BALONCESTO / Liga Femenina

Tras el esperpento, la pena

El Beroil dispone de dos lanzamientos para ganar un partido que fue una pesadilla durante tres cuartos / Las burgalesas se agarraron a la pista en una noche indescriptible en la faceta ofensiva / La Seu llevó la iniciativa y aprovechó la inercia. Las de Vázquez sumaban 26 puntos consumidos 30 minutos de encuentro / Bahí, la mejor anoche, pudo poner el broche con el triple decisivo escupido por el aro

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Burgos

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BEROIL    41

CADÍ LA SEU    42

Beroil Ciudad de Burgos: Chumillas (2), Argüello (-), Sotiriou (8), Bahí (12), Elonu (8) -quinteto inicial- Calvelo (4), Vilaró (7), Arrojo (-).

Cadí La Seu d’Urgell: Brown (14), Asurmendi (6), De Kleijn (10), Pérez (7), Parham (4) -quinteto inicial- Revuelto (-), Gómez (-), Silva (1), Balart (-).

Árbitros: Caballero y Murillo.

Eliminadas: No hubo.

Parciales: 8-10; 15-19 (descanso); 26-32 y 41-42 (final).

DIEGO ALMENDRES / Burgos

La ventaja de disfrutar de un colchón en la tabla clasificatoria es que partidos como el de ayer tienen un impacto menor. Ante La Seu, el Beroil vivió una pesadilla durante tres cuartos, reaccionó a tiempo y claudicó en un final emocionante. El equipo local rozó lo indescriptible en ataque, pero compitió para merecer la opción de jugarse la victoria en la última posesión. El triple de Bahí, sin embargo, murió en el aro.   

Afortunadamente para el Beroil, ya su mala puesta en escena no tuvo mayores consecuencias. El bajo ritmo en la circulación de balón y el trabajo visitante sobre las líneas de pase incomodaron al conjunto de Vázquez, incapaz de encontrar el camino. Ni los lanzamientos liberados, ni los 1x1 en el poste bajo ni los intentos de transición rápida finalizados con precipitación aportaron luz al combinado local. El cuadro castellano necesitó cinco minutos para anotar su primera canasta, pero el marcador no dio mayor importancia a este hecho.

La Seu salió dispuesto a sacudirse cualquier tipo de dudas. Quiso llevar el partido a su terreno y construir paso a paso el éxito. Parecía que las pupilas de Bou tenían las ideas más claras, dividían con criterio y llegaban a posiciones cercanas al aro, pero fallaron en la ejecución.

Sea como fuere, el partido hacía tiempo que estaba embarrado. Los problemas superaron a las virtudes y los fallos en el tiro libre también se unieron a la fiesta. Esta vez el Beroil no encontró a sus referentes Elonu (cargada con dos faltas) y Sotiriou, por lo que la mejor noticia cuando la bocina anunciaba el final del primer cuarto era el momentáneo 8-10.

En esta tesitura, cualquier chispazo de inspiración valía oro. Chumillas sabía que la situación necesitaba un giro y quiso ser más agresiva. Tampoco funcionó. Nadie daba con la tecla y, en mitad del desconcierto, el Beroil se encontró por delante en el marcador con un triple de Vilaró. Era la primera canasta del segundo acto y se habían consumido casi tres minutos (11-10). Demoledor.

Al menos, nada se pudo reprochar a la intensidad del equipo en labores defensivas. La Seu, si bien daba mayor sensación de aplomo a largo plazo, tampoco estaba para alegrías. Y eso que ambos equipos se hicieron mucho daño en el rebote ofensivo. A estas alturas, se trataba de sobrevivir a la espera de tiempos mejores. Mientras tanto, La Seu aprovechó un calamitoso sprint final de las castellanas para crecer hasta el 15-19 del intermedio.

A la fuerza, el partido tenía que mejorar en la segunda parte. Repetir lo visto hasta el momento se presentaba imposible y el que primero golpeara sobre la pista tenía las de ganar.

No quiso esperar más el cuadro de Bou. Ya había dado demasiadas oportunidades al conjunto burgalés y aprovechó el impulso para escaparse hasta los 8 puntos (15-23), una ventaja clave en un partido como el de ayer. El Beroil estaba contra las cuerdas y nada hacía vislumbrar una recuperación en el aspecto ofensivo ante un rival que comenzaba a coger el tranquillo al envite. Sólo la cuarta de Parham aportaba luz a un equipo sin respuesta, por mucho que Elonu y Sotiriou quisieran liderar la remontada.

Cada ataque era un sufrimiento para un Beroil que reclamaba a gritos un tiempo muerto. Hacía tiempo que la noche se había convertido en una pesadilla, pero aún había tiempo para la resurrección. Lo probó con una zona Pepe Vázquez y se hizo la luz. Sotiriou puso el pie en el acelerador y en minuto y medio del último cuarto las burgalesas anotaron siete puntos para ponerse en el cogote del rival con el 33-35.

Fue sólo un momento de lucidez, suficiente para ganar confianza y revoluciones. Bahí igualó a 6:30 y la dinámica era diferente, aunque poco duró la alegría. El Beroil falló canastas imposibles y La Seu encontró aliento con un 0-7 que puso a las burgalesas de nuevo al borde del abismo.

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Sin embargo, después de todas las peripecias vividas, Bahí aún tuvo respuesta. La Seu entró en el último minuto con un punto de ventaja (41-42) y la posesión definitiva fue burgalesa. Falló Chumillas la primera acción y, tras el rebote ofensivo, Bahí tuvo el partido en sus manos con un triple liberado y escupido por el aro. Quizá el destino estaba marcado en una noche tan extraña.