Décimo aniversario de la OSBu
¡Músicos a la calle!
La Orquesta Sinfónica de Burgos acompaña el devenir de los burgaleses a través de cinco fotografías gigantes que ocupan el centro hasta el día 9
El director, Javier Castro, emerge en blanco y negro entre los colores del otoño del paseo del Espolón.-Jaime Carazo
Los músicos de la Orquesta Sinfónica de Burgos (OSBu) están empeñados en quitarse la pajarita, saltar del escenario y confundirse con el público, con el fiel y convencido y con el que aún desconoce su existencia. Es su antojo en este décimo aniversario. Un capricho que persiguen con ahínco. El lunes lo hacían con un brindis musicado -que repiten mañana-, ayer con una mesa redonda en torno a Antonio José y hasta el lunes 9 de noviembre buscan satisfacer este deseo con una exposición de cinco fotografías gigantes que asaltarán al viandante en distintos puntos del centro histórico.
Todas las imágenes recrean escenas vividas durante esta década.
Léanse ahí los ensayos que compartieron con miembros de la Federación Coral Burgalesa en 2007 en el Teatro Principal para la grabación del Himno a Burgos, que luego formó parte del disco Burgos, canta y baila sus tradiciones.
O la importancia del batuta de la formación, Javier Castro, que emerge entre los colores del otoño del paseo del Espolón blandiendo su batuta en blanco y negro. El director de orquesta tiene que conseguir que cada músico sienta lo que él, comprenda la obra como él y se emocione con ella como hace él (Hector Berlioz dixit).
O las tantas horas compartidas por los músicos, protagonistas de dos instantáneas. Una más formal en el Arco de Santa María. Otra más informal, con los instrumentos al aire, en la plaza de Santo Domingo.
Y una última, un guiño a la evolución del músico, al nombre del Fórum que es su sede, al devenir de la OSBu.