Una mirada a la mujer desde las salas
Puntadas de feminismo
Pilar Fernández Caballero saca la aguja en un tributo a las mujeres que salieron a la calle en los setenta para reivindicarse como artistas y no solo como musas, una lucha que sigue hoy
‘Resiliencia’, en el campus hasta el 15 de abril, es la primera muestra de la palentina Pilar Fernández Caballero, alumna de la Escuela de Arte.-Raúl Ochoa
Pilar Fernández Caballero enhebra la aguja y, puntada a puntada, con hilo rosa, con delicados encajes, con suaves sedas y con elegantes abalorios, dibuja una vagina sobre el bastidor y una hebra transparente la cose a las cunt sculptures (esculturas coño) de la norteamericana Hannah Wilke (Nueva York, 1940-1993). No es coincidencia. Ante esas mujeres que en los años setenta salieron a la calle para reivindicarse como artistas y no solo como musas, ante aquellas mujeres que ondearon la vagina para posicionarse en un mundo de penes y que utilizaron sin pudor y con la mirada alta su cuerpo femenino como escenario para su arte, ante ellas se quita el sombrero la palentina, alumna de Diseño de Moda en la Escuela de Arte de Burgos, en Resiliencia, su primera exposición, que ocupará la Sala Código UBU hasta el 15 de abril.«He querido hacer un pequeño tributo a estas mujeres feministas que se plantaron, que no querían ser simples musas inspiradoras de arte, sino que lucharon por ser artistas, por entrar en las salas y en los museos», comenta Fernández Caballero (Palencia, 1992), que inició este proyecto de investigación como un trabajo de clase y reconoce que en su conjunto es una propuesta delicada y elegante.«Se trata de evocar lo femenino sin miedo a que digan que somos mujeres», añade la creadora, que, además de la irrefutable relación entre vagina y mujer, apuesta sin titubeos por el rosa y el granate, dos colores siempre relacionados con este sexo, y el tejido como principal protagonista, unido igualmente a este género.Resiliencia habla de esa capacidad de resistencia y de encarar un entorno adverso de aquellas pioneras e invita a reflexionar si cuarenta años después la batalla ha terminado con victoria. O aún en el siglo XXI la visibilidad de las mujeres en el mundo del arte, como en otros, continúa siendo un frente abierto.«A día de hoy hay muchas trabas que tenemos que ir superando», cree Fernández Caballero, que con esta muestra ha conseguido romper un obstáculo personal y compartir con el público por primera vez su universo creativo -uno de sus bastidores estuvo en la primera Feria del Libro de Artista en el Fadrique de Basilea el pasado mes de noviembre-.Junto a esos bastidores aparece una colección de collages, retratos femeninos en ropa interior, que reivindican la individualidad de cada mujer con independencia de su cultura, tamaño, edad... -«englobamos a todas, no queremos excluir a ninguna, no hace falta ser modelo para ser guapa»- y un conjunto de postales que abundan en este orgullo por lo femenino que respira Resiliencia, «(...) como catarsis que contrapone el bombardeo constante de la hipersexualización mediática de los cuerpos-objeto de las mujeres, a la metáfora poética de la visión personal de nuestros propios cuerpos desde nuestras entrañas y deseos (...)», en palabras de la creadora y profesora de la Escuela de Arte Susana Rioseras, que ha seguido cada puntada de la incipiente trayectoria de Pilar Fernández.