Baloncesto / LEB Oro

El San Pablo recupera la sonrisa

Ahonda en la herida de un desdibujado Palma y regala una victoria a su afición

Un lance del encuentro de ayer entre el San Pablo Inmobiliaria y Palma Air Europa-Raúl G. Ochoa

Burgos

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Misión cumplida. El San Pablo Inmobiliaria devolvió la sonrisa a su afición en El Plantío. Recobró su mejor versión como local para hacer hincar la rodilla a un Palma Air Europa llamado a ejercer de gallito de la categoría, pero que se desangra inexorablemente. Los de Epi mandaron a la lona a los baleares merced a una parte primorosa, en la que asfixiaron por completo a su oponente. Y tras un bajón de rendimiento en el tercer cuarto, dieron la puntilla a su contrincante en el último periodo.

Con Poscic y Sinica fuera de combate (el alero no se recuperó a tiempo) el margen de maniobra de los azulones volvía a ser muy limitado. Pero fulgurante fue la puesta en escena del cuadro azulón, de la mano de un entonadísimo Maresch. Siete puntos sin fallo del escolta austríaco obligaron al técnico de Palma a solicitar su primer tiempo muerto cuando solo se había consumido poco más de un minuto de juego. La defensa burgalesa carburaba a la perfección, siempre evitando la conexión con Guillén, que hizo un traje a la retaguardia local en la ida. Y los exteriores locales dividían la zona con precisión para mantener la ventaja, bien secundados por Toncinic bajo el aro (16-7). Todo salía a pedir de boca, con la guinda del acierto desde el perímetro, con Edu Martínez y Vega como estiletes de turno para abrir una renta más que considerable en el luminoso (25-11).

Palma sufría lo indecible ante la intensidad de la retaguardia burgalesa, que hacía estériles los intentos de meterse en el duelo de los baleares -haciendo sonar en numerosas ocasiones la bocina de los 24 segundos. Y la eficacia defensiva daba alas a los locales en campo contrario frente a un rival que ofrecía muchas facilidades y tiros liberados que no desaprovechó el CB Miraflores, ahora en posiciones más cercanas al aro con Vega y Fornas como protagonistas (36-13). Festival anotador del San Pablo ante un rival moralmente hundido (arrastraba la losa de 6 derrotas consecutivas).

En esta tesitura los de Epi tenían el encuentro donde querían. Ni en el mejor de los sueños habían soñado un escenario tan plácido. Aunque la ventaja invitaba a la relajación. Y esta llegó en el tramo final del segundo periodo, tras la máxima ventaja (40-16), lo que aprovecharon los baleares para recortar distancias desde el perímetro con un parcial de 0-10.

Aún así, el San Pablo inició la segunda mitad del duelo con una renta muy cómoda que le permitía gestionar el tramo decisivo con un amplio margen de movimiento pese a actuar con solo 8 efectivos en pista. Los visitantes mejoraron sus prestaciones notablemente tras el receso, aunque como en el primer acto Maresch mantenía a flote al Miraflores. Epi no estaba nada satisfecho con el cariz de los acontecimientos y pronto tuvo que parar el choque paraleer la cartilla a los suyos (47-34). Tocaba apretar los dientes en defensa con un Palma crecido que liderado por Uriz se metió peligrosamente en la pomada (49-42). Los azulones se atascaron ante la zona planteada por Palma, aunque Fornas y Vilanova y la templanza de Huertas desde el tiro libre le dieron aire en el último minuto del tercer acto (58-46).

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Con apuros, pero se habían salvado momentáneamente los muebles. Faltaba rematar la faena. Ello pasaba por recuperar las señas de identidad en la retaguardia. Y por mantener la cabeza fría. Y no pudieron arrancar mejor las cosas, con un parcial de 5-0 guiado por Vega y Huertas que le puso la victoria en bandeja a los burgaleses, a quienes la fatiga acumulada comenzaba a pasar factura. Lo más difícil estaba hecho. Pero no podía permitirse ni un solo descuido para ganar el basketaverage a los baleares. Toncinic se encargó de certificar la defunción de Palma con 5 puntos consecutivos (70-54) a tres minutos para la bocina. Luego un parón del partido por un fallo en el electrónico retrasó la celebración en las gradas de El Plantío.