Música

‘Trovadores’ en la corte del baile

La Regadera confirma su energía, alegría y apología de la fiesta en su segundo trabajo

La Regadera, durante el concierto del sábado en La Fábrica de Tornillos de Miranda.-José Esteban Egurrola

Publicado por
A.S.R.
Burgos

Creado:

Actualizado:

Los pies se mueven irremediablemente ante los primeros acordes de Trovadores, la canción que abre y da título al segundo disco del grupo La Regadera. Diez canciones cincelan este álbum, que está en la calle menos de un año después de la publicación de su ópera prima, Para que la vida no pare, y que se estrenó el sábado pasado en directo en la Fábrica de Tornillos de Miranda, ciudad de esta banda nacida en octubre de 2014, heredera de A kal y kanto, que se mantuvo durante una década sobre los escenarios.«Es un disco adictivo, enérgico y divertido. Estos adjetivos definen el trabajo y el directo. La idea es hacer de cada concierto una fiesta y que la gente se vaya con ganas de volver», apunta Gonzalo Madrid, guitarra y voz de La Regadera, sobre Trovadores, producido por Fernando Montesinos, que ha trabajado con Pereza, Hombres G o La Pulquería.Las diez canciones invitan a exprimir la vida, a relativizar los pequeños problemas, a dejar el pudor en casa y, bien sacar al niño de cada uno o mirarse en el espejo de los mayores que sabían lo que se hacían con los pies, salir a la pista de baile como si no hubiera mañana. Carpe diem.El álbum arranca con un tema de agradecimiento. «De una forma poética damos gracias a la gente que nos ha estado apoyando este año», observa Gonzalo Madrid, que comparte filas con Diego Hernández (percusión), Gorka Artigue (batería), Arturo Quintana (bajo eléctrico), Toño López (teclas), Cristian Seco (trompeta) e Ibai López (trombón).El paso firme y la certeza de ir por buen camino me hacen creer y confiar en uno mismo. El corazón y la familia nunca olvido, al fin y al cabo hemos nacido para cantar. ¡Somos trovadores! Y en las cortes de las emociones (...). Estamos eternamente agradecidos, a toda esa gente que nos ha insistido, desde el principio hasta el final nos ha seguido, esta canción de corazón os la dedico...La actitud positiva y optimista campa a sus anchas en Soles, donde se rinden a la música que los ayuda a levantarse cada mañana; Fiesta en mi casa, dedicada al ‘más soso’ (léanse las comillas con ironía) del grupo; Anímate, que, tirando de la sabiduría popular, ahonda en que, salvo la muerte, no hay problema sin solución; y Acuarela, una versión de la célebre canción de Toquinho y Vinicius De Moraes, que se ajusta cual guante a este credo que propagan en cada uno de sus conciertos.Aunque a bote pronto pueda parecer que Canto a mi dolor y No te hará llorar ensombrecen la luminosidad del conjunto, no es así. El cantante y guitarrista cree que el ánimo festivo y bailongo se mantiene incluso en estos dos temas escritos por el más cenizo de la banda y que, cierto es, la primera canta a las penas del día a día y pone música a las lágrimas y la segunda pega la vuelta al dicho popular y sostiene que quien bien te quiere no te hará llorar.La Regadera se erige en abanderada del baile, abomina de los conciertos con el público estático y Bailaremos es su declaración de intenciones sin medias tintas. «Cada vez se baila menos. Aquí recordamos a la generación de nuestros padres. Salían a la sala de baile y allí se conocían chicos y chicas. Era otra forma de socializarse. Se trata de sacar al niño que llevamos dentro y bailar con energía en vez de quedarnos cohibidos. Las cosas cambian y la gente es cada vez más sosa», destaca el portavoz de un grupo que con su contagioso mestizaje, su característica fusión de ska, reggae y rock, quiere cambiar las tornas.Y bailaremos cada vez más fuerte y hasta que logremos despertar al niño que nunca duerme, que siempre quiere y pide mucho más.El disco se completa con Mi inmadurez, la única canción de amor propiamente dicha incluida, y La ley del bizco, sobre las decisiones tomadas a la ligera o por casualidad y que acompañan a uno toda la vida.Tras la presentación en casa, otras muchas ciudades -Alicante, Valladolid, Benicassim, Vitoria, Briviesca, Torre del Mar, Teruel, Medina del Campo, Zaia, Hervías...- esperan a estos trovadores que hacen de las suyas en las cortes de las emociones con una única máxima: la honestidad.«Somos muy naturales en el escenario. No hay dos shows iguales. Es una conversación entre el público y nosotros. Queremos huir de lo que se está convirtiendo la música, sobre todo el indie, en el que da la sensación de que detrás hay poca música y mucho postureo», concluye Gonzalo Madrid ávido por poner a bailar a las gentes de toda la geografía española este verano.

Cargando contenidos...