BALONCESTO / LEB Oro
Inyección de moral y de confianza
El San Pablo Inmobiliaria logra su primera victoria en el concierto profesional al cuajar un meritorio partido en la complicada cancha del Planasa / Fornas, descartado en la previa, jugó 18 minutos / El trío Maresch-Vega-Sinica tira del carro en ataque
Los jugadores del San Pablo Inmobiliaria celebran con los aficionados la victoria conseguida ayer en Pamplona.-ISMAEL DEL ÁLAMO / CB MIRAFLORES
PLANASA NAVARRA 60
SAN PABLO INMOBILIARIA 75
Planasa Navarra: Bonhome (3), García (7), Arteaga (15), Narros (4) y Garrido (10) -quinteto inicial- Justo (5), Rodríguez (5), Zabalo (2), Servera (3), Nguirane (6).San Pablo Inmobiliaria: Peciukevicius (9), Maresch (15), Sinica (13), Vega (17), Poske (6) -quinteto inicial- Vilanova (3), Martínez (3), Fornas (5) y Toncinic (4).Árbitros: Pagán y Mendoza.Eliminados: No hubo.Parciales: 11-15; 26-32 (descanso); 49-56 y 60-75 (final).Es suya. La trabajó, la sudó y la consiguió. Su primera victoria de la temporada, toda una bocanada de oxígeno y una inyección de moral. Tiene mucho mérito este San Pablo Inmobiliaria a pesar de que las circunstancias y la fortuna le den la espalda en sus primeras semanas en el baloncesto profesional. Por eso, el éxito logrado ayer sabe aún mejor.El cuadro burgalés compite y demuestra que, en condiciones normales y con más rodaje, podrá competir con las máximas garantías y ofrecer un bueno baloncesto a sus aficionados. De momento, bastante tiene con agarrarse a los partidos, adaptarse a la situación y amarrar victorias tan importantes como la lograda en Pamplona.Ayer, al menos, pudo contar con un Roger Fornas que protagonizó una recuperación exprés a pesar de que no entrenó durante toda la semana y de que se anunciara su baja para el partido. El catalán finalmente jugó 18 minutos, una participación clave debido a que el San Pablo Inmobiliaria incumplió de salida una de las principales premisas de la previa: evitar las faltas.Bastantes problemas tiene el cuadro burgalés como para meterse en más embrollos. Aun así, a veces lo hace. En cuatro minutos, los azules estaban en bonus, Poske se resguardó en el banco de sus dos personales y Casadevall forzó la primera técnica de la temporada.La puesta en escena, desde luego, no fue la mejor. Peciukevicius quiso ponerse al mando de un equipo que comenzó a sentirse cómodo con el paso de los minutos, ayudado por su buen hacer en defensa.Un pequeño estirón puso en ventaja a los visitantes ante un Planasa que sufrió para ver el aro burgalés y que necesitaba de segundas opciones para sumar. Pero los visitantes podían complicarse aún más y Toncinic también acumuló dos personales en el cuarto inicial para condicionar, más si cabe, el planteamiento.El San Pablo Inmobiliaria, impulsado con 8 puntos de Vega, ya estaba concienciado de la necesidad de amoldarse a las circunstancias y de encontrar soluciones a los contratiempos que surgieran durante el partido. Así lo hizo Casadevall, quien no dudó en echar mano del renqueante Fornas para jugar con dos ‘cuatros’ en pista.Los azules apostaron por un baloncesto práctico. Vilanova se hizo con el ritmo del partido y el rendimiento defensivo aportó al equipo la calma necesaria.
El San Pablo Inmobiliaria fue un paso más allá y compitió con cuatro pequeños, siendo la referencia interior un ala pívot como es el mencionado Fornas. Los burgaleses jugaron muy abiertos y sacaron provecho de la apuesta de Sinica en el poste para ir a más.Esta tesitura invitó al Planasa a buscar una y otra vez los centímetros de Arteaga, pero la defensa burgalesa se cerró a la perfección sobre el pívot para frenar las vías de anotación del rival. En campo contrario, los de Casadevall jugaron con equilibrio dentro-fuera, invirtieron balones al lado contrario y alcanzaron una máxima renta de diez puntos con un 2+1 de Vilanova.Ese 20-30 dejaba a los visitantes en una situación apetecible, pero aún restaban más de tres minutos para el descanso y Garrido asumió galones en el Planasa Navarra con el objetivo de cambiar el ritmo del juego.Finalmente, el 26-32 del intermedio debía reafirmar al San Pablo Inmobiliaria en un tercer cuarto en el que tuvo la opción de sentenciar el partido. Los azules jugaron con claridad de ideas y con el acierto necesario para sofocar el intento de reacción del adversario.El Planasa se jugó sus opciones desde la línea de tres, pero la respuesta burgalesa fue contundente. Primero Maresch y después el tándem Vega-Sinica acercaron al San Pablo Inmobiliaria a la victoria.
Cada intento verde era respondido con contundencia. Los visitantes pronto se instalaron de nuevo en la barrera de los 10 puntos y con sendos parciales de 0-7 y 0-5 alcanzaron una máxima renta de 16 puntos con el 35-51 a 3:48 del final del periodo.Los de El Plantío tenían el éxito al alcance, pero el Planasa no había dicho su última palabra. Por mucho que Vega sostuviera a su equipo en el primer empuje (40-54), los verdes se metieron en partido con un parcial de 9-2 que podía crear dudas en el bando burgalés antes de afrontar el periodo decisivo. Después de todo el esfuerzo, esa renta de 7 puntos (49-56) sabía a poco. De hecho, los pamploneses fueron más allá y fijaron el 53-56 para llamar a las puertas de un Miraflores que encajó un parcial global de 18-5 para poner en riesgo el trabajo realizado.Y ahí apareció el hombre de hielo, Justas Sinica, para oxigenar a los suyos y darles un margen de maniobra fundamental con un triple de oro. Llegó la respuesta de los de Casadevall, quienes devolvieron la papeleta al rival con un 0-8 que debía ser definitivo.A 6:40 para el final del choque los burgaleses habían pasado el mal trago y volvían a disfrutar de un buen colchón con el 53-64. Se trataba de administrar la ventaja, la energía y las emociones en una fase de partido en la que gobernó el desacierto ofensivo. Ni unos ni otros acertaron con el aro en casi tres minutos de juego, pero el reloj favorecía a los castellanos antes de entrar en el tramo final.Poscic amagó con la sentencia, pero el honor de poner el lazo al partido fue de Maresch con un triple que se clavó como un puñal en el alma del Planasa. De hecho, los burgaleses tocaron cumbre con el 56-75 para disfrutar de un plácido final de partido. Después de todo el esfuerzo, la primera victoria ya estaba en el bolsillo.