FÚTBOL / Tercera División

Victoria clave del filial del Mirandés

Burgos

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CIUDAD RODRIGO 2

MIRANDÉS B 3

Ciudad Rodrigo: Tapia (Martín. min. 46), Corredera, Bernal, Griñón, Martín (Juárez, min. 83), Risueño, Maza, Gómez (García, min. 46), Eguileor, Ndatou, Caramelo.

Mirandés B: Moussa, Pérez, Carrillo, Gómez, Samuel, Daniel, Valer (Diego, min. 87), López, Prieto, Collado, Martín (Ayuso, min. 74).

Árbitro: Reinoso Mangas (colegio castellano-leonés).

Tarjetas amarillas: A los locales Griñón, Corredera y Ndatou, así como a los visitantes Daniel y Carrillo.

Tarjetas rojas: No hubo.

Goles: 0-1, min. 6: Samuel; 0-2, min. 24: Griñón, en propia puerta; 0-3, min. 54: Martín; 1-3, min. 73: Eguileor; 2-3, min. 87: Griñón.BURGOS

El CD Mirandés B logró en la tarde de ayer una victoria trascendental en su lucha por la permanencia en la Tercera División. El filial rojillo se impuso a uno de sus rivales directos, el Ciudad Rodrigo, y se toma un pequeño respiro para afrontar con confianza el tramo final de la campaña.

Era un partido a cara o cruz, pero el combinado dirigido por Toño Casado supo mover sus bazas a la perfección. De hecho, solo habían transcurrido seis minutos de juego cuando los de Anduva se adelantaron en el marcador gracias a un tanto de Samuel a la salida de un córner.

El 0-1 dio tranquilidad al combinado ferroviario ante un rival obligado a reaccionar. Todo salió de cara en la primera mitad y los burgaleses pronto celebraron el 0-2 después de que Griñón introdujera el balón en su portería de forma involuntaria.

Ahora sí, el Mirandés B debía limitarse a minimizar errores y a explotar la ansiedad de su adversario. El Ciudad Rodrigo realizó cambios en el descanso en busca de una reacción obligada en la segunda mitad, pero el Mirandés B tiró por tierra todos los planes del conjunto local al sentenciar la contienda en el minuto 54 por mediación de Martín.

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Ahora sí, el 0-3 clavó una daga en el corazón de un Ciudad Rodrigo que se lanzó a la desesperada para meter el miedo en el cuerpo a los rojillos en el tramo final. Eguileor metió en dinámica a los suyos en el 73 y en el 87 Griñón dio vida a un partido que el Mirandés supo cerrar sin sobresaltos.