FUTBOL Segunda División
El Mirandés se pone en órbita
El conjunto rojillo goleó al Athletic B en un partido que encarriló en los primeros 20 minutos /La escuadra que entrena Carlos Terrazas ha dormido como segundo clasificado / Lago Junior, Néstor Salinas y Fran Carnicer, los goleadores
Los jugadores del Mirandés celebran el gol conseguido por Néstor Salinas en el choque de ayer ante el Athletic Club B.-JOSÉ ESTEBAN EGURROLA
Árbitro: Arcediano Monescillo (colegio castellano manchego). Amonestó al jugador local Kijera, así como al visitante Iturraspe. Expulsó por deble amarilla al futbolista del Athletic Undabarrena en el minuto 23.
Goles: 1-0, min. 19: Lago Junior. 2-0, min. 24: Néstor Salinas, de penalti. 3-0, min. 90: Carnicer
CD Mirandés (3): Raúl, Galán, Corral, Álex Ortiz, Kijera, Eguaras, Rúper, Néstor (Carnicer), Sangalli (Provencio), Álex García y Lago Junior (Abdón).
Athletic Club de Bilbao B (3): Jon Ander, Etxeberria, Yeray, Gil, Iriondo (Iturraspe), Undabarrena, Vesga, Lekue, Unai López, Seguin (Guarrotxena) y Santamaria.El Mirandés sigue mejorando sus registros y la goleada que ayer consiguió ante el Athletic B le mete de lleno en los puestos nobles de la tabla clasificatoria.El conjunto de Anduva crece y lo hace fiel a sus ideas, con la intensidad y el trabajo colectivo como principal arma. Ayer la víctima fue un Athletic B que pronto dobló la rodilla ante un conjunto más intenso y que empujó con fuerza en la primera media hora de juego.
Fue un comienzo muy propio de los equipos de Carlos Terrazas. La solidez había sido hasta la fecha una de las bazas del filial rojiblanco, aunque en Miranda esa virtud saltó en pedazos. La expulsión de Undabarrena en el minuto 23 dejó herido de muerte el choque, ya que en el posterior penalti llegaba el 2-0.
El conjunto burgalés sigue dando pasos hacia adelante y demostrando que tiene en su capacidad goleadora uno de sus puntos fuertes. En estos momentos es el máximo goleador de la categoría, aunque varios equipos tienen que jugar hoy el encuentro correspondiente a la 13ª jornada de Liga.
El Bilbao Athletic saltó al terreno de juego con las ideas claras.Quería evitar la salida en tromba de su oponente, por lo que los cachorros no se complicaron y utilizaron el juego directo sin pudor. Querían mantener la pelota lejos de su portería y en los primeros compases lo lograron.
Sin embargo, el conjunto de casa fue ganando metros con el paso de los minutos. Los rojillos tiraban de empuje para acabar metiendo a su oponente en su campo. De esta forma comenzó a madurar el choque el Mirandés.
Llegaron las jugadas de estrategia, los balones largos a los delanteros y las entradas por banda. A los rojiblancos se les acumulaba el trabajo y el primero de la tarde se iba cociendo a fuego lento.LLEGA EL 1-0
Así las cosas, a nadie la sorprendió que antes del minuto 20 Lago Junior, el mejor goleador de los mirandesistas, hiciera el 1-0. Un medido pase de un motivado Néstor Salinas permitió al delantero local inaugurar el marcador.
El tanto hizo que la confianza de los de casa aumentara aún más y tuvo el efecto contrario sobre el Athletic. Los bilbaínos se comenzaron a agobiar y no daban a basto en labores de contención.Anduva disfrutaba del partido de los suyos y el equipo quería resolver el partido por la vía rápida. Quería noquear a un rival que deambulaba por el cuadrilátero.
La puntilla llegó en el 23. Undabarrena cometió penalti y vio la segunda tarjeta amarilla del partido. Néstor Salinas hacía el segundo y el choque quedaba herido de muerte. El Mirandés no solo era superior y ganaba por dos goles, sino que jugaría en superioridad numérica más de una hora.
De forma tímida, el Athletic B trató de reaccionar, aunque no logró su propósito. El que estuvo cerca de marcar fue el defensor rojillo Galán, aunque el marcador no se volvió a mover en la primera mitad.
En la reanudación, el conjunto vasco dio un paso adelante. Al Mirandés le costó arrancar, aunque pronto volvió a hacerse con las riendas del choque. Los minutos fueron pasando sin que los rojiblancos lograran inquietar la meta de Raúl y parecía imposible que los puntos no se quedaran en Anduva.
El cuadro que entrena Carlos Terrazas nadaba y guardaba la ropa, ya que sabía que el trabajo ya lo tenía hecho. Mantenía a raya a su oponente y buscaba un gol que cerrara definitivamente el partido. Lo encontró, aunque fue ya con el tiempo cumplido.
Una buena jugada de Álex García la mandó al fondo de la portería bilbaína, Fran Carnicer, que había saltado al terreno de juego en la segunda en sustitución de Néstor Salinas.
Los tres puntos se quedaron en casa y la tan nombrada zona alta de la tabla que Terrazas quería alcanzar ya no es una quimera, sino una realidad. El conjunto burgalés está lanzado.