BALONCESTO / LEB ORO
El San Pablo Inmobiliaria ya es tercero
El conjunto burgalés logró un trabajado triunfo ante un infatigable Peñas Huesca / El equipo local fue de menos a más
Anton Maresch se dispone a dejar una bandeja ante la oposición de un rival.-SANTI OTERO
SAN PABLO INMOBILIARIA 83PEÑAS HUESCA 70San Pablo Inmobiliaria: Vilanova (7), Huertas (13), Edu Martínez (4), Javi Vega (12) y Toncinic (11) -equipo inicial-, Behrens (-), Maresch (14), Sinica (3) y Fornas (4).Peñas Huesca: Steinersson (13), Lafuente (4), Pardina (7), Hiskic (10), Maldunas (7) -equipo inicial-, Davis (14), Colom (-), Portález (6), Díaz (9).Árbitros: Morales y Gómez.Eliminados: No hubo.Parciales: 16-15, 36-30 (descanso), 59-48 y 83-70 (final).El San Pablo Inmobiliaria asaltó la tercera plaza de la clasificación y lo hizo después de lograr un trabajado triunfo ante un Peñas Huesca incómodo, muy intenso y que se aferró al partido hasta el final. La defensa fue, una vez más, el gran aliado del equipo de casa. Comenzó poco inspirado en ataque, pero su fortaleza en la contención le permitió crecer en el aro contrario.
Los de casa se sobrepusieron a la ausencia de Peciukevicius, que no jugó por una lesión muscular. Pero el equipo burgalés volvió a funcionar como colectivo y cada uno de sus miembros puso su granito de arena. Es uno de los equipos destacados de la LEB oro por méritos propios y llega en un notable estado de forma al tramo final de la campaña.
El partido se jugó aun alto ritmo desde el inicio. Asimismo, la igualdad fue la tónica dominante en el primer cuarto. El intercambio de golpes fue continuo. Los dos equipos se aplicaban en labores defensivas y las diferencias eran escasas. Tonsinic era el jugador buscado por los burgaleses en ataque, aunque el cuadro local no estaba inspirado en el aro contrario. Huesca tiraba de intensidad, algo esperado en las filas castellanas, aunque la paridad en el marcador continuaba.
El choque seguía por el guión previsto sin que ninguno de los dos conjuntos lograra imponer su juego. Las canastas tenían un alto precio, ya que escaseaban en ambos aros. Ante este panorama, el 16-15 con el que concluyó el primer fue el fiel reflejo de lo ocurrido sobre la cancha de El Plantío. Ni burgaleses ni oscenses estaban cómodos, lo que les impedía encontrar la fórmula para superar a su oponente.
La contienda continuó por los mismos derroteros en el inicio de la segunda manga. A Epi no le gustaba lo que veía y pidió su primer tiempo muerto con el 18-19. Los de casa seguían sin soltura en ataque, aunque con el paso de los minutos el nivel de los azulones fue mejorando. El San Pablo Inmobiliaria fue creciendo, lo que le permitió aumentar su confianza.
Todos estos factores comenzaron a surtir efecto en su juego. La mejoría se notó en los dos aros.. Las palabras del técnico burgalés habían hecho mella en los suyos y a partir de ese momento el conjunto de casa se hizo con las riendas del choque. Recuperó la delantera en el marcador y fue aumentando la brecha. La máxima en este primer tiempo llegó cuando quedaban menos de dos minutos para el descanso (36-28).
Quim Costa buscó el mismo remedio que su colega de banquillo, pero el tiempo muerto del entrenador del Huesca no surtió el mismo efecto. El paso adelante que dio el cuadro de Epi no fue completo. Tenía problemas con el rebote -acabó el primer periodo con 5 capturas menos que su adversario- y no acababa de encontrar la regularidad necesaria para conseguir poner tierra de por medio en el electrónico.
El encuentro prosiguió por los mismos derroteros en la reanudación. San Pablo estaba un escalón por encima de Huesca y la diferencia se fue trasladando poco a poco al marcador. La máxima ascendió hasta los 9 puntos. Los de casa tenían las ideas más claras, sobre todo en ataque. Un triple de Roger Vilanova permitió a los de Burgos sobrepasar la barrera de los 10 puntos (51-39).
Parecía el momento idóneo para romper el partido. Peñas Huesca estaba cada vez más espeso en ataque. La defensa burgalesa surtía efecto y los lanzamientos exteriores se convertían en el último recurso. Todo marchaba por el camino adecuado y la parroquia local estaba cada vez más convencida de que los puntos se quedarían en casa, a pesar de que a 2:30 para el final del tercer cuarto Tonsinic cometía la cuarta personal.
El choque parecía encarrilado, aunque Huesca no tiraba la toalla. La diferencia llegó a instalarse en los 14 puntos (57-43), aunque al final del cuarto se llegó con un marcador de 59-48, lo que parecía una distancia suficiente para que la escuadra local lograra el triunfo, aunque era imprescindible que mantuviera el nivel.
San Pablo quería acabar con el partido por la vía rápida y metió una marcha más en el inicio del último cuarto. La defensa burgalesa rayaba a gran altura, lo que también dotaba de la confianza necesaria en ataque para que la ventaja aumentara. El conjunto local llegó a los 15 puntos (65-50), pero la escuadra visitante mantenía la intensidad y no quitaba el pie del acelerador.
La insistencia oscense le permitió recortar y un triple de Steinersson dejó la brecha en los 10 puntos (68-58). El base americano tiraba del carro oscense, aunque dos triples consecutivos de Maresch dejaron el choque visto para sentencia. El cuadro de El Plantío nadó y guardó la ropa mientras el público comenzó a disfrutar de la victoria.