FUTBOL
Un examen más, una jornada menos
El Burgos CF necesita el triunfo ante una alicaída Cultural B para mantener o ampliar la distancia. Los blanquinegros jugarán (17,00 horas) sabedores del resultado del Valladolid B en Segovia
-
DIEGO ALMENDRES / Burgos
Más de 50 puntos separan en la clasificación a la Cultural Leonesa B y al Burgos CF. Un dato tan revelador como demoledor. No admite discusión la diferencia existente entre ambos proyectos, uno construido con el único objetivo del ascenso, el otro para sobrevivir una campaña más en Tercera División.
Sin embargo, si de noche todos los gatos son pardos, en 90 minutos la distancia existente puede volverse invisible. El Burgos sabe muy bien lo que se juega esta tarde, a partir de las 17,00 horas, frente al filial blanquillo. Es su examen semanal, una reválida constante que no admite fallo.
En realidad, la media acumulada por el conjunto blanquinegro a lo largo de los 32 partidos disputados sí le otorga un margen de error de 7 puntos, pero no es cuestión de levantar el pie del acelerador ahora que la meta está tan cerca.
León es la próxima parada en el camino de un Burgos CF que ya funciona como un autómata en su quehacer en esta temporada. Conoce los peligros y la forma de esquivarlos. Sabe, como nadie, cuáles son sus armas y cúando utilizarlas, pero nadie se libra del peligro de un resbalón a destiempo.
Por ello, el combinado de la ribera del Arlanzón no quiere despistes. Ya advirtió su técnico tras el último partido ante el Aguilar, que poco importa morir en la orilla o en mitad del océano. Las cuentas del Burgos salen solas. Sólo vale la victoria cada partido, cada domingo, aquí o allí, con sol o con lluvia... a la espera de que sus aliados ocasiones echen una manita, queriendo o sin querer, a la causa blanquinegra.
En esta ocasión, el calendario afín que comparten Burgos CF y Valladolid B en su mano a mano por el liderato, ofrece un interesante duelo entre el conjunto pucelano y una Segoviana que, si bien no se juega nada en el envite, sí puede convertirse en un quebradero de cabeza para el equipo blanquivioleta. La Albuera, territorio difícil de conquistar en este Grupo VIII de Tercera División, puede marcar un nuevo punto de inflexión en el tramo final de curso regular.
Ajeno a lo que ocurra en Segovia, aunque no despreocupado, el Burgos se centra en la misión encomendada en su desplazamiento a León. Allí le espera otro filial, el culturalista, obligado a hincar el diente a un cuadro burgalés que acumula toda una vuelta sin conocer la derrota. Los cachorros de la Leonesa, penúltimos clasificados a cinco puntos de la salvación (siete en caso de arrastre de algún equipo descendido de Segunda División B), no tiene otro remedio que buscar la machada para mantener viva la llama de la esperanza.
Son cinco derrotas consecutivas (un triunfo en sus últimos nueve encuentros) las que acumula un equipo que enlaza goleada tras goleada. De hecho, sólo ha conseguido tres alegrías como local en un curso cada vez más complicado. Ahora, recibe la visita de un Burgos CF lanzado, aunque mermado en su potencial con la baja de Txitxo por acumulación de amonestaciones. La ausencia de su faro obliga al conjunto blanquinegro a recomponerse, si bien recupera para este encuentro a su delantero Lezaun una vez que el navarro cumpliera ante el Aguilar su castigo por sanción.