FUTBOL / Tercera División

«Los errores nos los comemos todos, como un equipo»

Calderé reconoció que su plan no funcionó, asumió como «humanos» los fallos individuales y aseguró que «no son normales» tantas facilidades

Burgos

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DIEGO ALMENDRES / Burgos

Ya advirtió el técnico del Burgos de los peligros de un Bembibre que puso en serios aprietos al conjunto blanquinegro en una tarde «difícil». Por eso, después de tantas idas y venidas, el preparador local zanjó la cuestión con naturalidad. «El empate ha sido lo más justo. Soy deportista y sé valorar lo que ha sucedido», explicó.

«Tras remontar, este punto deja un mal sabor, pero el Bembibre me ha encantado y ha tenido el cuarto al final», destacó el entrenador de los de El Plantío, quien no regateó elogios para su rival. «Ni el Mirandés nos ha puesto en tantas dificultades», insistió.

El Burgos tuvo que apretar los dientes ante un Bembibre que será «candidato» a la pelea por el play off, capaz de generar muchas dudas a los locales a balón parado. «Nos han rematado en todas las opciones que han tenido», señaló.

Por eso, Calderé aprovechó la ocasión para recordar que en esta primera vuelta «todos los equipos irán al 200 por cien». «Es un día del que sacaremos muchas conclusiones», valoró.

Una vez destacado el papel del adversario, el preparador blanquinegro tampoco dudó en hacer autocrítica, aunque matizó el valor del punto. «Recuerdo que no hemos perdido», apuntó antes de analizar que «en el guión no estaba previsto» que el Burgos se mostrara tan dubitativo. «No creo que se vuelva a repetir un partido con tantos errores por parte de los dos equipos», subrayó.

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Sea como fuere, esos fallos individuales y «humanos» costaron muy caros a los castellanos. «No es normal que demos tantas facilidades», señaló un Calderé que también carga con su parte de culpa. «No ha funcionado», reconoció en referencia a su planteamiento ideado para superar la bajas iniciales en defensa, problema agudizado por la «desgracia de Zurdo». «El equipo se ha partido», reconoció, no sin insistir en que los errores «nos los comemos todos como un equipo». Sigue en edición impresa