Fútbol / Segunda B
Balón de oxígeno para una necesitada Arandina
El cuadro ribereño regresa a la senda de la victoria ante el Valladolid B / Los locales se retiraron al descanso con una cómoda ventaja, aunque pasaron apuros hasta el 3-1
Los ribereños consiguen salir de la zona de peligro tras su victoria ante el filial vallisoletano-Alberto Calvo
Triunfo balsámico de una Arandina que regresa a la senda de la victoria y que consigue poner tierra de por medio con las posiciones de descenso en una jornada propicia para sus intereses. Con los tres puntos los de Javier Bermúdez consiguen superar en la tabla al conjunto vallisoletano.
Buen inicio de los ribereños, que pronto disfrutaron de su primera incursión en campo rival, cómo no, con uno de sus mayores aliados en lo que va de temporada: el balón parado. Primer esférico que colgaba Gonzalo (a posteriori llegarían otros dos), y Pau Franch lo terminó empalando ante Hernández para que un rival despejara el peligro a saque de esquina.
No había transcurrido ni un minuto cuando en el saque de esquina posterior, Fernando Pajarero rematara de cabeza alto. Los ribereños no querían hacer concesiones e intentaban demostrar que lo pasado en las últimas jornadas solo había sido un accidente.
Sin embargo, la fortuna no está acompañando a los pupilos de Bermúdez en este primer tramo de competición. Y Pablo tuvo que abandonar el terreno de juego al cuarto de hora. Un choque con Mayoral obligaba al central a abandonar el terreno de juego. Sergio Noche entraba en su puesto.
La incorporación del andaluz dio presencia en la parcela izquierda local, pero hasta que el almeriense terminó de acoplarse (hubo unos minutos en que la Arandina jugó con diez), el Real Valladolid dispuso de sus primeras opciones. Caye abría las hostilidades en el segundo tramo de acto al remachar forzado al segundo un envío largo de Toni.
Fluidos en ataque y veloces en la combinación, los de Jiménez llegaban con relativa facilidad a la meta de Diego. Sin embargo, la celeridad no quedaba sino en sustos dada la poca presencia real de los pucelanos en las inmediaciones del área local.
No duró mucho la caraja local y con un balón de Carlos Portero, Manu Rodríguez, en segunda oleada, cercenaba las esperanzas albivioletas al inaugurar el luminoso. Dani Hernández no podía hacer nada y el gallego que ponía por delante a los burgaleses.
El tanto asentó a los de Bermúdez, que poco a poco se hicieron con el timón del encuentro. Más aún a raíz de un segundo tanto que transformó Adri desde los once metros; penalti de Cristian sobre Pau Franch y la Arandina cogió aire además de generar ansiedad al cuadro del Pisuerga.
La segunda parte siguió por los mismos derroteros en que finalizó la primera. Balón para los ribereños y primeras oportunidades para el bando local. Cayeron éstas en las botas de Manu Rodríguez primero y de Carlos Portero después; ambas a pases magistrales de un entonado Nico.
No se amilanaron los pucelanos, que fueron a por el partido a pesar de las circunstancias. Un saque de esquina tras la impotencia de la Arandina para sentenciar, permitió a Ángel establecer el 2-1 de cabeza. Tocaba sufrir.
La reacción de los locales fue esta vez más contundente y Fran Adeva fue capaz de hacer el tercero, en un pase filtrado que el talaverano envió al fondo de las mallas con un pase cruzado.
Pero los visitantes, tras dos avisos de Renzo y Caye Quintana, recortaron distancias en el marcador para hacer el 3-2 definitivo.