LITERATURA

«Este galardón me confirma como escritor»

Enrique García Revilla se cuela en los Fray Luis de León 2014 con el segundo premio en la categoría de Narrativa por el conjunto de relatos ‘Los cafés de la orquesta’, su debut en este género

Enrique García Revilla.-Santi Otero

Burgos

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A Enrique García Revilla el segundo premio en la categoría de Narrativa de los Premios Fray Luis de León de Creación Literaria 2014 le sabe como un primero. El musicólogo, violinista y profesor de Historia y Música, el responsable de que Hector Berlioz sea un poco más conocido a este lado de los Pirineos, se coló en estos galardones, convocados por la Consejería de Cultura, con Los cafés de la orquesta, un conjunto de relatos de confesa inspiración en el libro Las tertulias de la orquesta, del autor francés, traducido por él y publicado este mismo año por el sello Akal, con prólogo del director Pablo Heras-Casado.

«Estoy contentísimo. Nos hemos quedado a las puertas del primero, pero para empezar el segundo es mucho», expresa el inquieto autor a través del teléfono.

No es para menos. El trabajo galardonado supone su debut en el mundo de la ficción literaria. Sí había hecho sus pinitos en el ensayo, con La estética musical de Hector Berlioz a través de sus textos, y en la traducción crítica, con el citado Las tertulias de la orquesta, pero nunca antes había firmado una obra original. Y Los cafés de la orquesta lo es.

«Uno no sabe que es escritor hasta que alguien se lo dice. Esto me ha pasado a mí. Yo era un investigador y un divulgador y solo ahora puedo decir que lo soy. Este concurso ha confirmado esa vocación latente», valora al tiempo que afirma sentirse cómodo en los tres géneros y asegura que seguirá probando nuevos bocados literarios.

El volumen galardonado, subtitulado De qué hablan los músicos cuando no llevan frac, es un conjunto de relatos que bebe directamente de Berlioz -«no hubiera escrito este libro sin él y este es un modestísimo homenaje a su figura»-, pero también del Decamerón, de Boccaccio, o de El conde Lucanor, de don Juan Manuel. Se teje en torno a los cafés que se toman los miembros de una orquesta mientras descansan. Un mundo más que familiar para el autor, miembro de la Sinfónica de Burgos y de la de Castilla y León, y que influye hasta en el número de cuentos incluidos, catorce, como las variaciones Enigma del compositor británico Edward Elgar.

Entre taza y taza, estos músicos se cuentan historietas, recuerdan anécdotas y comparten cotilleos.

El tono de estos relatos es diverso. Desde el género negro con El asesinato del tosedor de conciertos, que, con un tinte grotesco e irónico, ocupa tres capítulos y gira en torno al misterio de quién ha matado a esa persona que de ciudad en ciudad boicoteaba las actuaciones con sus toses, al costumbrismo, el que habla de lo acontecido durante uno de los ensayos del Amor brujo de Falla, o la ficción histórica, pintando al Mozart más familiar a partir del testamento de uno de sus hijos.

«Hay muchos elementos de realidad que se mezclan con la ficción y una y otra llegan a confundirse», observa el escritor y advierte que cualquier parecido de lo que en estas páginas se cuenta con la realidad es pura coincidencia.

Y es que sí, a alguno le chocará encontrar a un batuta que, oh casualidad, se llama como él. Es una de las licencias que permite la ficción literaria, que desde ahora cuenta con un militante más.

Este segundo premio en los Fray Luis de León de Narrativa conlleva la publicación de Los cafés de la orquesta y, aunque no ha recibido ninguna confirmación, García Revilla aventura que será antes de que termine el año ya que hablamos de la convocatoria de 2014.

Mientras llega este momento y la entrega de premios, prevista para diciembre, el burgalés vive entregado a la traducción de las memorias de Hector Berlioz, que publicará Akal, y que aportará un granito de arena más para el conocimiento de este desconocido compositor y escritor francés del siglo XIX.

502 obras presentadas procedentes de 21 países 

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Los Premios Fray Luis de León 2014 recibieron 502 obras de 21 países diferentes. Un jurado formado por el escritor Fernando Rodríguez de la Flor, el poeta Fermín Herrero, el dramaturgo José Luis Alonso de Santos, el crítico literario Nicolás Miñambres y los directores de El Norte de Castilla y poeta, Carlos Aganzo, y de Diario de León y escritor, Joaquín Sánchez Torné, decidió los galardones de las distintas categorías. En Teatro, el primer premio fue para El test, de Jordi Vallejo Duarri, y el segundo para Quémese antes de leerse, de María Álvarez. En la modalidad de Ensayo se distinguió La musa a la deriva, de Pedro A. González Moreno, y Tierra de nadie: la literatura inglesa y la Gran Guerra, de Gabriel Insausti Herrero-Velarde. En Narrativa, el primero fue para Alla prima, de Enriqueta García Navarro, y el segundo para el citado Los cafés de la orquesta, de Enrique García Revilla. Mientras que en Poesía, David López Sandoval subió a lo más alto del cajón con El viaje heroico, seguido de Manual del deseoso, de Jorge Tamargo.