ENTREVISTA A TONINO CAROTONE / Cantante
«Ahora la gente escribe con miedo, es para preocuparse»
Volver a Burgos es como una «ceremonia». La familia «al completo», los amigos «de toda la vida» y seguramente «gente nueva» se juntarán este sábado en La Rúa para deleitarse con un tipo sincero, etílico-romántico y único en su especie dispuesto a desgranar en directo los temas de su próximo disco
Tonino Carotone.-ECB
Desde fuera parece que se lo toma con calma. Muchos pensarán incluso que Tonino Carotone se ha dormido en los laureles durante la última década. Nada más lejos de la realidad. El cantautor que se hizo las ‘italias’ para triunfar mientras defecaba sobre el amor confía en sacar su próximo LP lo antes posible. A modo de aperitivo ya ofreció dos adelantos que saben a poco. Lo que ocurre es que entre tanto proyecto, musical o no, 24 horas al día se antojan insuficientes para un burgalés «profundamente orgulloso» de su Capiscol que también se atreve con el séptimo arte, tanto ficticio como documental.Damas y caballeros. Tonino está de vuelta y promete no decepcionar. Quizá se muerda la lengua. No por gusto, sino por los «puros» que meten a más de un artista por culpa de la «censura».Pregunta.- Se comenta que su nuevo disco verá la luz este año. ¿Hasta dónde puede leer?Respuesta.- Tiene que salir ya porque llevo ya un tiempo. Con los discos sabes cuándo se empiezan pero no cuándo acaban. Estoy trabajando en varios proyectos y del disco ya he editado canciones que están en Youtube. Hemos sacado a la luz alguna cosa y tendré la oportunidad de interpretar las canciones nuevas en Burgos.Ahora estoy con la gira, que no se acaba nunca, de aquí para allá. Haciendo calendario y organizándome un poco para verlas venir de alguna manera. Lo importante es que estoy con muchos proyectos y muchas ganas de hacer cosas y de disfrutarlas a tope.P.- Hemos podido escuchar un par de adelantos. ¿Cuál es el veredicto del público?R.- Sin problema, muy bien. En breve, brevísimo, voy a sacar otro tema y sigo haciendo muchas cosas. Estoy a gusto con mi música, haciendo lo que me gusta y lo que he hecho siempre.P.- ¿Algún experimento que nadie se espere?R.- Estoy haciendo una canción con niños y también me he metido en un proyecto con una orquesta de vientos con 40 músicos jóvenes al lado de Milán que suena de la ostia. Es mucha responsabilidad, porque no es lo mismo tocar con una banda de seis o siete que tocar con 40 y pico. Es un marrón porque tiene que ir todo cuadrado, pero estoy muy ilusionado. Hay que hacer cosas nuevas y distintas.P.- Lo normal siempre ha sido que los artistas italianos probasen con el castellano para triunfar en España. Usted nadó a contracorriente. ¿Fue premeditado?R.- Cuando fui a Italia me comentaron que antes que yo había estado Julio Iglesias cantando en italiano. Es algo que me divierte, con lo que me siento cómodo, mucho más que si cantase en inglés, y creo que el Mediterráneo es muy rico culturalmente. Aparte, tenemos una suerte increíble de poder comunicarnos y siempre hay algo que nos une. La música no tiene fronteras, pero es mucho más cómodo para mí moverme en el mundo mediterráneo y latino para comunicarme con el público. Además, a los italianos les gusta mucho. Se sienten muy orgullosos de que me inspire en su cultura, en plan romántico y nostálgico, con toda la naturalidad del mundo.P.- ¿Se siente lo suficientemente valorado en su país?R.- Basta que triunfes fuera para que en casa no te valoren. Somos así, aunque también aquí tengo mi público y no me puedo quejar. Además, también triunfo en Grecia, Argentina, México, Chile... Siempre que puedo cruzo el charco, me voy a Grecia todos los años, a Rusia también... Tengo la fortuna de contar con público en muchos sitios, pero tampoco se puede estar en todos lados a la vez.P.- Que le parodie José Mota ya es señal de reconocimiento. ¿Cómo surgió lo de Ricardo Boquerone?R.- Yo era fan de su programa desde hacía mucho tiempo y antes de que me llamaran para participar ya vi a Ricardo Boquerone. Entonces pensé: «si soy yo, hijo de...» (ríe). Luego me explicaron que lo hacían con mucho respeto, que parodian pero no ridiculizan. Me pareció muy divertido y desde entonces somos amigos. Tuve suerte porque vi además que toda la gente que trabaja en ese programa son como una gran familia y que hay muy buen rollo. He estado en muchos platós y me trataron muy bien. Es una amistad que dura para siempre.P.- El sábado vuelve a Burgos. ¿Se siente como en casa?R.- Por supuesto. Me crié en Pamplona, pero nunca he perdido esa relación con Burgos porque tengo media familia y muy buenos recuerdos. Me siento profundamente orgulloso de ser de Capiscol y de Gamonal, un barrio obrero, cañero y con identidad propia.P.- Cada vez que actúa aquí, ¿hay más colegas que fans entre el público?R.- De todo. Hay gente nueva, amigos de toda la vida y los que no fallan nunca, que son la familia. Siempre vienen al completo, es como una ceremonia. Me siento como en casa porque es mi casa.P.- ¿Se sigue cagando en el amor o ha recuperado la fe?R.- Como buen enamorado, me cago en el amor todos lo días. Es una manera de verlo. Siempre he dicho que cagarse en algo superior es un tipo de blasfemia que de alguna manera te libera, te hace sentir mejor. Me ayuda a explicar el amor y el desamor, que es general y común en todos los cantantes.P.- Parece que el mondo está cada vez más difficile...R.- Cuando lo cantaba era un mondo difficile y ahora es un mondo molto più difficile, un mundo mucho más difícil que antes. Estamos viendo cómo vamos perdiendo derechos que antes teníamos, cosas que antes igual ni nos podíamos plantear y ahora asoman fantasmas del pasado... Creo que vivíamos bastante más libres hace 20 años cuando hice esta canción. Todo cambia y la verdad es no se ha arreglado mucho el mundo desde entonces sino todo lo contrario. Lo que antes había era mucha más conciencia social y política de la que puede haber ahora. Ahora, por ejemplo, la juventud en general forma parte de una sociedad mucho más consumista e individualista. Los de mi generación nos hemos criado en la calle y nos castigaban sin salir. Hoy en día castigan a los chavales al revés: «Ahora castigado a la calle y sin wifi». Ha cambiado todo bastante y lamentablemente no puedo decir que a mejor. Antes teníamos más oportunidades. Lo normal era emanciparte y adquirir una vivienda como nuestros padres. Ahora es casi imposible, es mucho más difícil sobrevivir.P.- Encima los chavales ya no pueden ser ni siquiera insumisos...R.- Espérate, que ya hay gente como Macron que dice que quiere volver a poner el servicio militar. Pero bueno, que no haya mili no quita para que haya una conciencia antimilitarista, precisamente en estos tiempos en los que vemos cada vez más de cerca las consecuencias de tantas guerras, de todas estas corrientes migratorias y todo este caos orquestado desde Occidente. Siempre hemos vivido de la riqueza del tercer mundo y ahora la gente de a pie se empieza a dar cuenta de lo que es el militarismo y la venta de armas, que es un negocio y un desastre.P.- El humor está últimamente en el punto de mira de los ofendidos. ¿Se autocensura a la hora de hablar o escribir?R.- Muchas veces me tengo que morder la lengua porque si dijese todo lo que pienso me estaría arriesgando. Desde que salió la Ley Mordaza, que no la han quitado, hay mucha más censura y te meten unos puros que antes no te metían. Había mucha más libertad de expresión. Y no solo en el humor, sino a nivel de letras de canciones críticas a las que ahora están metiendo unos puros de la ostia. Ahora la gente escribe e interpreta con miedo, es para preocuparse.P.- Hace unos meses anunció que pronto le veremos en la gran pantalla. Vuelvo a la primera pregunta. ¿Hasta dónde puede leer?R.- He participado en una película documental que se titula Penitencia y que habla sobre las cárceles en la que doy mi punto de vista y mi opinión como testigo tras haber vivido ese mundo desde dentro. Es una película crítica con todo el sistema penitenciario porque la rehabilitación, como sentido de la penitencia, no se respeta. Una de las cosas más interesantes que muestra el documental es el coste de cada preso al año: 30 y pico mil euros. Cada vez hay más cárceles nuevas y algún empresario -no diré el nombre- y algún directivo de algún equipo de fútbol muy importante se están forrando.La otra película en la que participo se presentará en octubre y es una especie de Pulp Fiction a la italiana. Promete mucho, está generando muchas expectativas y por una vez no hago un papel de mí mismo.