Fútbol / Tercera División Grupo VIII
La Arandina salva la papeleta
El equipo ribereño creó innumerables ocasiones de gol para haber rematado al Unami, pero volvió a cometer errores infantiles en defensa
A. MARTÍN /Aranda
Partido loco y vistoso el que ofrecieron Arandina y Unami en El Montecillo y que acabó con triunfo para los locales por 3-2. Precisamente ahí, en la ingobernabilidad, el cuadro blanquiazul permitió que su rival pusiese en apuros una victoria que estaba más que encarrilada en el descanso.
A la Arandina le faltan muchas cosas para convencer a su parroquia de que la temporada que viene puede ver fútbol de Segunda B. Es un equipo hecho para luchar por esa posibilidad pero cuya fiabilidad defensiva ahora mismo no es nada clara y eso ante rivales como el Unami puede valer, pero frente a conjuntos de plantillas más poderosas puede ser fatal. Lo bueno, que estamos en octubre, y todavía hay mucho margen de mejora, lo malo, que cuando parecía que se había dado un paso adelante dejando la puerta a cero contra Lermeño y Becerril, se retrocede ante un rival más que digno, eso sí.
Los segovianos gustaron mucho en Aranda porque plantearon un partido valiente, abierto, y tuteando desde el primer minuto a un conjunto en teoría superior. Tito Domingo planteó de forma muy ofensiva el choque. Adelantó mucho su defensa a riesgo de que la Arandina tuviese innumerables espacios para usar la velocidad y coger la espalda a sus hombres de retaguardia. Pero el Unami llegó a Aranda a jugar como sabe, con una filosofía de toque y sin especular y eso tenía un peaje que en la primera parte les costó muy caro a los jugadores de Tito Domingo. El Unami se fue aplaudido de Aranda y estuvo a punto de marcharse con algo positivo en el equipaje de regreso a Segovia. También pudo llevarse un saco de goles si la Arandina hubiese estado más acertada cara al gol.
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