FUTBOL Segunda División B
Trabajo sin recompensa
El Burgos CF encajó una nueva derrota liguera ante el UD Logroñés pese a hacer méritos para haber conseguido un resultado positivo
Rodri trata de deshacerse de un contrario durante el partido de ayer.-SANTI OTERO
BURGOS CF 2 - 3 UD LOGROÑÉS
Árbitro: Iglesias Villanueva (colegio gallego). Mostró tarjeta amarilla a los locales Pérez,Que4sada, Jonatan Valle ySergio Cortés, así como a los visitantes AdriánLeón y Birane.
Goles: 0-1, min. 49: Muneta. 0-2, min. 51: Paredes. 1-2, min. 78: Ander Vitoria, de penalti. 1-3, min. 85: Carlos Fernández. 2-3, min. 88: Ander Vitoria.Burgos CF (2): Aurreko,Andrés, Pérez, Odei,Quesada, Rodri, Adrián,Zarandona (Pepe Delgado, min. 63),Ander Vitoria, Jonatan Valle y Sergio Cortés (José Fran, min. 58).
UD Logroñés (3): Miguel,Santos, Paredes,Adrián León, Birane, Jacobo, Titi (Álvaro, min. 76), Chevi, Carlos Fernández, Muneta (Jordan, min. 89) y Joel Valencia (Pérez Milla, min. 66).El mejor Burgos CF de las últimas semanas no pudo conseguir un resultado positivo ante un UD Logroñés con un porcentaje de acierto muy por encima de la media. Dos zapatazos desde fuera del área en el inicio de la segunda parte y prácticamente consecutivos desequilibraron la balanza en favor de los riojanos, aunque la fe y la entrega local provocaron que el equipo de Carlos Pouso temiera por el resultado en los minutos finales del choque. A los de casa les faltó suerte en un partido igualado, muy físico y en el que los dos equipos se emplearon al cien por cien.
El acierto marcó la diferencia. El Burgos pudo haber empatado en el tramo final del encuentro, aunque le volvió a faltar puntería. Que el conjunto burgalés encaje goles imposibles se ha convertido en una rutina. Las dinámicas negativas suelen venir acompañadas de estos aspectos, que no hacen más que hurgar en la herida.
El equipo ayer compitió, estuvo siempre bien situado sobre el terreno de juego y tiró de raza cuando más cuesta arriba se puso el encuentro. Fue un conjunto intenso, que supo estar a la altura de las circunstancias, pero que se topó con un UD Logroñés con mucho oficio que aprovechó a la perfección sus ocasiones.
Lo que se vio ayer sobre el terreno de juego demuestra que el Burgos ha dado un paso adelante con respecto a anteriores jornadas, aunque observar la clasificación acelera el pulso de los burgalesistas. La escuadra de Ángel Viadero está con los mismos puntos que la Arandina, que ocupa la posición de play out, mientras que le saca 3 puntos al descenso.El panorama es complicado y el equipo viajará a Tafalla con la obligación de puntuar ante la Peña Sport, uno de sus rivales directos.
Si los blanquinegros son capaces de mantener el nivel que exhibieron ante el UD Logroñés lo lógico es que salgan de la zona pantanosa, aunque después de un nuevo varapalo la incógnita es qué Burgos se verá en tierras navarras. Si regresan las dudas y la desconfianza el conjunto castellano se vuelve vulnerable y sufre ante cualquier rival. Viadero asegura que, pese a la derrota, el partido de ayer debe fortalecer a los suyos. En menos de una semana se podrá comprobar cómo ha digerido una nueva derrota.
El equipo entró bien en el partido y suya fue la primera aproximación de peligro. Quesada remató un saque de esquina que Jonatan Valle botó en corto. La igualdad era máxima entre dos equipos que competían con una gran intensidad y que peleaban por cada balón como si fuera el último.
Odei volvió a avisar en una falta lateral, aunque su remate no tuvo consecuencias en la portería de Miguel. El partido era el esperado y ninguno de los dos contendientes encontraba el camino para hacer daño. La primera acción peligrosa de los visitantes llegó ala media hora de juego, aunque al lateral derecho Santos le faltó precisión en el remate. A partir de ahí se animó la escuadra de Pouso y Joel Valencia y Titi probaron suerte, aunque anduvieron escasos de acierto.
El primer tiempo acabó con un disparo de Ander Vitoria que blocó sin problemas el portero visitante. Las espadas estaban en todo lo alto y no había un dominador claro.Sin embargo llegó el segundo periodo y en dos minutos todo se fue al traste. En el 49 Muneta disparó desde fuera del área, el balón rozó levemente en la cabeza de un defensor blanquinegro y se coló por la escuadra de Aurreko. Sin tiempo para asumir el primer palo, Paredes culminaba una contra con un zapatazo que se colaba como un misil en la puerta local.
En solo dos minutos la balanza se había desequilibrado y el Logroñés tenía la sartén por el mango. El equipo local se recuperó de los golpes recibidos y adelantó sus líneas. La entrada de Pepe Delgado por Zarandona, que se fue tocado del campo, hizo que los de casa ganaran en manejo de balón y en el juego combinativo, aunque perdieran en contención y rigor táctico.
Quesada se sumaba en cada ataque, mientras que Pérez trataba de tirar del carro con continuas subidas por el carril zurdo.El balón merodeaba el área del Logroñés con asiduidad y Pepe Delgado yAdrián gozaron de dos buenas ocasiones para acortar distancias.
El premio al empeño blanquinegro llegó en el 78 cuando Ander Vitoria transformó un penalti que provocó Quesada. El equipo y la grada comenzó a creer y en el 83 Ander Vitoria no pudo aprovechar un buen pase de Adrián. Dos minutos después el Burgos encajó el tercero. El cuadro burgalés defendió mal una falta lateral y Carlos Fernández batió a Aurreko.
Pese al mazazo, el Burgos continuó de la misma forma y con una fe que se había echado en falta en anteriores jornadas.Así, en el 88 Ander Vitoria volvió a llevar la esperanza a la parroquia local con el 2-3. El Burgos pudo haber rescatado un punto en el descuento, pero ni Vitoria en una primera ocasión, ni Adrián poco después, fueron capaces de batir a Miguel.