La soñada cita del compañero Carlos

La presentación del libro 'La Unión General de Trabajadores en Burgos' reúne a históricos militantes del sindicato en la Sala Polisón

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Burgos

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A.S.R. / Burgos

No todos les conocían, pero se presentía que habían sido gente importante en el sindicato. Nada más entrar en la Sala Polisón del Teatro Principal llegaron los besos, los entusiastas, muy entusiastas, abrazos. Eran dos históricos, dos de los que refundaron e iluminaron la UGT en los años setenta tras cuarenta años en la oscuridad. Juan Herrero, el Farru, y Milagros Terrados acapararon casi más atención que el autor en la presentación del libro La Unión General de Trabajadores en Burgos, convertida en un reencuentro de viejos compañeros, a los que se sumaron los nuevos.

Era la cita soñada de Carlos de la Sierra, que ha rastreado la historia de la UGT en Burgos desde su fundación en 1888 hasta la actualidad. Ha sido larga la gestación de estos dos tomos, uno primero hasta el año 1912, fecha de la inauguración de la Casa del Pueblo en la calle Fernán González, y otro segundo, desde 1913 hasta el XI Congreso Provincial en mayo de 2009.

Fue precisamente el actual secretario general, José Luis García Pascual, el encargado de dar cuerda a los miembros de la mesa. Intervendrían Luis Escribano, primer secretario general de la UGT tras su refundación en 1976, Fermín Carnero, presidente de la Fundación 27 de Marzo, y Agustín Prieto, secretario general regional.

Ellos arroparon al compañero Carlos en la mesa, pero otros muchos lo hacían en una repleta Sala Polisón. No cabía nadie más.

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Por allí se sentaban más históricos como Alberto Hoyos-Limón y Pedro Díez Labín. Igualmente estaba, en primera fila, Julián Juez, secretario general del sindicato desde el año 91. Cerca aparecían miembros que le dieron el relevo este mismo año como Nélyda Voces y Montserrat Martín. Las dos chicas de la actual Comisión Ejecutiva. Una presencia que da pie a referir a la fallecida María Jesús Talamillo, secretaria general entre 1978 y 1980, para la que Luis Escribano tuvo un emocionado recuerdo. El mismo que brindó a otros compañeros como Esteban Granado, Isaías Herrero (Camión) y Aurelio Rubio, que «mantuvieron viva la antorcha», también la memoria. La misma que ahora Carlos de la Sierra atrapa en el papel.