FÚTBOL / Copa del Rey

El Mirandés ya está en cuartos

El conjunto rojillo se impuso por la mínima en La Rosaleda gracias a un gol de Lago Junior

Burgos

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Málaga (0): Ochoa, Rosales, Albentosa, Filipenko, Boka, Recio, Camacho (Fornals, min. 55), Javi Ontiveros (Juan Carlos, min. 60), Horta, Santa Cruz y Tighadouini (Amrabat, min. 69).

CD Mirandés (1): Raúl, Galán, Álex Ortíz, Corral, Carlos Moreno, Javi Cantero (Álex García, min. 54), Lázaro, Provencio (Kijera, min. 67), Ion Velez, Abdón Prats y Sangalli (Lago Junior, min. 59).

Árbitro: Iglesias Villanueva. Mostró tarjeta amarilla a los locales Albentosa, Recio y Filipenko, así como a los visitantes Corral, Provencio y Alex García.

Gol: 0-1, min. 72: Lago Junior.El Mirandés ya está en los octavos de final de la Copa del Rey, competición que le convirtió en el equipo de todos en la campaña 11/12 con Carlos Pouso en el banquillo y Pablo Infante como punta de lanza. Pero el actual Mirandés ha crecido. Es un aspirante a play off en la Liga Adelante y tanto en Anduva como en La Rosaleda le ha jugado de tú a tú al Malaga, equipo de Primera que ha dejado en la cuneta.

Un gol de Lago Junior en el minuto 72 de partido permitió a los rojillos vencer el choque y por añadidura llevarse la eliminatoria. De nada sirvió que el Málaga saliera con mucha fuerza y que en el minuto de partido Albentosa, de cabeza, hiciera intervenir a Raúl. Pocos segundos después Iglesias Villanueva anuló un gol a Tighadouini, que se encontraba en fuera de juego.

Pero el conjunto burgalés se fue asentando sobre el césped malacitano y sacó a la luz todas las miserias de un oponente que no acaba de encontrar el camino adecuado en este curso. Se llegó al descanso con el marcador inicial tras otro susto de Tighadouini.

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En la reanudación Javi Gracia movió el banquillo para buscar la victoria, pero para entonces el Mirandés ya estaba convencido de que incluso podía ganar el partido. Así, llegó la jugada del gol. Un buen centro de Abdón Prats fue rematado plácidamente por el marfileño Lago Junior . El gol rojillo hizo de somnífero y la historia se acabó. El Málag lo intentó tímidamente, pero el cuadro mirandesista aguantó sin problemas.