>BALONCESTO / Liga Femenina
El Beroil se ahoga en la orilla
Una paupérrima primera mitad supuso un pesado lastre para un equipo burgalés que tuvo la victoria en sus manos /El rebote, y por añadidura el juego interior, uno de los problemas de las de casa
BEROIL C. DE BURGOS 54
GIPUZKOA UPV 56
Beroil Ciudad de Burgos: Berta Chumillas (13), Sotiriou (6), Patricia Arguello (5), Bahi (4), Elonu (6) –equipo inicial-, Arrojo (7), Muñoz (-) y Calvelo (4).
Gipuzkoa UPV: Novo (18), Arroyo (7), Olabaria (5), Sarr (11), Foraste (10) –equipo inicial-, Aduriz (2), Segues (2) y Díaz (1).
Árbitros: Carpallo Miguélez y García Alzategui. Sin eliminadas.
Parciales: 9-18, 18-30 (descanso), 37-43 y 54-56 (final).
R. MENA / Burgos
El Beroil regaló la primera mitad y, aunque hizo un segundo periodo pleno de intensidad y mucho más acertado, acabó cediendo por dos puntos. Las de casa estuvieron negadas de cara al aro contrario en los primeros 20 minutos y Gipuzkoa UPV aprovechó para coger ventaja. La reacción posterior se quedó corta por muy poco, pero sólo sirvió para dar emoción al choque. La escuadra que dirige Esther Herrero tuvo la victoria en un último lanzamiento, pero el triple de Arguello no quiso entrar.
Si el ataque fue el principal problema en los dos primeros cuartos, el rebote fue un lastre que el conjunto local durante todo el partido. En la pintura las vascas se mostraron superiores y urge que el cuadro local pueda contar cuanto antes con una jugadora de garantías en la pintura.
Sin embargo, la casta y el empuje metieron al Beroil en el partido y con Chumillas como principal referencia llegaron con las opciones intactas a los últimos segundos del choque, aunque el Gipuzkoa UPV supo jugar sus cartas con mayor acierto.
Los errores protagonizaron los primeros minutos. Ninguno de los dos contendientes encontraban el camino hacia al aro, por lo que ambos ataques acababan de forma insistente en el aro. Tuvieron que pasar tres minutos para que se inaugurara el marcador y lo hizo el Gipuzkoa. El Beroil respondió de inmediato, aunque la balanza se fue desequilibrando con el paso de los minutos. Llegó un parcial de 0-8 y Herrero pidió el primer tiempo muerto.
El atasco burgalés en ataque era evidente, mientras que el equipo vasco se encontraba cada vez más a gusto sobre la cancha. Las visitantes se asentaban, mientras que el Ciudad de Burgos no encontraba el sitio. Herrero movió el banquillo para buscar una mayor contundencia, pero el guión siguió siendo el mismo.
Cerca del final de esta primer cuarto la diferencia se fue hasta los 11 puntos (7-18), aunque una canasta de Calvelo maquilló el marcador antes de que se llegara al final de esta primera manga. El partido debía cambiar radicalmente si las de casa querían tener opciones. Eran inferiores en el rebote y estaban negadas en ataque.
El conjunto castellano dio una vuelta más de tuerca a su defensa en el inicio del segundo cuarto e incomodó a su rival, aunque el problema anotador seguía latente. El trabajo en la contención iba dando sus frutos, aunque la brecha en el marcador menguaba muy poco a poco, ya que la puntería continuaba siendo uno de los problemas.
La intensidad defensiva se convertía en el único sostén del equipo de casa y conforme se fue acercando el descanso y aumentó la fatiga, la diferencia aumentó y cuando se llegó al intermedio era de 12 puntos (18-30), la máxima hasta el momento. El Beroil acabó la primera mitad con un 26, 3 por ciento en tiros de dos y un 13,3 en triples, a lo que había que añadir que había capturado 13 rebotes menos que su oponente. Con estos números la diferencia en el marcador era lógica.
El Ciudad de Burgos insistió en la misma fórmula en la reanudación. La contención era el pilar sobre el que trataba de edificar su juego, mientras que confiaba en que las muñecas estuvieran más inspiradas en este segundo periodo. Los números burgaleses mejoraron en ataque, aunque la diferencia siguió instalada en torno a los 10 puntos.
Sin embargo, Gipuzkoa aflojó en el final de este tercer cuarto y un triple de Chumillas dejó la distancia en los 6 puntos. El Beroil se metía de lleno en el partido, aunque debía mantener la línea si quería mantener las opciones. El cuadro guipuzcoano fruncía el ceño y no lo acababa de ver claro. Los lanzamientos locales comenzaban a entrar y el choque cambiaba de cara.
Con Chumillas inspirada desde la línea de triple y liderando el juego local en ambos aros, Arguello dejaba la diferencia en cuatro puntos poco antes del final de la tercera manga (37-41), aunque Novo, la mejor de las visitantes hacía sobre la bocina una nueva canasta que dejaba todo en el aire para los últimos diez minutos.
El último periodo comenzó con un 5-0 a favor de las de casa, lo que dejó a las de Burgos a un solo punto (42-43) y provocó el tiempo muerto de Azu Muguruza. La igualdad era máxima y el Ciudad de Burgos venía de menos a más, por lo que las guipuzcoanas, que habían dominado todo el partido, comenzaban a no tenerlo nada claro.
Berta Chumillas seguía tirando del carro y a falta de 5:34 una penetración de Sotiriou ponía alas de casa por delante (44-43). Gipuzkoa reaccionó y endosó al Beroil un 0-5 que volvía a poner contra las cuerdas a las de Burgos, que no acababa de adaptarse a la nueva defensa zonal de las vascas. Sin embargo dos triples consecutivos de Arguello y Sotiriou pusieron las tablas en el marcador (50-50).
Todo continuaba igual a falta de 24 segundos. El marcador exhibía una igualdad absoluta (54-54), aunque sacaba de fondo Gipuzkoa UPV. Olabarria no perdonó en la zona burgalesa, mientras que Patricia Arguello se topó con el aro en su lanzamiento triple, lo que dejó a las de casa ahogadas en la orilla.