de Burgos en sus atardeceres y amaneceres, o el Mar Menor en La Manga, paisajes frente a los cuales suele escribir.Fernando no duda en señalar a poetas que le han marcado o novelistas a quienes ha releído. Entre ellos destaca a Federico García Lorca en su primera fase, a Luis Rosales, a quien considera «tajante» y a San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, por su profundidad. También habla de María Dueñas, quien, según él, «es una escritora que da lugar a pensar».Y, aunque él haya comenzado tan tarde a escribir, no cree que sea necesario alcanzar una determinada edad. «Puede escribir cualquiera y a cualquier edad. Será mejor o peor. Eso sí, luego hay que dárselo a alguien que te critique para que te dé palos», sostiene Fernando.Tras una vida de espera, él se ha decidido a publicar un libro con una recopilación de sus poemas, mas no se decidió solo. Fueron sus hijos los que le impulsaron a que lo publicara. Así, su primera obra fue presentada en sus bodas de oro como un regalo para su mujer. «De hecho», comenta Fernando, «el último poema del libro, ‘Por el camino’, está dedicado a mi mujer a modo de despedida de la obra».Ahora la Diputación de Burgos ha editado su obra y, como explica Fernando, han colocado «Para andar por casa» en la mayoría de bibliotecas de la provincia. Él concluye satisfecho: «Es mi vida. Y he pisado muchas piedras».