tenis
Djokovic-Federer, la final perfecta
El serbio barre a Cilic 6-0, 6-1 y 6-2 y el suizo a su compatriota Wawrinka 6-4, 6-3, 6-1
Novak Djokovic durante la semifinal contra Cilic.-Foto: AP / SETH WENIG
Horas después de la mayúscula sorpresa en el cuadro femenino del Abierto de Estados Unidos, Novak Djokovic y Roger Federer hicieron ayer en el masculino lo que se esperaba, y lo que se ansiaba. Los números uno y dos del mundo, respectivamente, se enfrentarán mañana en la final del último grande del año tras barrer a sus rivales en semifinales.El serbio lo hizo con un 6-0, 6-1 y 6-2 sobre Marin Cilic, campeón en Nueva York el año pasado, desaparecido ayer no solo por un problema en el tobillo sino por la ausencia de cualquier tipo de respuesta a Nole, una carencia que ya sitúa su marcador particular contra el serbio 14-0 en su contra.El suizo, por su parte, se apuntó un también contundente 6-4, 6-3 y 6-1 sobre su compatriota Stan Wawrinka, el único que este año ha logrado ganar a Djokovic en un torneo de Grand Slam (Roland Garros). Ayer, Wawrinka cometió demasiados errores y no encontró manera de frenar golpes magistrales de Federer, pero también falló demasiado en su primer servicio, dando alas a esos ataques sorpresa de Federer subiendo a la red y haciendo una volea ante el segundo saque que son la comidilla del mundo del tenis desde que los empezó a practicar en Cincinnati.El duelo de titanes está servido. A este 42 encuentro entre ambos llega Federer cargado de su historia y su récord de 17 títulos de Grand Slam y, también, con un renovado juego agresivo que a los 34 años le permite volver (sin haber cedido un solo set) a una final neoyorquina, donde se impuso consecutivamente entre 2004 y 2008 y donde no estaba desde 2009.Llega también Djokovic con sus nueve grandes, en un año glorioso que nada tiene que envidiar a su casi perfecto 2011 y con ligerísima desventaja en su historia personal de duelos con el suizo (21 derrotas y 20 victorias). En sus cinco encuentros en Flushing Meadows hasta la fecha, Federer ha ganado tres veces, pero Djokovic se apuntó las dos últimas victorias.Uno y otro se mostraron ayer encantados con ese reto, con otro cara a cara en una rivalidad, como definió Federer, “directa, muy atlética”, más que estratégica. El mejor de la historia no gana un grande desde 2012, cuando lo hizo en la misma hierba de Wimbledon en la que este año cayó en la final con Djokovic, ante el que luego se tomó la revancha en el cemento de Cincinnati. Mañana se escribe el siguiente capítulo.