Presentación literaria

Alejandro Cuevas: «Sé que soy un escritor de culto»

El autor vallisoletano presenta este miércoles ‘Literatura barata’, la novela ganadora del Premio de la Crítica de Castilla y León 2024 / Será en el Palacio de la Isla a las 19.30 horas

El escritor vallisoletano Alejandro Cuevas presenta en Burgos la novela ‘Literatura barata’.Fernando del Val / ICAL

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Burgos

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«Es una novela más fácil de leer que de contar», indica Alejandro Cuevas (Valladolid, 1973) sobre ‘Literatura barata’ (Menoscuarto Ediciones). El pasado marzo, este título obtuvo el XXI Premio de la Crítica de Castilla y León, galardón que concede el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua para reconocer el mejor libro de un autor vinculado a la comunidad publicado el año anterior.

Este miércoles, a partir de las 19.30 horas en el salón del actos del Palacio de la Isla, el autor pucelano presentará a los lectores burgaleses esta obra en una conversación con el periodista Jesús Bustamante. El acto tiene entrada libre hasta completar el aforo y cuenta con la colaboración de la Asociación Provincial de Libreros.

«’Literatura barata’ es una novela casi disruptiva, con ironía, con sarcasmo, con humor... pero también con una reflexión profunda sobre todo lo social. Es una novela muy oportuna que pone de manifiesto la buena salud de la literatura en Castilla y León», subrayó la viceconsejera de Acción Cultural de la Junta de Castilla y León, Mar Sancho, en la proclamación del fallo del premio donde fueron finalistas los burgaleses María Velasco y José Antonio Abella.

«Es un texto irónico desde su propio título, con juegos metaficcionales y haciendo gala de la enorme cultura que le caracteriza, Cuevas es capaz de retratar una sociedad de sujetos precarizados, con un planteamiento y una estructura absolutamente contemporánea, para demostrar lo que no funciona en nuestro tiempo», indicó Francisca Noguerol, catedrática de la Universidad de Salamanca y miembro del jurado.

Alejandro Cuevas tuvo muy claro desde joven que en su afición por la escritura había una ambición que sobrepasaba el poner negro sobre blanco las historias que circulaban por su imaginación. Obtuvo el Premio Letras Jóvenes de Castilla y León en cuatro ocasiones (1992, 1994, 1995 y 1999) y varios premios en concursos de relatos. Debutó en la novela con ‘Comida para perros’ (1999). Con su segunda narración, ‘La vida no es un auto sacramental’ (1999), logró un accésit del Premio Nadal y el Premio Ojo Crítico que concede Radio Nacional de España. Antes de ser laureado con el Premio de la Crítica por ‘Literatura barata’ fue finalista en dos ocasiones con el libro de cuentos ‘Mariluz y el largo etcétera’ (2019) y la novela ‘Mi corazón visto desde el espacio’ (2020).

«Con la presentación en el Palacio de la Isla cerramos el ciclo de ‘Literatura barata’. Se publicó en la primavera de 2023 y ha tenido una nueva vida con el Premio de la Crítica, como un relanzamiento. Se sigue vendiendo, leyendo y recomendando, dentro de los parámetros modestos en que nos movemos tanto la editorial como yo», admite Cuevas. «Es un libro especial en el que he tratado de conjugar lo que llaman las editoriales una ficción literaria, con un estilo cuidado, lleno de matices y reflexiones, y la literatura de consumo, donde pasan un montón de cosas, pero que, generalmente, está tan mal escritos. También es mi novela con un estilo más ligero, por así decirlo, iba mejor con el espíritu del libro», señala Cuevas.

Saber lo que se escribe

La historia de ‘Literatura barata’, según palabras de la editorial, narra la historia de un hombre que, dentro de una celda de paredes acolchadas, se plantea quién ha podido secuestrarle y por qué motivo. Buscando pistas, bucea en su pasado, desde el momento en que empezó a trabajar vendiendo enciclopedias para la poderosa editorial Schneider hasta que fue ascendiendo a puestos de mayor enjundia.

Un ejemplar de 'Literatura barata', en manos de la viceconsejera Mar Sancho.TOMÁS ALONSO

Por otro lado, Dolores es una mujer muy infeliz, especialmente desde que los extraterrestres abdujeron a su novio. Cree, y no le falta razón, que la vida se obstina en ponerle zancadillas. Estudió Filología Eslava, pero trabaja limpiando espantosos cuartos de baño mientras sueña con mudarse a París y dedicarse a la literatura. Los hilos narrativos y vitales de ambos, el de Dolores y el del hombre cautivo, se acabarán enredando o quizás ya lo estuvieran desde un principio.

En ‘Literatura barata’ se hacen muchas reflexiones sobre el universo del libro y su lado más desconocido y oscuro, esos márgenes alejados del oropel y de la alfombra roja que nos suelen mostrar los medios de comunicación y que aquí aparecen tamizados por el humor -muchas veces hiriente- de Alejandro Cuevas. «Yo estuve unos años alejado del mundo editorial por un cierto desencanto... Ves que no sólo depende de lo que tú hagas, sino que depende de factores externos que tú no controlas y que poco tiene que ver con la literatura. Ahora sigo escribiendo porque en el fondo todo esto me da igual. Me gustaría que mi próxima novela llegara a mucha gente, pero tengo otra edad, más madurez, otro cinismo, para ver las cosas y saber que no hay que llevarse un berrinche porque libros muy malos estén en todas partes y los míos sean de culto... Sé que soy un escritor de culto, aunque sea una etiqueta un poco eufemística», asevera.

«Creo que la literatura que yo hago podría llegar a un público más amplio, pero no lo hace por una serie de factores», continua. «Creo que una novela como ‘Literatura barata’, que ha circulado bastante y se ha leído sobre todo en Castilla y León, podría haber llegado a más gente porque no es un libro experimental ni inaccesible... Pero los grandes grupos editoriales de España dejan poco espacio al resto de sellos», sostiene Cuevas mientras destaca la buena labor de Menoscuarto, la editorial palentina que ha publicado sus dos últimas obras.

«El problema de un escritor es no saber lo que escribe, a que público potencial puede llegar... Es absurdo pretender que, con una literatura minoritaria, sin acción, alambicada, te den el Premio Planeta o llegues a miles y miles de lectores. No desprecio ni la una ni la otra ni la intermedia, hay público para todo. Como el mercado es tan exigente y tan selvático, se está acostumbrando la imagen del escritor-estrella, que tiene que salir en todos sitios, en sitios muchas veces ajenos a la literatura».

Sobre la realidad y el futuro -bastante inquietante- de la literatura también hay espacio en las páginas de la obra ganadora del XXI Premio de la Crítica con momentos lúcidos, párrafos muy hirientes o episodios de finísima ironía. «En la novela hay un pasaje donde hablo de libros escritos por ordenadores [llamada en la narración como ‘ciberliteratura’]... La novela la escribí hace un tiempo, era como una divagación mía y luego aparecieron ChatGPT y todas estas inteligencias artificiales (IA). Seguro que ya están publicando novelas escritas con estas herramientas. Creo que algunos de los delirios de la novela acabarán siendo realidad», ríe. «La IA es una herramienta maravillosa para trabajar algunos textos ‘grises’, como resúmenes, actas de reuniones de vecinos, informes... Pero, de momento, no creo que pueda escribir ‘Cien años de soledad’ o ‘Libro del desasosiego’», apunta.

Humor corrosivo

Las aventuras y desventuras de los dos protagonistas están narradas con un tono a veces delirante, otras veces hiperrealista, pero siempre con un humor y una inteligencia donde Cuevas carga las tintas o dispara a todo lo que se mueve. «La lectura de un libro, al final, lo que consigue es crear un estado de ánimo. Se puede vencer las dificultades de una obra, los pasajes lentos... pero si no sintonizas con su espíritu no lo podrás terminar. Y el humor sirve para hablar de los grandes temas de la literatura, que en el fondo son los temas que nos asustan. Si en mi novela no se abordaran con humor estos temas, puede que muchos pasajes fueran infumables», concluye.

La viceconsejera de Acción Cultural, Mar Sancho, entregó el XXI Premio de la Crítica de Castilla y León al escritor vallisoletano Alejandro Cuevas.Leticia Pérez / ICAL

‘Literatura barata’ se presenta como una novela aparentemente ligera, «de entretenimiento, quizá más desaliñada y más gamberra que otras mías» como confiesa Alejandro Cuevas, tejida por un humor y una prosa muy reconocible en la obra del autor.

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Si el lector se zambulle sin prejuicios en sus páginas, nadará en unas aguas que pueden ser muy profundas, hasta desgarradoras, sobre la precariedad laboral, la tristeza o la soledad -entre otros temas- que tanto ahogan a la sociedad de hoy. Durante las 167 páginas de la obra pasaremos del thriller al costumbrismo o de la novela psicológica a la ciencia-ficción en un cambio de registros continuo, muy buscado y juguetón que deleitará al lector que busque literatura no barata, sino de verdad.