BURGOS
Ráfaga tarantiniana en ‘El bosque’
El capítulo 8 de esta webserie, la única de sus características ‘made in Burgos’, se estrena hoy con un viraje violento en el que sus creadores ven la influencia del cineasta norteamericano
Alicia V. Benito (de espaldas) se suma al elenco actoral con un inquietante papel.-Producciones Cimax.
...Te la juegas a la ruleta rusa, ya tienen atrapada a la bella durmiente, si te asomas pon cara de payaso, entras al orfanato, mejor que seas bueno. Mira y ándate con ojo, no vayas a perderte si entras en el bosque...
Magnetofónicos avisa en la banda sonora de El bosque, la única webserie realizada en Burgos, que hoy estrena su capítulo octavo en los Cines Van Golem (20.30 horas, entrada libre hasta completar aforo), y ya lo dice el refrán: quien avisa no es traidor.
Quien se adentre en esta serie online que comenzó hace tres años como un entretenimiento entre amigos, y que como tal continúa, aunque con una evidente evolución en todos los sentidos, lo hará en una historia truculenta, de misterios sin resolver, intrigas interminables, tramas en torno a grupos criminales...
A grandes rasgos, El bosque se desencadena cuando a un detective le encargan la investigación de la desaparición de varios niños en un viejo orfanato tres décadas antes. Cuando se acerca al siniestro caserón descubre que el antiguo director sigue viviendo allí y se desata un argumento que alcanzará cotas insospechadas.
La escena final de la anterior entrega, presentada el pasado mes de septiembre, ya auguraba sangre, violencia y vísceras y uno de sus intérpretes, José María Manovel, confirma que por esos derroteros transita el nuevo capítulo, que intentará desvelar qué es ese algo tan valioso que persiguen las mafias rusas.
«Es un episodio muy Tarantino (Pulp Fiction, Kill Bill...). Hay escenas un poco violentas», resume sucinto Manovel, que da vida a Boris El Ruso, que se resiste a tirar más del hilo de esta nueva entrega, en la que cuentan con nuevos personajes, como el inquietante y tenebroso al que da vida Alicia V. Benito -«sorprenderá su aparición», es lo único que avanza- o el encarnado por Humberto Gutiérrez Estenaga, actor conocido por sus apariciones en la ETB, la televisión del País Vasco, que da vida a Don Emilio, el jefe supremo de toda la trama. Hasta ahí puede leer.
Tras el estreno de esta noche, el capítulo número ocho de El bosque quedará colgado en internet (www.cimaxstudios.com, You Tube y Facebook), donde están los restantes de esta serie que nació como un juego entre amigos, una historieta inspirada por la imagen dantesca de un derruido caserón de piedra que en su día albergó una vieja fábrica de papel en Villafría, propiedad de la familia del director, Ricardo Saiz, Marcuxo1, como nombre de guerra.
Manovel, erigido en portavoz del equipo artístico y técnico, adelanta que ya están con la novena parte. Ni se plantean abandonar este proyecto. Y no por miedo a las mafias rusas, sino porque sienten que cada vez hay más gente que se sube a su carro y, en su opinión, se nota en la factura final de los capítulos, que han subido en calidad.
«Nos han dejado una avioneta para rodar imágenes aéreas, nos han prestado armas de imitación, hemos grabado con un dron, tenemos una maquilladora profesional que nos caracteriza debidamente... Cada vez tenemos más recursos y más medios y no podemos abandonar ahora», expone y avanza que, aunque El bosque es la niña de los ojos de Producciones Cimax, la productora que está detrás de este proyecto, ya están grabando un corto, El peregrino errante. Y aquí vuelve a callar.