Enseñanzas artísticas
La armoniosa convivencia del pincel y el ratón
La Academia Provincial de Dibujo da a los alumnos la opción de compaginar la técnica tradicional con las herramientas digitales en una oferta que se afianza y que mantiene los monográficos
Las paredes del Monasterio de San Agustín se visten con paneles con los trabajos realizados con las herramientas digitales.-Raúl Ochoa
La Academia Provincial de Dibujo del Consulado del Mar viste las paredes del Monasterio de San Agustín con la muestra de fin de curso. Una exposición, abierta hasta el 18 de junio, que refleja el sereno equilibrio que la centenaria institución ha conseguido entre las técnicas tradicionales y las nuevas herramientas digitales. Dibujos realizados con el ordenador comparten espacio con esculturas modeladas con las manos o grabados impresos en el tórculo. Una armoniosa convivencia que traza una sonrisa en el director, Carlos Sáez, porque ve factible la formación del alumno para enfrentarse a los nuevos retos de la sociedad del siglo XXI sin cortar con los postulados clásicos. «La academia tenía que apostar por algo diferente hace años, la vía tecnológica es imparable, pero la formación tradicional también tenía que estar presente», destaca.Durante este curso, de manera experimental, se habían trazado tres itinerarios: dibujo y expresión gráfica tradicional; dibujo y diseño gráfico con ordenador; y dibujo y diseño arquitectónico industrial con ordenador. El reto consistía en ver si un estudiante podía entremezclar los tres. Y el resultado ha sido positivo. Eso sí, lo puede hacer metiendo muchas horas en las instalaciones del centro en el paseo del Espolón.«A partir del próximo curso cada persona puede elegir el recorrido que quiera. Hemos abierto un abanico de posibilidades grande», advierte con la mirada puesta en otoño ya que el periodo de matriculación se abre en septiembre.60 alumnos, de 11 a 15 años, han asistido este año a las clases. Un número al que se suman los participantes, de todas las edades, en los cursos monográficos, que cada vez resultan más atractivos para los burgaleses y que se ofertan en función del perfil de los profesionales inscritos en la bolsa de empleo de expertos docentes en artes y en tecnologías aplicadas a las artes de la Diputación.
El grabado, la escultura y el programa digital Revit han compuesto la oferta. Carlos Sáez lamenta que no se haya podido sumar un taller de pintura por no aparecer ningún experto en ella en ese fichero y espera poder subsanarlo de alguna manera en otoño.38 alumnos trabajaron con María Gómez Pereda distintas técnicas de grabado en los cuatro cursos impartidos y 27 se dejaron guiar por José Luis Ramos en el arte de la cerámica en las tres citas propuestas. La buena aceptación obliga a mantenerlos en la agenda. Ambos cursos, además, por primera vez, se realizaron en los respectivos estudios de los profesores, mejor equipados para tales menesteres que la sede del Espolón.Sí que se desarrolló allí el tercer monográfico, centrado en el Revit, un software utilizado en arquitectura, impartido por Juan Carlos Arnaiz, que se quedó con seis asistentes que ya habían acudido el año anterior a otro.Carlos Sáez está seguro de que la Academia Provincial de Dibujo va por el buen camino. Y no lo dice por decir. Por primera vez en su historia, se han realizado encuestas anónimas entre los alumnos. La valoración los anima a continuar por la senda emprendida.El director, que cogió las riendas del centro hace más de siete años tras diez como profesor, considera que la oferta del Consulado se presume más necesaria que nunca dada la cada vez más menguada presencia de las enseñanzas artísticas -no solo artes plásticas, también música- en los planes de estudio de la educación reglada.«El próximo año se cumplen 222 años de historia y desde entonces hemos intentado enseñar a los burgaleses los fundamentos del dibujo en sus múltiples facetas y queremos seguir ahí», declara Carlos Sáez y recuerda que la próxima meta de este servicio dependiente de la Diputación es conseguir una acreditación oficial.No se marcan plazos para obtenerla. Pero sí les gustaría que fuera pronto. Será un nuevo paso para esta centenaria institución por cuyas aulas han pasado importantes nombres de la historia del arte burgalés como Román, Luis Sáez, Ignacio del Río, Néstor Pavón, Lucía Solana, Amparo Castellanos... Y los que todavía quedan.