II Foro de la Cultura / Mesa de debate
El espacio y su papel en el relato creativo
Lara Almarcegui, Enrique Urbizu, Agustín Fernández Mallo, de i. a d., escuchan a Carlos Aganzo.-Raúl Ochoa
El arte, la literatura y el cine han convertido los espacios en un elemento narrativo más. Sobre ello giró la mesa que reunió a la artista plástica Lara Almarcegui, al director de cine Enrique Urbizu y al escritor Agustín Fernández Mallo, moderados por el director de El Norte de Castilla, Carlos Aganzo.En el caso de Lara Almarcegui el espacio es el protagonista esencial de su trabajo. Desde sus tiempos de estudiante le han condicionado los lugares «diseñados y controlados», ante los que no ha podido evitar la sensación de «claustrofobia». La artista defiende «los lugares que escapan al diseño, desocupados, en ruinas, los descampados, lugares abiertos a las posibilidades». La autora zaragozana afincada en Ámsterdam rechaza el procedimiento artístico convencional de crear en un estudio para llenar una sala de exposiciones: «Quiero estar activa en los espacios. Es lo que he hecho en proyectos como la restauración de un mercado que iba a ser demolido. Es la manera de decir que no estoy de acuerdo, de generar discusión».Antes del encuentro, Fernández Mallo reconoció la influencia que los «espacios domesticados» ejercen sobre la obra creativa, sea literaria, cinematográfica o plástica. En su caso, la relación entre los escenarios y los personajes es de «retroalimentación», «son cosas que se modelan la una a la otra», explica el autor de Proyecto Nocilla.Mientras que el director de cine Enrique Urbizu considera que tanto el espacio como el tiempo son «herramientas» al servicio de la historia que quiere contar en la pantalla, y son «indisociables».