FÚTBOL / Segunda
El Mirandés se queda con las ganas
El conjunto rojillo abre la lata en el inicio de la segunda parte, pero el Almería empata a renglón seguido y frena la progresión del conjunto dirigido por Carlos Terrazas / Los locales no tuvieron la brillantez de otras tardes
Rúper intenta zafarse del marcaje del almeriense Lolo Reyes, ayer, en Anduva.-JOSÉ ESTEBAN EGURROLA
MIRANDÉS 1
ALMERÍA 1
CD Mirandés: Raúl Fernández; Galán, Gaffour, Corral; Eguaras (Carlos Moreno, min. 58), Rúper, Salinas, Kijera; Lago Júnior, Ion Vélez (Sangalli, min. 66) y Álex García.UD Almería: Julián; Dubarbier, Morcillo, Navarro, Iago Díaz; Lolo Reyes, Jose Sánchez; Iván Sánchez (Chuli, mim. 63), Soriano, Jonathan Zongo (Puertas, min. 75); Quique González (Joaquín, min. 91).Árbitro: Eriz Mata (colegio gallego).Tarjetas amarillas: Amonestó a los locales Moreno, Kijera y Sangalli, así como al visitante Dubarbier.Tarjetas rojas: No hubo.Goles: 1-0, min. 46: Soriano, en propia puerta; 1-1, min. 53: Morcillo.
MIRANDA DE EBRO
Discreto partido del Mirandés ante un necesitado Almería en Anduva, donde el equipo de Terrazas no pudo dar continuidad a la victoria conseguida en Córdoba. El choque no fue bueno y a los locales se les vio siempre muy incómodos a la hora de generar juego de ataque. Así, tras una primera parte sin goles y poco fútbol, el cuadro local marcó en el primer minuto de la reanudación para ceder el empate a renglón seguido. Posteriormente fue incapaz de doblegar a un rival que tampoco le exigió demasiado. Con todo, en el añadido Lago Júnior tuvo la victoria en sus manos y malogró la ocasión más clara del choque.Con el cambio obligado de Corral por el sancionado Álex Ortíz en la retaguardia, el equipo de Carlos Terrazas comenzó el partido como siempre en Anduva, en esta ocasión sobre un césped muy mojado, con una fuerte presión arriba que empujó a los almerienses contra su marco durante los primeros compases del choque.Transcurridos diez minutos de juego y ante la ausencia de acciones peligrosas, locales los andaluces se aventuraron a tocar más en corto y acumularon más minutos de posesión de pelota. El Mirandés no se inquitó lo más mínimo debido a que la verticalidad del rival era nula.
Los de Terrazas siguieron a lo suyo, con mucho trabajo y buscando siempre la opción más directa para atacar.El choque se acomodó lejos de las áreas en una calma quizás propiciada por la igualdad. El primer disparo llegó al cuarto de hora con un intento forzado de Kijera. Después, un centro endiablado de Lago Júnior se paseó frente a la meta sin que nadie apuntillase el tanto.Mientras, el Almería se acercó por primera vez con peligro poco antes de la media hora en una buena acción personal de Iván Sánchez por el costado, con centro abortado por Raúl Fernández; y en el 34 el propio Sánchez malogró un chut sencillo desde dentro del área, centrado y sin nadie a su alrededor. Todo ello resultó demasiado poco y fue siempre muy previsible. Faltaron ideas en la primera parte.Tras un arranque plano y trabado en la creación, el Mirandés inició la segunda parte de la mejor manera posible, con un gol psicológico a balón parado en el minuto uno.Los locales se adelantaron en un córner botado por Kijera con mucha rosca al primer palo que el defensor visitante Fernando Soriano peinó con su cabeza al fondo de la red para sorprender de forma involuntaria a Julián.Sin embargo, cosas del fútbol, el tanto espoléo al Almería y en cinco minutos el rival pisó el área más veces que en toda la primera parte. Así, antes de llegar al 8 empató con un cabezazo de Morcillo tras el saque de falta botada por Lolo Reyes.El equipo de Néstor Gorosito, que debutó en el banquillo con victoria en el Juegos del Mediterráneo ante el Llagostera, se fue ambicioso a por el triunfo ante un Mirandés descolocado. Sobre la hora de juego Terrazas trató de variar la dinámica con dos cambios, pero el centro del campo local seguía haciendo aguas y los andaluces sumaron acciones peligrosas desde las esquinas. Mientras, el Mirandés corría tras la pelota y sólo llegaba al marco rival en acciones de estrategia.El cuadro local tardó muchos minutos en equilibrar la batalla, pero en el 70 Néstor Salinas filtró un gran pase entre líneas y el portero visitante salvó una muy fácil a bocajarro. Después, Sangalli se equivocó en la decisión final y malogró otra muy clara.Al igual que en la primera parte, el choque se igualó mucho pero a diferencia de antes ahora no había calma alguna y los dos, sin ideas como casi siempre, buscaban la portería rival casi en cada envío. Poco sucedería hasta que en el descuento el Mirandés erró la más clara de todo el encuentro, en un remate de cabeza franco en el punto de penalti de Lago Júnior que de forma increíble no cogió ni puerta.