Artes escénicas

La envidia de todas las familias

Los Addams pasan al ataque en el Fórum dispuestos a matar de risa a los espectadores burgaleses

Los nuevos inquilinos del Fórum prometen unas noches de risas y de humor negro evidentes ya en el pase gráfico previo para los medios.-Israel L. Murillo

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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Faltan un par de horas para que la familia Addams pase al ataque (con la risa como arma) y las telarañas ya cuelgan de los rincones del Fórum (ahí se quedarán hasta el domingo, con seis funciones aún por delante). Algún espectador, incluso, se ha muerto del susto y mira al vacío sin que nadie repare en su presencia. En el escenario, alguien da las últimas puntadas para que todo esté listo. Ajenos a todo, Morticia (Carmen Conesa), Gómez (Xavi Mira), Miércoles (Lydia Fairén) y Pugsley (Alejandro Mesa), que se saca un moco con descaro delante de las cámaras, atienden a los medios de comunicación. Su principal promesa como anfitriones es clara: «Habrá muchas risas». Palabra de Gómez. «Lo sabemos con seguridad. Hemos estado muchos meses en Madrid, la gira ya ha parado en muchas plazas y la gente se lo pasa muy bien», observa el padre, ya metido en papel, maquillado, con su traje impoluto. La segunda no se hace esperar. Asegura que nadie pasará miedo en su hogar. Su hija duda y le desdice. «Es un miedo muy sutil y muy desde la risa y la comedia. Eso es lo que nos gusta. El espectador se sentirá un Addams más», advierte Miércoles, tan vivaz y tan mortecina, tan locuaz y perspicaz. «Con el miedo se juega en algún momento muy puntual», la reprende su progenitor y pone paz Morticia: «Es humor negro». La familia Addams que el público verá sobre el escenario no se desvía ni un milímetro de la estampa que la gente guarda en su imaginario desde que el extravagante clan se asomara por la televisión en los noventa. «La gracia de este espectáculo es que no rompe ningún cliché. Hemos intentado mantener los iconos para que los seguidores se sientan orgullosos de nuestro trabajo y vean unos personajes reales», se explaya Miércoles y apostilla Morticia que en ello hace hincapié el director, Esteve Ferrer. He ahí uno de los aciertos de esta propuesta. La otra, enumeran, es la música en directo y las canciones que se imbrican en el guion. «Las letras hacen avanzar el relato, cuentan trama y la hacen evolucionar sin que el espectador se dé cuenta», anota Gómez sobre esta historia, de la que se puede realizar una lectura más allá de las risas, que es su objetivo esencial, como es la reivindicación del diferente, sin miedo al qué dirán. «Sí tiene esa moraleja final y, desde luego, el público sale queriendo ser un Addams después de ver que nosotros hacemos lo que queremos, que somos felices, que no nos importa lo que dice la gente», se arranca Pugsley. Los intérpretes del musical llevan juntos desde el pasado mes de agosto, que iniciaron los ensayos, y fuera de las tablas también son ya una auténtica familia. Lo dicen todos. Tampoco faltan las risas cuando baja el telón. «Si no fuera así, no estaríamos aquí», aventura Lydia Fairén al pie del escenario que será su casa hoy (22.30 horas), mañana y el sábado (18 y 21.30 horas) y el domingo (17 horas).

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