Atletismo / Campeonato del Mundo Daegu
Un ritmo frenético acaba con el sueño de Tajadura
El burgalés quedó eliminado al terminar décimo en la primera serie clasificatoria de los 3.000 obstáculos con un registro de 8:36.23
D. O. C. / Burgos
El sueño mundialista de Tomás Tajadura sólo duró una entrega. El atleta del UBU Caja de Burgos no pudo clasificarse para la gran final de la prueba de los 3.000 obstáculos del Campeonato del Mundo de Daegu. El recientemente proclamado campeón de España de la modalidad afrontaba la carrera más importante de su carrera deportiva. Había depositado muchas ilusiones y partía confiado en que suya podía ser una de los 15 billetes que daban la oportunidad de luchar por las medallas en la gran final de la competición.
Pero el ritmo infernal impuesto por los africanos en la primera serie clasificatoria dejó sin opciones al fondista local.
Tajadura concluyó en la décima posición de la primera serie clasificatoria, con un tiempo de 8:36.23, bastante lejos de su mejor marca personal en la distancia (8:19.00, conseguida en Barcelona y la sexta mejor de este año de todos los participantes). Al burgalés le tocó bailar con la más fea y tuvo que pelear en la semifinal más rápida.
Desde el principio se planteó una carrera frenética. El sudafricano Ruben Ramolefi fue el encargado de avivar el ritmo desde el pistoletazo de salida. Él condujo el grupo al paso por el primer kilometro (2:45.43) y por el segundo mil (5:27.81) -y a la postre fue segundo, sólo superado por uno de los grandes favoritos para el título, el keniata Ezequiel Kimboi, que paró el crono en 8:10.93-.
El nivel de exigencia impuesto por los atletas africanos rompió por completo la carrera antes de llegar al segundo kilómetro de competición. Ocho hombres se quedaron en cabeza nada más superar el ecuador de la prueba (el keniata Kemboi, el sudafricano Ramolefi, el marroquí Ezzine, el etiope Mesfin y el nacionalizado francés Tahri redujeron muy pronto el pelotón cabecero a cinco unidades).
Tajadura, que seguía los pasos del polaco Parscynski, se quedó cortado cuando lo hizo su predecesor. Perdieron rápidamente unos metros con los gallitos y acto seguido fue imposible responder al ataque. Faltaban más de tres vueltas para el final, y el palo psicológico se dejó sentir de inmediato en las piernas del burgalés, que ya no rindieron a su nivel habitual hasta la meta.
Tampoco tuvieron suerte los otros dos españoles en liza en los 3.000 metros obstáculos. El madrileño Víctor García fue quinto en la primera serie clasificatoria con un registro de 8:28.97 y estuvo a un paso de pasar a la final por tiempos. Mientras, Ángel Mullera, fue séptimo en la tercera semifinal con 8:31.83 (por vez primera desde 1997 España no contará con ningún representante en la lucha por las medallas).