>FÚTBOL / Segunda División. Grupo II

El disgusto de cada semana

El Burgos CF encajó la décima derrota de la temporada, la novena consecutiva /Las carencias ofensivas blanquinegras volvieron a quedar en evidencia en Tanos

Burgos

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GIM. DE TORRELAVEGA    1

BURGOS CF    0

Gimnástica de Torrelavega: Iván Crespo, Abraham, Alberto, Mario, Nando, José Luis, Cusi, Aarón (Cristian, min. 66), Javi, Carlos Álvarez (Negredo, min. 60) y Fernando Pérez (Siro, min. 62).

Burgos CF: Aurreko, Urbano, Colina, Castells, Carracedo (Lobera, min. 80), Gonzalo (Yahvé, min. 60), Elías, Goku (Espinosa, min. 66),  Sergio Torres, Troiteiro y Rufino.

Árbitro: Aarón Suberbiola, del colegio vasco. Amonestó a los locales Iván Crespo, Abraham, Cusi, Javi, Nando y Fernando Pérez. Tarjetas para los visitantes Colina, Sergio Torres, Rufino y Troiteiro.

Goles: 1-0, min. 44: Javi.Torrelavega (Cantabria)

La depresión, la angustia, el hastío, la decepción, el desánimo... siguen instalados alrededor del Burgos CF. El equipo ha perdido 10 de los 11 partidos que ha disputado y ayer en Tanos encadenó la novena derrota. Cuando parece que el conjunto de Álvarez Tomé ha tocado fondo llega una nueva decepción, se da una vuelta más de tuerca a la dinámica negativa. Que la situación se arregle comienza a parecer utópico y sólo un tremendo ejercicio de fe permite a los seguidores blanquinegros seguir creyendo en que este equipo puede dar la vuelta a la tortilla.

Esa frase tan repetida de que hay plantilla para estar más arriba comienza a chirriar después de 11 jornadas y 3 puntos. Está claro que a los blanquinegros les está faltando fortuna, aunque el equipo evidencia en cada partido que sus carencias son de muchos tipos, y pensar sólo en la mala suerte sería una equivocación.

La salvación está ya a 9 puntos y mientras el resto de los equipos de abajo van sumando, el Burgos CF sigue encallado desde la segunda jornada. No queda otra que seguir creyendo en el trabajo diario para salir de esta. El Osasuna B será el próximo rival y como se lleva diciendo desde hace demasiado, este partido debe ser un punto de inflexión.

Miguel Ángel Álvarez Tomé puso de inicio el equipo con el que había ensayado durante la semana, por lo que Yavhé se quedó en el banquillo, Gonzalo formó pareja con Elías en el eje de la medular, mientras que Torres se escoró hacia el perfil zurdo. Rufino jugó en punta, con Troiteiro de enganche y Carracedo entró en sustitución de José Rodríguez.

Los blanquinegros comenzaron el choque bien plantados ante un oponente que no acababa de estar cómodo sobre el dañado césped de Santa Ana. La pelea en el centro del campo era la protagonista y ninguno de los dos equipos lograba pisar el área contraria con peligro. Los minutos pasaban sin pena ni gloria y daba la sensación de que los blanquinegros tenían el choque controlado, pese a que no generaban ocasiones.

Sin embargo, conforme fueron avanzando los minutos, la Gimnástica de Torrelavega se fue asentando y en el 22 llegó el primer susto. Aaron ganó la espalda de la defensa burgalesa y, solo ante Aurreko, no pudo batirle ni en el primer disparo ni en el rechace. Carracedo no estaba fino y el cuadro cántabro buscaba una y otra vez el perfil del lateral vasco. Carlos Álvarez tuvo dos ocasiones más en el último tercio de la primera mitad, aunque el disgusto llegó en el 44.

El disparo lejano de Nando se envenenó tras un bote, Aurreko se vio sorprendido y sólo pudo rechazar. El balón quedó muerto en el área y Javi le ganó la partida a la defensa y mandó el balón al fondo de las mallas. No hubo tiempo para más y se llegó al descanso con la sensación de que el Burgos debía hacer mucho más si quería conseguir un resultado positivo en Tanos.

Los blanquinegros no llegaron ni en una sola ocasión con peligro a la meta blanquiazul, mientras que, tras un buen inicio, también tuvieron problemas para frenar a su oponente en defensa. Quedaban 45 minutos para tratar de enmendar el entuerto, aunque los blanquinegros necesitaban reaccionar.

El inicio de la segunda mitad no fue nada alentador. El Burgos CF comenzaba a dar esa imagen de equipo sin alma que le ha perseguido durante gran parte de la temporada. La Gimnástica buscaba el segundo, la sentencia, mientras que los blanquinegros eran incapaces de competir.

En el 54 Fernando tuvo la opción de hacer el segundo en una nueva jugada por la banda de Carracedo. Se plantó solo ante Aurreko, aunque su disparo se fue desviado por centímetros. Llegaron entonces unos minutos insulsos con poco juego, pero que sirvieron para que el Burgos recuperara sensaciones. Los de Tomé seguían sin crear peligro, aunque tampoco la Gimnástica de Torrelavega hacía demasiado y el partido seguía abierto.

Fue en el minuto 66 cuando llegó un buen cabezazo de Colina en una jugada de estrategia que se fue fuera. El bagaje ofensivo de los blanquinegros era muy pobre, pero mientras el marcador fuera tan corto en cualquier acción los burgaleses podían empatar.

El Burgos había mejorado y sin estar bien, la presencia en el terreno de juego de Yavhé y Espinosa le dio otro aire. Era un querer y no poder, aunque por lo menos los de la ribera del Arlanzón lo intentaban.

Nada más que Tomé puso toda su dinamita sobre el terreno de juego (entró Lobera por Carracedo y el Burgos pasó a jugar con 3 defensas) Espinosa gozó de la mejor ocasión de los blanquinegros, pero el burgalés cruzó en exceso su remate. El conjunto castellano quería y por primera vez metía el miedo en el cuerpo a su oponente, que buscaba una contra para sentenciar.

Para desgracia para el Burgos CF, la Gimnástica espabiló en el tramo final del choque y volvió a poner en aprietos la meta de Aurreko. Esta nueva actitud de los cántabros provocó que el conjunto castellano perdiera la iniciativa. El tiempo se consumía y la novena derrota consecutiva y décima en Liga estaba cada vez más cerca.

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Una vez más Colina se colocó como delantero centro y los blanquinegros comenzaron con el bombardeo de pelotazos buscando la cabeza del de Castro Urdiales. Un libre directo de Elías y un disparo de Lobera en el descuento fueron las oportunidades más importantes de los burgalesistas en el final del partido.