>FÚTBOL / Tercera División. Grupo VIII
Jekyll está de vuelta
El Burgos cambia radicalmente su imagen y se impone con autoridad y contundencia al Huracán Z en La Era. Los blanquinegros siempre fueron superiores a su oponente
HURACÁN Z 0
BURGOS CF 4
Huracán Z: Manu, Castilla, Fernando (Velilla, min. 63), Conde, Andrés, Gullón, Villafañe (Quique, min. 43), Visa (Vila, min. 35), Charly, Albertín y Tiku.
Burgos CF: Aurreko, Urbano, Herrero, Colina, César (Jonathan, min. 60), Maureta, Lobera, Jacobo, Torres, Pablo Álvarez (Guille, min. 46) y Hugo Salamanca (Javi Ramos, min. 58)
Árbitro: Fernández Felipe (Valladolid). Amarillas a los locales Fernando, Conde y Charly. Expulsión del local Pablo Castilla en el minuto 39 y del visitante Pablo Álvarez y el entrenador Juan Carlos Callejo Valiño en el 29.
Goles: 0-1, min. 30: Hugo Salamanca, de penalti. 0-2, min. 30: Hugo Salamanca, de penalti. 0-3, min. 73: Jacobo. 0-4, min. 81: Torres.
Los nubarrones se cernían sobre el Burgos CF. Ni la afición ni la directiva lo veían claro, por lo que hubo toque de atención. Pero ayer el equipo de Carlos Tornadijo se reivindicó a lo grande, en uno de los escenarios más complicados del grupo y ante un rival que aspiraba a hurgar en la herida blanquinegra para meterse de lleno en la lucha por las cuatro primeras plazas. El Burgos fue muy superior al Huracán Z durante los 90 minutos y el 0-4 con el que concluyó el choque plasma la superioridad de los burgaleses. Asegura Tornadijo que ni ahora son tan buenos, ni antes eran tan malos, pero lo cierto es que se antojaba necesario un triunfo de este tipo por muchos motivos.
Lo de ayer fue un puñetazo encima de la mesa, una victoria con mensaje a sus rivales y una inyección de confianza para el entorno. Regresó el doctor Jekyll y lo hizo con autoridad, contundencia, solidez defensiva y pegada en ataque. El equipo ganó y agradó y el de ayer debe ser el punto de partida para que de una vez por todas no vuelva a salir más a la luz ese Mr. Hyde, que hace que el Burgos sea un equipo vulgar y demasiado previsible.
Tornadijo apostó por el 4-1-4-1 con el que jugó la segunda parte ante la Ponferradina B. El equipo tuvo el balón y su juego y la defensa lo agradeció. Sergio Torres fue por fin ese timón que debe manejar al equipo y su buena actuación la rubricó con un golazo que cerró la cuenta burgalesa,
No obstante, el conjunto burgalesista por tercer partido consecutivo jugó durante muchos minutos (ayer fueron 51) con un nombre más sobre el terreno de juego, aunque también es cierto que ya era mejor en el once para once.
Los blanquinegros continúan en la primera posición, aunque en esta jornada ni Valladolid B, ni Segoviana fallaron en sus respectivos enfrentamientos, por lo que sigue habiendo un triple empate en la cabeza. El hueco se abre con respecto al cuarto puesto (la Arandina está ya a 5 puntos del trío). Aunque lo de ayer en Trobajo del Camino fue algo más que una victoria blanquinegra por cómo y dónde llegó.
Fue un encuentro plácido para un Burgos que cortó en seco la racha leonesa de once partidos sin conocer la derrota. Ayer, los de Valiño sufrieron el peor de los castigos, cuatro goles encajados, propinados por un Burgos que ofreció su mejor cara. El once de Carlos Tornadijo disputó 90 de los mejores minutos de lo que va de temporada, ofreciendo un espectáculo del que los aficionados azulones disfrutaron a pesar de la contundente derrota sufrida por su equipo.
Los primeros compases del encuentro fueron de máxima alternancia entre dos equipos que sólo saben jugar a hacer buen fútbol en un tapete de césped artificial perfecto para la ocasión. Fue media hora en la que ambos gozaron de ocasiones para adelantarse en el marcador, pero siempre con el Burgos tomando la iniciativa. El once blanquinegro demostró que cuando sale concentrado y motivado es el mejor equipo de este grupo VIII de Tercera División. Y ayer motivación le sobró.
Los de el Plantío siempre estuvieron atentos y lanzando balones para que los de arriba se entretuviesen haciendo diabluras. Con Hugo Salamanca pivotando y Jacobo, Lobera y Pablo Álvarez entrando en segunda línea, todo fue muy fácil.
El decorado cambió al filo de la media hora, en una jugada polémica que acabó en el primer gol del encuentro. Pablo Álvarez recibió una manifiesta patada de un rival que hizo que el colegiado pitara la primera pena máxima del choque. Hugo Salamanca fue el encargado de anotar el primero de sus dos goles. Tras la tangana posterior en la que el entrenador local fue expulsado, el Huracán Z perdió los nervios desapareciendo por completo.
A los diez minutos de esta acción que cambió el transcurso del partido y cuando el Burgos era ya dueño y señor del partido, Salamanca volvió a arrasar a la lenta defensa local. Fue derribado por Pablo Castilla cuando el goleador madrileño encaraba la portería local. Se volvió de nuevo a la polémica, ya que entre los aficionados se discutía acerca de si la entrada había sido dentro fuera del área. En todo caso, la acción se saldó con la expulsión del lateral burgalés Pablo Castilla y con Hugo Salamanca cerró su doblete para poner en franca ventaja a su equipo justo antes del intermedio.
El segundo acto fueron 45 minutos sin historia en los que el Burgos dispuso a su antojo del balón, del terreno de juego e incluso de un rival desdibujado y venido a menos. El Huracán Z eran 10 fantasmas vestidos de azul corriendo detrás de un balón que sólo tenía un dueño.
A pesar de su superioridad, Tornadijo introdujo cambios para refrescar a sus jugadores y no le pudo salir mejor. Guille volvió loca una y otra vez a la defensa de tres planteada por Valiño. Cuando éste descansaba, aparecía Lobera por la derecha para poner en jaque a Manu con su habilidad.
La tercera incorporación fue Jonathan en la defensa, que supo iniciar los ataques del once blanquillo. Este jugador burgalés que comenzó en el banco realizó una media hora muy completa cortando el juego y lanzando todas las ofensivas de los suyos. Todo un espectáculo. Cuando faltaba algo menos de 20 minutos para el final del encuentro, el Burgos decidió que, además de entretenerse con el balón, quería redondear el partido con más goles. Primero Jacobo, tras una jugada de laboratorio puso el 0-3, por si a los leoneses les quedaba alguna duda de que ayer iban a volver a encontrarse con la derrota.
A falta de diez minutos para el final, Sergio Torres, conectó un remate inapelable al fondo de la red que ponía el 0-4 definitivo en el marcador. El portero leonés fue el mejor de los suyos evitando que el Huracán Z se llevara una goleada de escándalo. Fue uno de los partidos más cómodos de un Burgos que ayer sí demostró su potencial ante un oponente de entidad y que además estaba en racha. se demostró que los blanquinegros tienen mucho motor, aunque necesita la chispa necesaria para que funcione a pleno rendimiento.