Rodaje de 'Red de libertad'

Una ciudad en el elenco

Burgos muestra su potencial como plató y su versatilidad con la conversión del Hospital Militar en un campo de concentración nazi o Las Salesas en el destierro lionés de Sor Helena

Pablo Moreno se dirige a Luisa Gavasa y Assumpta Serna en el interior de Las Salesas.-Contracorriente Producciones

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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Pablo Moreno no pierde ni un minuto. Son las doce de la mañana. Acaba de llegar al Hospital Militar y antes de atender a los medios da nuevas órdenes a la burgalesa María Esparcia, primera ayudante de dirección. El rodaje de Red de libertad se trasladó ayer a las actuales instalaciones de la Universidad de Burgos. Por arte del cine, sus barracones se convirtieron en un campo de concentración nazi y su capilla en la iglesia abandonada de un pueblo francés fronterizo fantasma tras la huida de sus habitantes hacia el sur escapando de los alemanes.El equipo ha madrugado. Viene directo de la iglesia de las Salesas, donde ha grabado varias escenas con las actrices Assumpta Serna y Luisa Gavasa sobre el destierro de Sor Helena en Lyon.

Dos días han bastado para que la ciudad burgalesa se haya sumado como una más al elenco de este largometraje que narra la vida de la religiosa Helena Studler.«Las imágenes que están saliendo son fantásticas», explica el director de esta producción que demuestra que se puede hacer cine con bajo presupuesto -partieron con 450.000 euros-.«Se puede hacer. Cuesta mucho en otros sentidos. Debes tener una logística muy planificada, no tenemos posibilidad de imponderables y carecemos de tiempo. Hay que rodar más deprisa y nos exige una gran concentración y capacidad de respuesta y, sobre todo, mucha imaginación para solucionar problemas que habitualmente resolverías con dinero», sostiene y advierte que en Contracorriente Producciones intentan que las personas sean lo más importante. «Suplimos las dificultades con grandes dosis de compañerismo e ilusión», dice.Otra de las claves de esta productora radicada en Ciudad Rodrigo es exprimir el potencial de Castilla y León como plató de cine. Un espíritu que los ha traído hasta Burgos. La ayudante de dirección ve unas inmejorables posibilidades en la ciudad del Arlanzón. «Tiene unas localizaciones increíbles, es un sitio espectacular, cualquier estilo que quieras lo tiene», exclama y lamenta que no cuente con una Film Comission, una agencia que recabe rodajes, porque, con el ejemplo de Salamanca en la mano, asegura que ayuda mucho.«Espero que en el futuro se monte porque me imagino que mucha más gente querrá rodar aquí», aventura María Esparcia, para quien está siendo muy emocionante trabajar en su tierra. «Tenía muchas ganas de venir aquí. Llevaba años diciéndoselo al director», señala esta burgalesa que entró en Contracorriente Producciones tras terminar la carrera en el año 2008 para hacer prácticas.Tras la intensa jornada de ayer, que volvió a suscitar la curiosidad de los burgaleses -entre ellos alumnos de Imagen del Diego Marín Aguilera-, las esvásticas, los camiones de la Cruz Roja, las tropas alemanas y la religiosa Helena Studler vuelven a Ciudad Rodrigo para afrontar la última etapa del rodaje de esta película que se estrenará en otoño.

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