FÚTBOL SALA / Primera A
El Juventud del Círculo apostará por la cantera
La escuadra burgalesa cubrirá las bajas estratégicas de Sergio, Ramón, Poli y Javi con los jugadores del filial, de cara a una temporada complicada por la reestructuración de los grupos
D. RIVAS PACHECO / Burgos
La temporada 2010/2011 será complicada para el Juventud del Círculo en la Primera Nacional A del fútbol sala. El primer obstáculo para afrontar, será la confección del plantel. La preparación comienza dentro de una semana, pero la plantilla tendrá cuatro bajas importantes en la columna vertebral de la escuadra. Sergio, Ramón, Poli y Javi no pisarán las pistas de los clubes del norte, contra los que se enfrentarán este año por el cambio de territorios. El primero ha decidido dejar el deporte por las lesiones continuas que sufría en sus rodilla. Y este abandono es un inconveniente para el míster porque era el único zurdo de la plantilla. Pero la solución está en la cantera, que va a tener mucho más protagonismo en esta campaña.
Además, el siguiente problema se presenta desde la Federación que ha planificado este curso como un puente que conecte la reestructuración de los grupos (recortar de nueve a cinco), que se llevará a cabo en la temporada siguiente. Por eso, este año el descenso será una sábana que pretenda cubrir a siete u ocho equipos, más o menos, la mitad que hay en cada sector. En este escenario nuevo y complejo se presentará el Juventud del Círculo, ante sus aficionados, el 25 de septiembre, una semana más tarde que los demás porque descansan la primera jornada. El duelo será contra el Castro Urdiales, «uno de los conjuntos complicados del calendario» para Raúl Zamora, el entrenador del Juventud del Círculo.
El cambio del grupo III (plantillas casi todas de Madrid) al II (del norte) puede ser «una ventaja para la adaptación de los refuerzos, porque en el anterior cuadro los jugadores eran más técnicos. En cambio, la manera de entender el fútbol sala en el actual -más físico, al contragolpe- es más parecido al de el plantel del Juventud del Círculo», como reconoce Zamora. El entrenador, así, se plantea subir a cinco u ocho futbolistas jóvenes que compitan contra los conjuntos de Asturias, Navarra, País Vasco y Cantabria.
Esta medida es una apuesta de futuro, como afirma el preparador, porque si sale bien «tendremos equipo para los próximos cinco años». El club, ante la temporada difícil que se presenta, prefiere pensar a largo plazo, y evitar, además, «taponar la progresión de los jugadores de otras categorías», como cree el entrenador. Además, él ve que los chavales tienen «muchas ganas de empezar ya a jugar al fútbol sala, y el grupo segundo puede ser una motivación extra para ellos. Las canchas del norte suelen tener más expectación, porque los desplazamientos suelen ser a pueblos pequeños donde el conjunto local tiene mucho apoyo, más que los cinco espectadores que se pasaban por las pistas de Móstoles o Leganes», como argumenta el técnico burgalés. Así, como recuerda el míster, «para los futbolistas es mejor tener a alguien que anime en las gradas, aunque sea en contra, porque se motiva para superar la presión», concluye Raúl Zamora.