FÚTBOL / Segunda División B

El Burgos CF se reafirma

Los blanquinegros ofrecen de nuevo una buena imagen y suman su tercera victoria consecutiva en un partido que controlaron de principio a fin

SergioCortés conduce el balón durante un lance del partido disputado ayer en Mareo.-DANIEL MORA / EL COMERCIO

Burgos

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SPORTING B 2 - BURGOS CF 3

Sporting de Gijón B: Dennis; Alberto, Julio (Joel Sanabria, min.88), Garrido, Ramón; Guillermo Donoso (Mario Arqués, min.52), Cyril Dreyer (Álvaro Bustos, min.75), Pedro Díaz, Jaime Santos; Juan Mera y Mendi.

Burgos CF: Toni; Andrés, Odei, Quesada, Aitor Granados (Sergio Esteban, min.70); Sergio Cortés, Rodri, Pepe Delgado, José Fran (Prosi, min. 88); Ander Vitoria (Luis Ángel, min.63) y Adrián.Árbitro: Brea Peón. Comité gallego. Amonestó a los locales Alberto, Dreyer y Julio, y a los visitantes Rodri, Andrés y José Fran. Expulsó al local Garrido en el minuto 51.

Goles: 0-1 min. 11, Ander Vitoria, de penalti; 1-1 min. 40, Mendi; 1-2, min. 53, José Fran; 1-3, min. 57, Pepe Delgado; 2-3 min. 60, Mera.GIJÓN

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El Burgos CF llega al parón navideño con la calma esperada durante tanto tiempo. Atrás quedan las dudas que lastraron a un proyecto construido para liberar al club de sus penurias. La tercera victoria consecutiva ofrece tranquilidad y confianza al grupo, el cual parece haber dado con la tecla para afrontar con garantías la segunda mitad de la temporada.Tiempo tendrá el conjunto de Ángel Viadero para confirmar en 2016 la tendencia positiva descrita en las últimas semanas. De momento, los blanquinegros celebran el éxito conseguido ayer ante el Sporting B en un partido que controlaron de principio a fin. Ni siquiera el ajustado resultado resta méritos a un bloque merecedor del triunfo conseguido.Las bajas de Pérez, Zarandona, Valle y Miranda condicionaban a un Burgos CF que ha cogido inercia y es más seguro. Los automatismos comienzan a tener continuidad en un equipo cuyo rendimiento defensivo recuerda al de principio de curso, mientras que el ataque fluye cada vez más. En el momento en el que el conjunto de El Plantío se muestre más contundente en las dos áreas se convertirá en el rocoso rival que apuntaba en pretemporada.Queda por ver hasta dónde llegará el proyecto, pero parece claro que los peores momentos son cosa del pasado. La mejora colectiva encuentra su reflejo en el rendimiento individual de la plantilla, con Rodri y José Fran como estandartes de una evolución que devuelve la esperanza a las gradas de El Plantío.El interior volvió a marcar las diferencias en la tarde de ayer. Desde el arranque se vio a un Burgos dominador y con las ideas claras. El andaluz asumió la responsabilidad de ser el factor desbordante y de sus botas surgió el penalti que permitió a los visitantes adelantarse en el marcador en el minuto 10.Ander Vitoria se encargó de reafirmar el planteamiento de los ayer amarillos ante un Sporting B que quiso, pero no supo. Y eso que los pequeños detalles volvieron a castigar a un Burgos que tuvo el control de la situación a pesar de que el marcador se encargara de dar vida al oponente.El filial sportinguista quiso crecer a través del control del balón, pero los castellanos cortaron todas las vías de alimentación asturianas. Un tanto de Vitoria previamente anulado por fuera de juego y una acción individual de José Fran fueron los últimos avisos de un equipo burgalés que encajó el 1-1 cuando nadie lo esperaba. Mendi se adelantó a Toni al saque de una falta lejana sin aparente peligro y los de Viadero tuvieron que empezar de cero en la segunda parte.Los primeros compases tras el receso fueron una locura. El Sporting B se quedó con 10 después de que Garrido se sacrificara para evitar el uno contra uno de Ander Vitoria. Y, en un abrir y cerrar de ojos, un zapatazo de José Fran y una certera aparición de Pepe Delgado para recoger un balón muerto dejaron el partido casi sentenciado después de 12 minutos disputados.Ese 1-3 debía aportar la calma necesaria a un Burgos que, sin embargo, volvió a complicarse la existencia de forma innecesaria. Sin tiempo para sentar las bases de un desenlace tranquilo, el cuadro de Mareo rascó un penalti a favor en una acción aislada que apretó el marcador.Faltaban 30 minutos y el 2-3 obligaba al conjunto de Ángel Viadero a extremar las precauciones. Cualquier lance inesperado, una acción a balón parado, un despiste, una jugada de mala fortuna, podía dar al traste con todo el trabajo. Sin embargo, el Sporting B no estaba para remontadas y no creó ocasiones de peligro sobre el marco de Toni.De hecho, fue el Burgos quien dispuso de las mejores oportunidades para marcar, con Adrián como principal baza ofensiva. Finalmente, los de El Plantío evitaron sustos de última hora para alcanzar el parón en una posición cómoda y aún a tiempo de reengancharse a la pelea en la zona alta.