BURGOS
Los bares ya agitan el otoño
La Rúa convoca el cuarto Concurso de Música en Directo, que sube la cuantía de los premios hasta los 2.000 euros e incluye un nuevo galardón, y la Sala Estudio 27 lanza una campaña de socios de cara a su cercana temporada de conciertos
Green Silly Parrots ganó la última edición del certamen de La Rúa. El palmarés se completa con Summa Platea (2013) y Plank (2012).-La Rúa
No han recogido aún las terrazas de verano, pero los bares se preparan para un otoño de actividad cultural. Hace ya tiempo que estos establecimientos se han convertido en puntos de encuentro para vivir la cultura sin la solemnidad que obliga un teatro y con la posibilidad de hacerlo con una cerveza en la mano. Las redes sociales actúan estos días como altavoz de sendas propuestas dirigidas a los que la gozan aupados a un pentagrama, bien encima o debajo del escenario.
La Rúa (Reyes Católicos, 26) ha lanzado la cuarta edición de su Concurso de Música en Directo y Estudio 27 (bajos de El Plantío) ha hecho lo propio con la campaña de socios para la nueva temporada de conciertos que prepara para el inicio del curso. La cultura más allá de las instituciones es posible y estos dos locales lo demuestran.
Lejos de decaer, la apuesta de La Rúa por los grupos burgaleses va viento en popa. Este año aumenta la cuantía de premios a entregar hasta los 2.000 euros, lo que supone un incremento paulatino desde su puesta en marcha. Empezó con 500 euros, subió hasta los 600 euros en la segunda y alcanzó los 1.500 en la tercera.
«Contamos con la fidelidad de los patrocinadores que nos han apoyado desde el principio y que constituyen una parte muy importante para que este certamen continúe realizándose y este año le podemos dar un nuevo impulso tras haberse incorporado otros nuevos e importantes», agradecen desde la sala.
Ese mayor apoyo se traduce, entre otras cosas, en la introducción de un nuevo galardón, un premio a la mejor canción original, que será otorgado al 50% por el jurado y por el público y estará dotado con 300 euros. «Se evaluará la originalidad, creación artística, interpretación y composición de los temas presentados por los grupos o solistas».
Este premio se suma a uno primero de 1.100 euros, con concierto en La Rúa (con grabación de DVD y de audio en directo) y sesión fotográfica profesional, y uno segundo de 600 euros.
El principal objetivo del certamen se mantiene: apoyar a los grupos que comienzan o a quienes llevan tiempo buscando un hueco en la escena local con independencia del estilo de música que interpreten.
Con esta premisa, se dirige a formaciones y solistas con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años -también pueden participar bandas con miembros menores de edad, pero al menos uno de ellos debe ser mayor de edad para ejercer como representante- y nacidos o residentes en Burgos.
El plazo de inscripción está abierto hasta el 20 de septiembre y se puede formalizar en la misma sala. Allí se rellenará el formulario, que deberá ir acompañado por una maqueta con dos canciones propias en soporte CD, en el que habrá que incluirse la canción con la que se quiere optar a ese nuevo galardón establecido, un dossier con información sobre el aspirante y las necesidades técnicas del directo.
Una vez seleccionados los grupos que intervendrán en el certamen, cada uno se defenderá en el escenario de La Rúa en directo durante 40 minutos a lo largo de los meses de octubre y noviembre.
El nombre del ganador se anunciará en una fiesta en diciembre en la que el invitado estrella será el ganador de la anterior edición, Green Silly Parrots, último en sumarse a un palmarés en el que ya están Summa Platea (2013) y Plank (2012).
La decisión final estará en manos del público, a través de las redes sociales, que en estos cuatro años le han dado mucha vidilla, y de un jurado compuesto por personas relacionadas con el mundo de la música y de la sala, así como su verdadero artífice, su director, José Sancho.
Y debajo del escenario
Si la propuesta de La Rúa pone el foco encima del escenario, Estudio 27 lo hace debajo. En esos burgaleses que disfrutan con la música ajena a los circuitos comerciales, un público minoritario pero exquisito que mira tanto a Europa como a América.
La sala situada en los bajos de El Plantío ha lanzado a través de su Facebook su campaña de socios para la próxima temporada, una suerte de club, de asociación, que hace fuerza para conseguir que Burgos sea parada en la gira de muchos de esos artistas que pasarían de largo de no ser por estas iniciativas privadas.
La cuota anual es de 50 euros, que dan derecho a una camiseta de Estudio 27, la posibilidad de comprar la entrada en taquilla a precio de anticipada, a reservar localidad hasta las 12 horas del mismo día del concierto y la oportunidad de asistir eventualmente a actuaciones gratuitas y acceder a precios especiales.
La temporada en este local, uno de los más constantes en la programación de música de la capital burgalesa, comenzará en septiembre.
Maricastaña se postula como nuevo punto de encuentro
Además de ser lugares gratos para conversar y siendo cierto que no hay como el calor del amor en uno de ellos, los bares también son sitios perfectos para devorar cultura al tiempo que se saborea un café o se chocan unos botellines. De un tiempo a esta parte, Burgos cuenta con numerosos establecimientos marcados como destino cultural. Bardeblás, Carabás, La Casa de las Musas, el castizo Patillas, El Bardo, La Cantina Culture Club, Cooperclub, El baúl de la Piquer, El Bardo, Vagón del Castillo, Sanfran y los citados La Rúa y Estudio 27. Una larga lista a la que este otoño espera sumarse uno más. Maricastaña, el local abierto en el paseo del Espolón este verano, aspira a convertirse en un punto de encuentro cultural multidisciplinar, según confirma Richar, uno de sus propietarios. La idea es «redondear el proyecto» con esta pincelada cultural y diseñar una programación habitual a partir de octubre una vez que se haya tomado la medida a la parte hostelera. Poco a poco. «Nos gustaría empezar cuanto antes con ello e incluiría música, microteatro, presentaciones de libros, colaboraciones con la Escuela de Escritores...», enumera. A.S.R.