Jabato, Esteban y la luz navideña
Escritora y pintora rubrican un cuento con el apoyo de Cajacírculo
L. B. / Burgos
Paradójicamente era verano -este verano, para más señas- cuando a la pintora Laura Esteban le llegaba el texto ideado por su amiga y compañera de fatigas editoriales María Jesús Jabato. Se trataba de aquel cuento navideño que tantas veces habían se habían propuesto alumbrar. Así nació, en pleno verano y tras más de un paseo playero, el libro que ayer ambas presentaban, Y aquella luz. El apoyo de Cajcírculo obraba tal 'milagro' en forma de un millar de ejemplares, que repartirá la entidad «como obsequio institucional», aclaró el responsable de Obra Social, José Rafael Briñas. Con todo, aseguró haber recibido peticiones «de alguna librería local», por lo que no se descarta su venta.
El libro, «de lectura fácil y amable», apostilló Briñas, relata sencillamente «la historia de un niño obstinado que sigue el camino hacia Belén», explicó Jabato. Pero no es un libro apto para aquellos poco amigos de las emociones fuertes. «Tampoco para quienes pretendan una Navidad azucarada. En literatura navideña la ternura es un ingrediente muy peligroso pues roza muchas veces la cursilería. Por eso hay que aliñarlo con unas gotitas de realidad», señalaba la escritora.
El final del relato -tachado por Esteban y Briñas de rotundo y sorprendente- se debe a este aderezo. Nadie quiso desvelar demasiado al respecto pero María Jesús Jabato daba una pista: «No es un final feliz. Contiene un elemento que a los niños se les hurta habitualmente, del que no se habla con normalidad como algo connatural a la vida, que es la muerte».
Con trasfondo
Más allá de la sencillez aparente de la historia fantástica que presenta, Y aquella luz habla de la esperanza y la búsqueda. «Tiene trasfondo y provoca una reflexión», apostilló Jabato, que recomendaba su lectura «a todos los niños de 10 a 100 años».
El mensaje que subyace tras las palabras de una y las ilustraciones de otra bebe de sus maneras de enteder la Navidad, similares y diferentes a las que dominan entre los niños de ahora. «Ven lo externo, probablemente lo que les enseñamos», precisó Jabato. «Ahora la Navidad es tan sólo un espacio de consumo que se extiende como una mancha de aceite en el mes de diciembre. Hemos reducido la estrella de Nochebuena que guía a Belén, ese lugar que desde hace 2.000 años nos conmueve en estas fechas, a una luz confusa», añadió. Esteban asentía.
Y así, «tanto monta, monta tanto», como las presentaba Briñas, Laura y María Jesús suman un título nuevo a los tantos que comparten y compartirán. Reconocieron tener nuevos proyectos entre manos «pero, de momento, secretos».