RUGBY / División de Honor B
Primer golpe de efecto del UBU
El XV universitario supera con firmeza al Uribealdea y sigue el ritmo del Zarautz
El burgalés Eduardo Obregón salva el placaje del talonador del Uribealdea, Lopategi, ayer.-SANTI OTERO
UBU 30
URIBEALDEA 7Universidad de Burgos Aparejadores RC: López, Fuente, Obregón, Christensen, Estébanez, Djoseeu, Aristemuño, Rowe, Álvaro González, Álvarez, Domínguez, Imo, Camarero, Soria y Martín. También jugaron Caballero, Llama, Gustavo González, Sáez, Sánchez, Santamaría, Hernando y Carrasco.Uribealdea KE: Llona, Lopategi, Ugarte, Elosegi, Acebo, Landia, Lizarraga, Jon Arabiourrutia, Trebolazabala, Mejía, Alberdi, Hernández, Romo, Armas. También jugaron Uriarte, Ramírez, Campos, Rabanal, Ansoleaga, Aketza Arabiorrutia, Andikoetxea.Árbitro: David Castro.Tarjetas amarillas: Al jugador visitante Acebo por falta reiterada del equipo.Tanteo: 3-0, min. 17: golpe de castigo de Álvarez; 6-0, min. 23: golpe de castigo de Álvarez; 11-0, min. 31: ensayo de Domínguez; 18-0, min. 40: ensayo de Aristemuño que transforma Álvarez; 18-7, min. 44: ensayo de Lizarraga que transforma Romo; 23-7, min. 62: ensayo de Soria; 30-7, min. 72: ensayo de Martín que transforma Álvarez.BURGOS
Tres jornadas ha necesitado el Universidad de Burgos para confirmar las altas expectativas fijadas en un proyecto que va a más. El XV gualdinegro dio ayer su primer golpe de efecto importante al superar con firmeza a una de las alternativas a los grandes favoritos, el Uribealdea.Ni siquiera las sensibles bajas del segunda línea Jan Ferreira y del centro Freeman Henderson condicionaron a un Universidad de Burgos que encontró premio al enorme trabajo de su delantera en la primera parte y que resolvió con seriedad el intento de reacción de su rival tras el descanso.
Cierto es que la clasificación en el Grupo A es irreal debido al retraso acumulado por los equipos gallegos ante el problema surgido en la tramitación de sus seguros. Sin embargo, los gualdinegros son los únicos capaces de seguir hasta el momento el implacable ritmo de un Zarautz que despelleja a sus adversarios sin piedad.El cuadro guipuzcoano será el próximo visitante en el anillo de San Amaro, allá por el 1 de noviembre, tras el parón que vivirá la competición esta semana y las dos salidas consecutivas que afrontarán los universitarios en La Coruña y en Valladolid frente a El Salvador. De momento, los burgaleses saborean la merecida victoria conseguida contra un Uribealdea que no pudo frenar el ímpetu local.
Como ya ocurriera en el último partido, Shane Imo actuó como primer centro ante la mencionada ausencia de Henderson. Mientras, Sergio Estébanez cumplió con creces su misión de reemplazar con garantías a Jan Ferreira.La lluvia fue protagonista desde el inicio e incidió en el juego. Los errores de manos fueron constantes en ambos equipos y las transmisiones fallidas se sucedían una y otra vez. De esta forma, el UBU se apoyó en su paquete de delantera para plantarse en campo contrario y desgastar a un Uribealdea obligado a achicar espacios.La insistencia gualdinegra se tradujo en sendos golpes de castigo completados por Mikel Álvarez, pero los burgaleses quisieron más y la tarjeta amarilla de Acebo fue el detalle decisivo para que el UBU encontrara por fin los espacios.Poco a poco los de casa comenzaron a sentirse más cómodos en el juego abierto y una buena transmisión de lado a lado sirvió el oval al ala para que Rubén Domínguez conquistara la línea de marca.El Uribealdea cometió demasiadas faltas en la primera parte ante el constante empuje local. Así, el UBU puso ruedas a un maul centrado para lograr su segundo ensayo (transformado a bote pronto por Álvarez) y llevar el choque al descanso con una renta casi definitiva.Ese 18-0 debía aportar a los gualdinegros la calma necesaria, a pesar de que quedara mucho tiempo por delante. Al bloque vizcaíno, por su parte, no le quedaba otra que buscar soluciones y protagonizó un buen inicio de segunda parte. Los visitantes por fin rompieron la línea defensiva castellana y recortaron distancias al devolver la moneda a los burgaleses con una imparable plataforma.El UBU ya no ofrecía tanta sensación de peligro en la 22 vasca, pero en ningún momento se alteró y pronto se sacudió la presión. Una patada defensiva permitió a los locales ganar metros y alcanzar de nuevo el campo rival. A partir de ahí el equipo comenzó a carburar y sentenció la contienda.Otra jugada elaborada habilitó en la línea de cal a un Joel Soria que posó el oval junto a la bandera para acabar con la resistencia de un oponente entregado con el momentáneo 23-7.Sin embargo, aún estaba en juego el bonus y el Universidad de Burgos no estaba dispuesto a desperdiciar la ocasión. David Martín inició el contragolpe y ganó una patada a seguir para lograr el objetivo de un equipo gualdinegro que llega al parón pletórico.