Exposición
La mirada del arte a las centrales nucleares
El Colectivo Food of War y siete creadores más invitan a reflexionar sobre los efectos de esta energía con atención a Chernóbil o Garoña. En el CAB hasta el 28 de mayo
Una visitante observa una parte de la propuesta de Omar Castañeda.-Israel L. Murillo
El debate sobre la idoneidad de la energía nuclear y sus efectos sobre el entorno en el que se levantan sus centrales, tan candente en estos momentos por la polémica reapertura de Santa María de Garoña, irrumpe en el Centro de Arte Caja de Burgos (CAB). El colectivo Food of War plantea la reflexión sobre esta realidad en Tierras nubladas, una exposición multidisciplinar con piezas creadas a partir de las consecuencias del accidente de Chernóbil, del que se cumplen 30 años. El proyecto se completa con las propuestas de los artistas invitados Julia Casal, Noela Roibás, Lucía Loren, Pablo Robertson de Unamuno, Gemma Pardo, Ernesto Cánovas y Pedro Paricio -emocionado por exponer en la tierra natal de su abuelo-, comisariados por Olga Pastor.Garoña centra el trabajo audiovisual y fotográfico Atómica, de Julia Casal y Noela Roibás, que recoge la vida de los pueblos del entorno -su imponente paisaje, el día a día de sus mayores y sus niños...-, y la instalación Mesa nuclear, de Lucía Loren, que ahonda en las alteraciones en el río Ebro y sus consecuencias en el consumo.La furibunda mirada de Food of War al desastre sucedido en Ucrania se traduce en imponentes piezas como la colección fotográfica Vida después de Chernóbil, con crudas y, paradójicamente, bellas imágenes de las secuelas que la catástrofe tuvo en los habitantes del país, o la instalación Nube negra, que ocupa la parte central de la sala como una gigante ola radiactiva que reta al visitante a hincar el diente en ella.«No queremos juzgar, sino plantear preguntas al público. Nos parece muy importante que a través de la comida se puedan generar planteamientos políticos o estas sensaciones estéticas», destaca Hernán Barros en nombre del colectivo integrado además por Omar Castañeda, Quintina Valero, Simone Mattar, Zinahida Lihacheva y Carolina Muñoz, cantante de ópera colombiana que ayer durante la inauguración estrenó el tema Lluvia negra. Hoy, algunos de los integrantes de este combativo y comprometido grupo, que se autodenomina colectivo de paz, recorrerá la muestra con el público (13 horas).«Es una exposición de combate, de guerrilla, y que propone reflexionar sobre nuestro tiempo y lo hace a través de algo tan básico como es la comida. Se ponen a prueba todos los sentidos y nos obliga a cuestionarnos una parte de lo que somos», abunda el director de Arte de la Fundación Caja de Burgos, Javier del Campo, sobre Tierras nubladas, que, con las consiguientes variantes locales, ya ha pasado por Kiev, Berlín y Madrid y llegará a Londres.