BURGOS / Música
¡Mecano sigue muy vivo!
El Teatro Principal viaja a los ochenta con el espectáculo ‘La fuerza del destino’, que recorre la discografía del mítico grupo a través de más de treinta canciones que el público corea sin remedio
Cinco cantantes, ocho bailarines y una banda de cinco músicos avivan esta propuesta con temas tan conocidos como ‘Maquillaje’.-Israel L. Murillo
El metro de Madrid vomita a un grupo de jóvenes vestidos con cazadoras de cuero, vaqueros rotos, pitillos escoceses, top ombligueros y camisetas con la bandera de Estados Unidos. Chicos y chicas con ganas de guerra, ahítos por comerse el mundo, que cantan y bailan como si no hubiera mañana. Son los años ochenta que vuelven al Teatro Principal de la mano de Mecano. No. No están los hermanos Cano ni Ana Torroja en el escenario, sino cinco cantantes, ocho bailarines y una banda de cinco músicos dispuestos a propiciar este viaje en el tiempo con el espectáculo La fuerza del destino, que arrancó ayer y se queda en el escenario hoy (19 y 22.30 horas) y mañana (19.30 horas).
Aunque las chicas que han quedado en la puerta del teatro isabelino para beberse el fin de semana escuchen en su móvil a Katy Perry, tararearían sin dudar temas míticos del grupo madrileño como Hoy no me puedo levantar, Maquillaje, Cruz de navajas, Hijo de la luna, Me colé en una fiesta, Hawai...
Más de 32 canciones y tres melés de varias más dibujan este tributo a Mecano que lleva cuatro años en cartelera.
No es un musical ni un concierto. Es otra cosa. «Es un espectáculo que al final se convierte en una fiesta. El espectador es un personaje más y todos cantamos, bailamos...», revela su director artístico, Pedro Casas, minutos antes de la primera función, quien marca como un acierto esa complicidad que se establece con el patio de butacas, que, sin remedio, corea todos los temas con los artistas. «A la gente le apetece que le pasen cosas y aquí ocurren», ilustra.
«Estamos orgullosos. Mecano forma parte del imaginario colectivo del país y de vez en cuando a la gente le encanta tenerlo», expone Casas y asiente Eduardo Morlans, uno de los cantantes, para quien, admite, es un reto cantar lo que bordó Ana Torroja. «Pero hemos comprobado que bien repartidas las voces queda bonito. El público lo acoge muy bien», apunta y llama la atención sobre el abanico de sentimientos que se recorren durante las más de dos horas de espectáculo. Desde el humor a la lágrima, desde el desenfreno a la intimidad.
El tirón de Mecano es indiscutible. Da lo mismo el formato que adopte su recuerdo. Más del 70% de las localidades ya están vendidas. ¡Larga vida a los ochenta!