BALONCESTO / Adecco LEB Oro
Autocid convive con sus fantasmas
Suma la victoria ante el Prat, pero vuelve a sufrir hasta el final después de mandar por 17 puntos
Jeff Xavier fuerza la penetración ante Abalde y Serrano, ayer.-SANTI OTERO
AUTOCID FORD 76
PRAT JOVENTUT 67
Autocid Ford: Sàbat (14), Feliu (12), Xavier (), Jorge García (11), Coppenrath (9) -quinteto inicial- Costa (2), Jasen (7), Diouf (8), Maresch (5), Olmos (-).CB Prat Joventut: Martí (12), Ros (23), Nogués (7), Nikolic (1), Sans (6) -quinteto inicial- Gomila (2), Abalde (4), Vilanova (7), Amo (-), Serrano (5).Árbitros: Carpallo y Martínez.
Parciales: 20-18; 42-36 (descanso); 59-46 y 76-67 (final).
Autocid sigue instalado en un bucle peligroso. Cierto es que rascó una victoria fundamental, pero volvió a sentir vértigo en un partido que tenía en el bolsillo con el 57-40 superado el ecuador del tercer cuarto. El equipo ya se ha habituado a convivir con el miedo, una mala compañía que le hizo sufrir hasta el último instante y que le deja con las mismas dudas que al inicio.
El proyecto todavía debe luchar contra ese lastre que aún flota en el ambiente. Flota y pesa, porque necesita hacer las cosas mejor que nunca para obtener la mínima recompensa. De la misma manera que el Prat acertaba de salida en cada acercamiento al aro local, el bloque azulón comprobaba cómo sus lanzamientos liberados se salían del aro y la carga del rebote ofensivo tampoco encontraba la red.
No fue demérito burgalés. Tampoco Prat había descubierto la pólvora, pero los visitantes probaron la moral de su rival con el 4-9 del arranque. Autocid estaba obligado a mantener la compostura y seguir su plan, quiso correr y lo hizo por un momento para recuperar sensaciones.
A pesar de todo, el grupo enseña mejorías como la protagonizada por un Miquel Feliu cada vez más asentado en los dos aros. El alero impulsó a los de casa a la carrera o en el poste para hacerse con la delantera en el marcador.
Era fundamental que Autocid ganara confianza y, aunque aún está lejos de su mujer nivel, realmente su esfuerzo merece mejor premio. El 24-18 era un buen punto de partida, pero el CB Prat aprovechó esos detalles de fortuna que tanto están dañando a los burgaleses.
Cada acción fortuita favoreció a los visitantes, cada rebote perdido... Todo, mientras Autocid maldecía los balones escupidos por el aro en situaciones cómodas. Aun así, la ventaja siempre sonrió al conjunto de Casadevall, con una máxima de ocho puntos (33-25) reducida hasta el 42-36 del descanso.
El partido estaba controlado, aunque El Plantío suspiraba por ver un CB Tizona por fin contundente. La vuelta de tuerca imprimida en defensa en el tercer cuarto fue una buena respuesta por parte del equipo azulón. Durante siete minutos el cuadro de Casadevall maniató a su rival, al que dejó en 4 puntos para romper el partido.
Por fin, la ventaja adquirida debía ser suficiente. De la mano de Albert Sàbat, Autocid encontró el camino para avanzar. No fue un juego ‘súper’, pero sí lo suficientemente sólido como para crecer. Cinco puntos del base titular asentaron la renta con el 51-38, una escapada que marcó un tope máximo con el 57-40 a falta de 3:30 para finalizar el cuarto.
Una vez más, Autocid tenía en la mano la victoria y quedaba por comprobar su capacidad para sentenciar. De momento, el sprint final del periodo fue soso, sin ritmo ni acierto, situación aprovechada por el rival para recortar diferencias. Poco a poco, el bloque castellano entró en uno de sus ya famosos agujeros negros ante un CB Prat que no tuvo las armas exhibidas por Ourense y Palma para protagonizar la remontada.
Con todo, se palpaba el miedo en cada centímetro de la cancha. Sin el acierto de sus colegas en otros días, sin ruido, el rival encendió las alarmas con el 63-54 y la posesión a favor. Porque opciones tuvo. Restaban poco más de cinco minutos y Ros estaba decidido a hacer más sangre.
Y en ese momento, en pleno bucle negativo en el que Autocid no acertaba ni en una piscina, el rebote ofensivo socorrió al equipo. El Prat, que llegó a situarse a seis puntos y desperdició dos situaciones fáciles para incendiar El Plantío, vio cómo los locales respiraban en cada segundo consumido.
Los burgaleses tocaron fondo, pero el reloj salió en su auxilio hasta que un robo permitó a Jeff Xavier poner fin a un sufrimiento absurdo a 1:08. El 68-59 puso el broche a una victoria que no despeja dudas pero, al menos, libera al proyecto de un poco de presión.