BALONCESTO / Adecco LEB Oro
Autocid va en cohete
El cuadro azulón descose al Palma apoyado en su gran trabajo defensivo y en la aplastante superioridad mostrada bajo los aros
Olmos supera la defensa de Cabanas, ayer.-SANTI OTERO
AUTOCID 99
PALMA AIR EUROPA 65Autocid Ford: Costa (4), Xavier (11), Feliu (3), Diouf (11), Coppenrath (17) -quinteto inicial- Sàbat (13), Maresch (8), Zengotitabengoa (7), Jasen (7), Jorge García (-) y Olmos (18).Palma Air Europa: Cabanas (4), Di Bartolomeo (10), Matemalas (10), Glover (12), Bertone (9) -descanso- Llorente (9), Vicens (-), Pantín (6) y Méndez (5).Árbitros: Palomo y Bey.Eliminados: El visitante Vicens (min. 29).Parciales: 21-11; 50-25 (descanso); 73-46 y 99-65 (final). Cuando Autocid va en vuelo, solo queda sentarse y disfrutar del espectáculo. Convertir lo histórico en rutina bien merece el deleite del personal, porque quién sabe por cuánto tiempo durará la edad de oro del baloncesto masculino burgalés. La nueva batalla con ACB, si llega en el futuro próximo, será otra historia. De momento, el proyecto deportivo ofreció en la noche de ayer ante Palma otro partido que reafirma su condición de gran favorito al título, éxito aderezado con la derrota del Palencia.
Además de estar preparados para las grandes batallas, los burgaleses deben responder en partidos como el librado ayer ante rivales que no tienen nada que perder. Y vaya sin respondieron. El bloque va a más con el paso de las jornadas, gana revoluciones y confianza y la chispa se deja notar sobre la cancha de juego. Anoche, una vez ajustó los pequeños defectos del inicio, arrasó a un Palma que basó sus ilusiones en el acierto desde la línea de tres puntos.
La defensa impulsó a los de casa y ahogó a un adversario sin recursos. De nada le sirvió al Palma Air Europa su buena puesta en escena, porque Autocid abrió la caja de Pandora. La superioridad azulona bajo los aros quedó patente desde el inicio, pero las malas decisiones, la precipitación y algún despiste dieron vida a los baleares. Al principio, Autocid ni siquiera necesitó su mejor versión, porque le bastó con controlar el rebote para gozar de las primeras ventajas (13-7).
Eso sí, para entonces los de Casadevall habían evidenciado la necesidad de imprimir un mayor ritmo a su juego. El dominio abrumador del rebote debía traducirse en transiciones veloces, aunque un par de aciertos exteriores también sirvieron para animar el choque. Sàbat interpretó el momento y, además, rompió la defensa zonal visitante con sendos triples que abrieron la brecha esperada (21-11).
De nada le sirvió al combinado de Ángel Cepeda subir líneas e intensidad en labores defensivas en el inicio del segundo cuarto. Autocid ya había encontrado el camino, se había hecho con el timón e inició el festival.
El asfixiante esfuerzo defensivo, los constantes 2x1, las manos rápidas y la presión sobre las líneas de pase obligaron al Palma a apurar al máximo sus posesiones y forzar lanzamientos mal seleccionados. El rebote, la claridad de Sàbat y el poderío interior de Olmos, Diouf y Coppenrath hizo el resto. El de Vermont se fue hasta los 13 puntos al descanso, cuando el partido parecía sentenciado (50-25).
Palma, con todo, no quería volver a casa sin dar señales de vida en una segunda parte que se presentaba intrascendente. El bloque de Cepeda aprovechó el inicio del tercer cuarto para disfrutar de un momento de lucidez ante una defensa burgalesa que tardó en asentarse. El triple y Glover socorrieron a los insulares para recortar el marcador hasta los 15 puntos.
Costa ayer no tuvo su noche y Casadevall tuvo que recurrir a Sàbat para recuperar sensaciones en ataque. Sin embargo, fue Jeff Xavier quien tiró del carro en este momento de desconcierto para, con 8 puntos, apagar el fuego balear. El 64-42 acabó con la resistencia de un rival que optó por la anarquía ofensiva. Autocid, con seriedad y algún alarde permitido por las circunstancias, aceptó la rendición mallorquina con un nuevo triple de Sàbat (72-44).
El equipo local se dio una pequeña tregua en el último periodo. Con todo decidido, le bastaba con encontrar a Olmos bajo los aros para disfrutar de rentas superiores a los 30 puntos. El levantino se puso las botas, aunque fue Maresch quien firmó un nuevo tope con el 91-56 a 5:15. Solo entonces los locales levantaron el pie del acelerador, conscientes de que el calendario ofrecerá pocas alegrías como la disfrutada ayer.