EN LA CLAUSURA DE LA CITA CON LOS LIBROS

Feria para la alegría pero sin tirar cohetes

Los libreros valoran mejor esta edición que la pasada o la sitúan al mismo nivel. ‘Pacto de lealtad’, de Gonzalo Giner, el más vendido. El programa infantil, que ha ido viento en popa, ganará peso

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Burgos

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A.S.R. / BurgosLa Feria del Libro apuraba el cierre al mediodía y, a falta de las tres horas de apertura vespertina y de hacer las cuentas como Dios manda, los libreros valoraban mejor la trigésimo octava edición que la anterior, eso sí, mejor pero tampoco para lanzar cohetes. Incluso alguno caminaba con cautela y la ponía al mismo nivel, en ventas, que no en público, que ha habido mucho. Las buenas temperaturas han acompañado, aunque también en esto hay opiniones para todos los gustos. Algunos susurran que ni es bueno mucho sol, que saca las bicicletas o las ganas de ir al pueblo, ni la lluvia.Carmen Pérez-Canales (Espolón) y Álvaro Manso (Luz y Vida) coinciden en esa tendencia al alza, pero paso a paso, mientras Sonia Alonso (Música y Deportes) y Matilde Alonso (AmabarDos) prefieren dejarlo en tablas.Un sondeo rápido sobre los títulos más vendidos coloca Pacto de lealtad, de Gonzalo Giner, escritor que visitó El Espolón, en la picota. Todos los libreros lo señalan. Luego aparece una larga y variada lista con, entre otros, Nos vemos allá arriba, de Pierre Lemaitre, Premio Goncourt 2013; La piel dorada, de Carla Montero; Reinas malditas, de Cristina Morató; o El jilguero, de Donna Tart.Entre las sorpresas, el tirón de Los cuerpos extraños, el último título de la serie de Bevilacqua y Chamorro, de Lorenzo Silva, que irrumpió esta semana con fuerza, o Lugares de interés geológico de la provincia de Burgos, de la Asociación Geocientífica de Burgos.El formato bolsillo ha dejado de vivir sus momentos de gloria. Aunque en los albores de la crisis su venta repuntó, ahora ha bajado. Pérez-Canales lanza el dedo acusador hacia el libro electrónico y la piratería: «O lo compraban quienes no son muy aficionados a la literatura, que ahora lo descargan, o para llevarlo a la playa o de viaje, donde ahora se llevan el digital».Manso, sin embargo, llama la atención sobre lo bien que se han vendido todos los títulos de García Márquez en bolsillo.Entre las quince librerías que han participado este año había una novata, La silla mágica. Una de sus dueñas, Silvia Cernadas, apuntaba que todavía no han hecho números, pero que el esfuerzo de tener una caseta en El Espolón había valido la pena. «Para nosotras es una forma de promoción fantástica. Hemos podido explicar dónde estamos, quiénes somos y cuál es la literatura que trabajamos», anota y, sin destacar ningún título claramente, observa el buen ritmo de venta de las obras made in Burgos como Gorigori, de María Jesús Jabato, y Cuentos del hotel de los Cuentos, de Tin y Tola.precisamente la idea de dar más protagonismo al programa infantil diferenciándolo como sección ha sido uno de los aciertos de esta edición, según el presidente del gremio, Álvaro Manso. Tan bien ha funcionado -algunos talleres tuvieron que repetirse por afluencia de niños- que se plantean potenciarlo para la próxima.El resto de actividades orquestadas también ha dejado buen sabor de boca. Manso asegura que seguirán con las colaboraciones, que permiten traer con éxito a escritores que de otra manera no tendrían eco y pone el ejemplo de Luis Aranguren, que llegó con Acción Social, y aplaude la bonita amistad iniciada con la Fundación Caja Rural.Los burgaleses, cada vez más profetas en su tierra

Los escritores burgaleses son el alma de la Feria del Libro. Entre presentaciones y firmas, cerca de cuarenta han animado estos diez días. El presidente de los libreros destaca que ha habido una «razonable» presencia y venta de obras locales y cree que año a año dibujan una línea ascendente. A bote pronto, los temas históricos son los que más tirón tienen. La tercera entrega del fondo fotográfico de Villafranca, Burgos 1960, se encuentra entre los más vendidos, así como el último volumen de Hoy como ayer, de Manuel Cámara, El petróleo de la Lora. 50 años de historia, de Miguel Moreno, o, con otro cariz, A las ocho en Garden, de Jesús Toledano. Ayer, por eso de que firmaba, tuvo mucha salida Por cada centímetro de la piel, de Belén de la Parte, que ha debutado con este conjunto de relatos y ayer vivía emocionada su primera Feria del Libro. A tomar el vermú se iba feliz por las firmas estampadas. Javier Martínez Gracia volvía a El Espolón «con sensaciones renovadas» -había estado hace seis años con su primera obra y mucho antes como librero- y ya solo por la mañana había superado sus expectativas, decía al tiempo que escribía una dedicatoria en Los monstruos que nos habitan.

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