Espacio Tangente
El desafío de aunar espacio físico y virtual
El Encuentro Arte y nodos territoriales evidencia la necesidad de buscar vías de confluencia entre la generación analógica y la digital, enciende la mecha del debate y propicia nuevas colaboraciones
Fernando García reflexionó sobre arte y territorio y presentó ‘In memoriam communitatis’.-Santi Otero
La necesidad de acortar la larga distancia que ahora mismo separa el espacio físico y el virtual es uno de los desafíos más evidentes que ha puesto sobre la mesa el Encuentro Arte y nodos territoriales, que desde el viernes y hasta hoy acoge Espacio Tangente. No es el único reto que ha surgido de estos tres días de ponencias, acciones y coloquios más y menos formales que, en palabras de su coordinadora, Mercè Jara Muns, ha servido para prender de nuevo la mecha de un debate iniciado hace años por el Foro Arte y territorio, del que ayer se presentó su archivo, que llevaba una década apagado.«Yo diría que el debate está por ver, pero se ha reabierto. Hemos visto que realmente hay una necesidad de conocer los espacios y entre nosotros. Se ha sembrado la semilla y animaría a la gente a participar en el debate de hoy, que servirá para acabar de conocernos todos», comenta Jara Muns refiriéndose a la mesa redonda de conclusiones que se celebra hoy a la hora del vermú (13 horas) después de la ponencia performativa Somospeces (12 horas).Y aunque asegura que es pronto para hablar de conclusiones, sí considera palpable la necesidad de enfrentarse a las posibilidades del territorio y añadir a su concepción tradicional la nueva y pujante dibujada por el uso de las herramientas digitales.«Me atrevería a decir que desde el punto de vista teórico estamos tocando la fibra porque existe todavía a nivel de conciencia una separación grande entre el territorio virtual, todo lo que se está desarrollando en redes, y lo que pasa a nivel físico», advierte y se lanza un poco más para asegurar que se trata de un traspaso generacional. «Llegamos gente nueva con ganas de unificar estos dos ámbitos. Ha existido un movimiento muy fuerte a nivel territorial, luego una oleada en el virtual y ahora nos falta unir esos dos campos y hacer que convivan», se explaya.Pone como ejemplo la experiencia del proyecto In memoriam communitatis, de Rubén y Fernando García, becado en la convocatoria de ayudas lanzada por el foro y presentado ayer en una ponencia. Esta iniciativa plantea una instalación artística en Ceniceros, un pueblo abandonado, y gracias a su presencia en Facebook, «que parece que no sale más allá de lo virtual», ha aparecido una hija del último habitante del lugar conmovida por la acción que allí van a realizar.«Ha nacido una conexión con descendientes de estas localidades olvidadas y abre una vía de colaboración con sus habitantes», observa la coordinadora en uno de los escasos descansos de la intensa jornada vivida ayer.El encuentro está sirviendo además para conocer de forma informal algunos proyectos presentados a la convocatoria que, por falta de recursos económicos o de tiempo, se quedaron fuera y a los que quieren rescatar de una u otra manera.«Ha habido un diálogo muy fluido. Hemos abierto un campo de nuevo y queda una tirada de trabajo por hacer. De este encuentro surgirán otros distintos, se ha hablado de nuevos festivales, y ahora hay que ver cómo lo hilamos todo para que no se disperse ni se pierda», anota.La hoja de ruta de Arte y nodos territoriales continúa en Burgos y León. Aquí, la próxima parada será en julio. Se inaugurará una exposición y se presentarán, terminados o aún en proceso, los proyectos becados: In memoriam communitatis, de Rubén y Fernando García; Fuensanta + Una mujer, el baño y la ventana, de Elvira Palazuelos; Un espacio a destiempo, de Mabel Esteban, Adán Ruiz y Mireia Ortuño; ¿Podré amar la tierra el próximo verano?, de Isabel Ramoneda e Íker Fidalgo; Taxón, de Nostoc (Mateo Mena y Laura Iturralde); y Kósmos net, de Juan José Relaño.Conexión directa con León
La A-62 ya no es la única que conecta de forma directa Burgos y León. El proyecto Arte y nodos territoriales ha tendido un puente entre ambas ciudades evidente en el encuentro celebrado este fin de semana a orillas del Arlanzón, pero también presente en la vera del Bernesga. El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac), dentro de la convocatoria Laboratorio 987, realiza un recorrido por el trabajo del Centro de Creación Contemporánea Espacio Tangente, con especial incidencia en el Foro Arte y Territorio y su heredero, Arte y nodos territoriales, que va viento en popa.La muestra, explican desde el Musac, persigue tres objetivos: «Reforzar el rol de Espacio Tangente como nodo en la creación cultural independiente en Castilla y León; visibilizar y conectar a artistas, gestores y públicos de la comunidad facilitando la creación compartida a través de sendos encuentros en Burgos (el de este fin de semana) y en León (el viernes 12 de mayo); y presentar una serie de proyectos creativos que reflexionan sobre la producción cultural en Castilla y León y crean propuestas en el territorio».Con estos proyectos se refiere al resultado de las cinco ayudas a la producción y una residencia artística seleccionadas dentro de esta convocatoria.