DÍA DEL ESPAÑOL
La palabra más bonita entre un millón
Ocho personajes del mundo de la cultura eligen su vocablo favorito al tiempo que el público familiar lo hace en el Instituto de la Lengua en un taller creativo dirigido por Alejandro Martínez Parra
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A.S.R. / BurgosPayaso, colorete, amigo, bambalina, sastre, cascabel, tedio, globo, locura, cordura, amor, hoja, margarita, luna, nube, azul, caléndula, armatoste, mariposa, espumadera, verso, sutura, brasero, susto, chisquero... Miles y miles de palabras construyen el día a día de cada persona y es difícil quedarse solo con una, escoger a la más bonita de entre todas. Un brete que no asustó a ocho personajes del mundo de la cultura burgalesa, que, ayer, con motivo de la celebración del Día del Español, eligieron la suya.Unos pidieron unos minutos de cortesía para no decantarse por la primera que pasara por su cabeza y dar oportunidad a la reflexión, aunque fuera mínima; otros se arriesgaron sin omitir el aprieto; alguno lamentó poner la corona solo a una; y hasta hubo quien se arrepintió de la elección nada más colgar el teléfono y pidió un cambio. Algunas ganaron por su sonoridad, otras vencieron por su significado y, las más afortunadas, subieron a lo más alto por conjugar ambas pinceladas.Cimbrear, duende, libertad, rubor, susurro, circo, música y elegante ocupan este año este particular Olimpo, un simple botón de muestra de la riqueza que encierra una lengua que hablan más de 500 millones de personas en todo el mundo y que esconde auténticos tesoros, muchos aún por descubrir.Ana García Estrada: CIMBREAR
La autora de El Café del Búho se traslada hasta un ambiente rural para decantarse por este término en desuso que le evoca vaivén, dulzura, musicalidad...Alberto Luque: DUENDE
El gerente del Consorcio del Camino del Cid elige esta palabra en su referencia al flamenco porque por el sentimiento al que alude es intraducible a otros idiomas. Álvaro Beltrán de Heredia: LIBERTAD
El director de Vivir contigo se agarra a ella para que nadie olvide que siguen existiendo esclavos y para reivindicar su valor aplicado a la religión, la expresión...
Elvira Palazuelos: RUBOR
Su significado y su sonoridad inclinan la balanza de la creadora. Le gusta que hace referencia a algo cromático y también que apela a un sentimiento.Emilio Navarro: ELEGANTE
«Porque significa elegir bien, lo mejor de las cosas o de las personas. Y me gusta». El director del Centro de Arte Caja de Burgos, directo al grano.Guillermo Díez: MÚSICA
En un sábado de bodas y conciertos, en la cabeza del organista de la Catedral se dibuja ella sin remedio. Es su vida y su pasión por ella no tiene límites. Óscar Ortiz: CIRCO
Aún con el corazón desbocado tras los aplausos de una nueva función, es la que primero llega a su cabeza. «Nos dedicamos a ello e implica ilusión, nervios, alegría...».Marta San Martín: SUSURRO
A la ilustradora de Cuentos del Hotel de los Cuentos le seduce la discreción de este vocablo, además de su sonoridad, muy acorde a su significado.Cuando las flores huelen a chocolate, achuchón, volvoreta, mamá...
Si las palabras son día tras día la razón de ser del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, ayer se convirtieron en auténticas protagonistas y revolotearon más seductoras que nunca. Tomaron posesión de las estancias e invitaron a jugar con ellas a los niños y padres que participaron en los talleres organizados con motivo del Día del Español. El diseñador Alejandro Martínez Parra dirigió la actividad que, sobre todo, apeló a la imaginación y a la creatividad.Inventaron nuevos significados y formas para los signos de interrogación -«aunque siempre se alude a la eñe como rasgo diferenciador del español también lo es que nosotros tenemos signo interrogativo de apertura y no solo de cierre», explicó Martínez Parra- y eligieron sus palabras favoritas y, con magia y maña, hicieron que brotaran en los pétalos de un ramo de flores de papel.Maya Méndez (9 años) eligió chocolate, su mamá, Ana Goicoechea, prefirió achuchón, mientras el hermano e hijo, Nuño (7 años), escribió amor acordándose de su familia y de los besos y abrazos que le dan cuando hace las cosas bien. A su lado, Raúl Martínez (9 años) se dejaba envolver por el olor de las flores y escogía naturaleza, mientras su hermano, Nicolás (7 años), se metía bajo una carpa para quedarse con circo. Mamá fue el vocablo pronunciado por Daniela Rodríguez (6 años), mientras ella, Raquel Alonso, a su lado, cogía al vuelo volvoreta, mariposa en gallego, que se quedó grabada en su mente al conocer a su marido y padre de la criatura, nacido en tierras gallegas.